Cosas por las que vale la pena despertar en la CDMX

Un recuento para momentos tristes, cuando más falta hace recordar aquello que le da sentido a la existencia.

Foto: Cuartoscuro

De pronto la ciudad se pone triste. Las tragedias nos alcanzan y desconfiamos de todos. Al borde del colapso, llorando sin lágrimas, enumero algunas de las cosas por las que me gusta vivir aquí; esas cosas, lugares y sabores que nos devuelven las ganas de seguir, a pesar de todo, por si alguien se sintiera tan triste que no recuerde lo que le da sentido a su existencia.

  1. Los atardeceres anaranjados de febrero.
  2. Los colibríes que de vez en cuando se asoman a mi ventana.
  3. Las campanadas de la iglesia del pueblo de los Reyes despertándome a las seis de la mañana.
  4. La silueta maravillosa del Popo y la Mujer Dormida que desaparece con el humo después de las siete.
  5. Las nubes de polvo alrededor de quienes barren las banquetas.
  6. El anuncio de los tamales oaxaqueños.
  7. El olor del pan y del café recién hecho.
  8. Las buganvilias y las hortensias y las jacarandas.
  9. El taco con sal que te regalan en la tortillería.
  10. El guacamole de cada taquería.
  11. El mantra de “Se compran colchones, tambores, estufas…”
  12. El circo de cada semáforo.
  13. Los cláxones con el grito de Tarzán.
  14. Las canciones tristes que pasan en Radio Felicidad.
  15. Los aviones cruzando el cielo chilango.
  16. La sinfonía de los pájaros vespertinos afuera de la terminal de camiones de Taxqueña.
  17. El museo viviente de la Lagunilla.
  18. Las luchas en la Arena Coliseo.
  19. El paso de un ser hermoso en bicicleta.
  20. Los perritos callejeros amorosos.
  21. Los aromas de madrugada en la Central de Abastos.
  22. Los colores del Mercado de Jamaica.
  23. Pasear por el Espacio Escultórico de CU.
  24. Caminar por Eje Central.
  25. Subir a la torre Latino.
  26. Experimentar el Zócalo.
  27. Ver jugar a la selección en el Azteca.
  28. Echarse un helado en la Condesa.
  29. Ir a recoger tu coche al corralón y descubrir la extraña belleza de la Cabeza de Juárez.
  30. Sentir en la mano el tibio calor de un taco de canasta.
  31. Bajarte una borrachera en el Borrego Viudo.
  32. Curarte una cruda con una birria en La Polar.
  33. Pasar por debajo de la Virgen de Guadalupe en La Villa.
  34. Visitar el Cárcamo del río Lerma.
  35. Entrar al Anahuacalli.
  36. Escuchar un concierto en Bellas Artes.
  37. Comerte una paleta en la Alameda.
  38. Encontrar un asiento libre en el metro.
  39. Encontrarte 10 pesos tirados en la calle.
  40. Descubrir unos zapatitos colgando de un cable.

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