Con música, exposiciones, conferencias, memorabilia y una caminata de xolos por el Centro Histórico, el Primer Festival del Perro Xoloitzcuintle busca resignificar la participación de esta raza mexicana en los ritos funerarios prehispánicos, impulsar su reconocimiento como patrimonio biocultural y fomentar su tenencia responsable.
Del 27 de octubre al 1 de noviembre, el Centro Cultural El Rule, el Atrio de San Francisco y la Plaza Seminario serán sede de “Campo de Xolos: Bienvenidos a Itzcuintlán”. El evento contará con exposiciones fotográficas y de arte visual, performances, un “tianguis xolero” y hasta conciertos con la participación del cantante Roco Pachukote.

“Habrá arte, ciencia, historia y música. Vamos a abrevar de estas cuatro disciplinas para concientizar sobre la realidad, la biología, la historia y el imaginario visual que se ha construido a partir del Xoloitzcuintle desde épocas antiguas hasta la actualidad”, explica en entrevista con Chilango el artista visual Gabriel Mestre Arrioja, uno de los organizadores del evento.
El también integrante del Club Canófilo Mexicano del Xoloitzcuintle explica que, a pesar de su importancia histórica y su simbolismo en la celebración de Día de Muertos, el xolo no ha recibido el reconocimiento que merece por parte del Estado mexicano. Por el contrario, ha enfrentado rechazo, discriminación y falta de atención: “Desde mi punto de vista, está en peligro de extinción en México“, afirma.
Por ello, entre los objetivos del festival se encuentra impulsar el reconocimiento del xoloitzcuintle como patrimonio biocultural de CDMX. Además, se busca fortalecer los mecanismos de protección y bienestar animal en torno a esta especie.

Xolos marcharán en CDMX
Como parte del programa, el domingo 1 de noviembre se llevará a cabo la “Caminata al Mictlán”. Será un recorrido de 1.2 kilómetros en la que participarán xolos acompañados por sus tutores promoviendo el cuidado animal a través de la resignificación de una ruta que solían recorrer algunas especies en tiempos prehispánicos.
La caminata será desde la Plaza Seminario, a un costado del Templo Mayor, hasta la antigua sede del zoológico de Moctezuma.
“El predio que se encuentra detrás de la Torre Latino y del Centro Cultural El Rule es el atrio del Convento de San Francisco. Pero lo que había debajo era la casa de las fieras del Tlatoani Moctezuma Xocoyótzin; era el famoso zoológico de Moctezuma“, explica Mestre Arrioja.
El artista y autor de publicaciones sobre la historia del perro xoloitzcuintle explica que, durante la época prehispánica, algunos xolos y ejemplares de otras especies realizaban un recorrido desde el zoológico hacia el Templo Mayor para sacrificios ceremoniales. En ese sentido, la caminata que realizarán los xolos y sus tutores será en el sentido opuesto:
“Será un performance, un proyecto artístico en el que ahora recorreremos el camino al revés: del área de sacrificios al área del zoológico, distribuyendo información sobre el bienestar animal para evitar el maltrato”, detalla el artista.

Conciertos, lanzamientos musicales, exposiciones y más en el programa del festival “Campo de Xolos: Bienvenidos a Itzcuintlán”
Además de la caminata, que se llevará a cabo el 1 de noviembre, desde el 27 de octubre habrá actividades en las distintas sedes del festival. La fecha de la inauguración es especialmente simbólica, ya que se celebrará por primera vez el Día Nacional del Perro Xoloitzcuintle. A su vez, la fecha de esta conmemoración, aprobada apenas esta año por el Congreso de la Unión, obedece a que es considerada como el inicio de las festividades de Día de Muertos, con la llegada de las primeras almas provenientes del Mictlán.
El programa contempla exposiciones, conciertos, conferencias y performances, entre otras actividades.
“Una de las misiones más importantes del festival es producir imaginario visual, musical y social sobre el perro Xoloitzcuintle, explica Gabriel Mestre Arrioja.
¡Llega el Primer Festival del Perro Xoloitzcuintle a la Ciudad de México! 🐾✨ Únete a la celebración -Campo de Xolos: Bienvenidos a Itzcuintlán-, un espacio dedicado a honrar a nuestro sagrado perro ancestral a través de arte, ciencia, historia y música. 📅 Fecha: Del 27 de octubre al 1 de noviembre 📍 Lugar: Centro Histórico, Ciudad de México 🎨 Actividades: Arte, ciencia, historia y música ¡Una cita imperdible con la tradición, la cultura y nuestro guía prehispánico! 💀🐕 #NosVemosEnElCentro #FyP #DóndeIr #DíaDeMuertos
— Autoridad del Centro Histórico (@ach_CDMX) September 18, 2026
Por ejemplo, se presentará el proyecto “Xolo Mixtape”, que incluye tres lanzamientos musicales de piezas inspiradas en los xolos. Se trata de covers de las canciones “Nuestro juramento” y “El perro negro” interpretados por Sánchez Dub ft. Panchas Trío y por Líber Terán, respectivamente, así como “Piel de obsidiana, la cumbia del Xoloitzcuintle”, nueva canción de Roco Pachukote junto a La India y Legend Medicina Sónica.
Estas y otras canciones podrán escucharse en vivo el sábado 31 de octubre en el Centro Cultural El Rule a través de un programa de conciertos en el que participarán artistas y agrupaciones como Los Reyes de Veracruz, Panchas Trío, Valentina Barrios, Líber Terán y Pachucos Mictlán, además del propio Roco Pachukote.
El programa también incluye la presentación de “Altar vivo”, una ofrenda creada por el artista visual Gabriel Mestre Arrioja. Además, se llevarán a cabo los performances “Portales al Mictlán” y “Conexión ancestral”, así como la exposición fotográfica “El xolo sabe el camino” y la exposición colectiva “Peludos y pelones, ardientes corazones”. Incluso habrá un “Tianguis xolero”, donde se podrá conseguir memorabilia sobre el perro Xoloitzcuintle.
La programación se podrá consultar a detalle a través de las cuentas oficiales de redes sociales del festival.

Perro xoloitzcuintle, una raza que enfrenta rechazo, discriminación y olvido
El artista Gabriel Mestre Arrioja explica que el nombre del festival, “Campo de Xolos: Bienvenidos a Itzcuintlán”, hace alusión al que, según la mitología mexica, es el primer nivel del Mictlán. Itzcuintán significa “lugar de los perros” y hace alusión al sitio donde los Xoloitzcuintles esperan a las almas para ayudarles a cruzar el río hacia el siguiente estrato.
Si bien la participación en los ritos funerarios es la faceta del xolo más conocida culturalmente, Gabriel apunta que el rol que las civilizaciones prehispánicas le atribuían a esta raza no está del todo claro. “No podemos dar las cosas por hecho. La información se recuperó a través de los textos de los tlacuilos, que habían sido tomados como semiesclavos que escribían para los monjes franciscanos. Obviamente, esto puede acarrear una alteración en la información. Entonces, lo tenemos que tomar con muchas reservas”.
Sin embargo, el especialista apunta que “por evidencias, sí sabemos que el perro vivía en sentamientos humanos donde había gente importante, que tenía cierto poder económico. En realidad, los macehuales [el pueblo] no tenían perros, porque eran pobres y vivían de una manera muy sencilla”.

Al respecto, agrega que los xolos solían acompañar a la guerra a estadistas o personajes ilustres. “Los acompañaban a las cacerías y a las guerras, y en ocasiones eran utilizados como alimento. Su carne también se consumía en eventos ceremoniales”.
Sin embargo, a pesar de esta importancia histórica y cultural, la raza de perro Xoloitzcuintle ha sido víctima de estigmatización debido a estereotipos y desinformación al respecto.
“Por una cuestión estética, cuando una traía a su perro con correa en la banqueta, la gente lo señalaba y decía que era muy feo. Había hasta demostraciones de asco”, recuerda Gabriel.
El especialista recuerda que durante el Siglo XX fueron Frida Kahlo y Diego Rivera quienes se encargaron de reivindicar al perro Xoloitzcuintle.

“Personas indígenas que venían de Tierra Caliente llegaban a venderles a su casa en Coyoacán a vender animales para el consumo o para conservarlos de mascota como especies exóticas. Así fue que les llevaron algunos xolos. Entonces, ellos dijeron ‘esto es un xoloitzcuintle’, porque tuvieron acceso a libros del artista del intelectual Manuel Gamio. Primero fueron los intelectuales quienes se interesaron en la raza, y ya después lo hicieron los veterinarios y quienes se dedican a la reproducción zootécnica”.
Sin embargo, hasta la actualidad persiste cierto rechazo hacia la variedad de Xoloitzcuintle con pelo.
“El xoloitcuintle es una raza canina que, producto de la combinación de genes, ofrece dos variedades: con pelo y sin pelo. Pero a muchos criadores no les interesa la variedad con pelo. Hay algunos recalcitrantes que quieren pensar en una Mesoamérica prehispánica idílica, pero en los textos de Fray Bernardino de Sahagún están descritos unos perros con pelo y otros sin pelo. Entonces, el xoloitzcuintle con pelo es víctima de racismo. Yo sé que es complicado aplicar ese concepto cuando estamos hablando de tazas caninas, pero hay un momento donde esto se toca con la realidad social”, comenta Gabriel.

Esta situación ha provocado una disminución en el número de ejemplares. Aunado a ello, muchos de ellos se encuentran fuera de México.
“Se estima que hay alrededor de 3 mil ejemplares en todo el mundo. Pero muchos Xoloitzcuintles están fuera de México. El país donde hay más es Estados Unidos, después Rusia, y después México. Por eso, si me preguntas, el xolo está en peligro de extinción en México, desde mi punto de vista”, apunta el artista.
Un plan para rescatar al xoloitzcuintle
En ese sentido, “Campo de Xolos: Bienvenidos a Itzcuintlán” es mucho más que un festival. A través del evento, el Club Canófilo del Xoloitzcuintle busca impulsar el reconocimiento de la raza —en sus dos vertientes, con pelo y sin pelo— como patrimonio biocultural de la Ciudad de México.
“Actualmente el Xoloitzcuintle no tiene un anclaje político con la tierra a la que está relacionado histórica y culturalmente. A nadie se la ha ocurrido decir que este es el perro de México ni emitir un decreto para ello”, explica el artista.
Aunado a ello, de lograrse, la declaratoria incluiría un plan de manejo para el bienestar animal de la especie.
“Las acciones que hemos pensado para proteger al xolo tienen que ver con las nuevas medidas que está implementando el Gobierno de la Ciudad de México. Por ejemplo, hay que registrar a los ejemplares en el RUAC, que es el Registro Único de Animales de Compañía. Luego, a través de la Sedema y de otras instituciones se podría ofrecer a los tutores conocimiento sobre cómo tratar a su perro”.

Otras medidas propuestas son la certificación de criadores y la regulación de los aspectos de la tenencia responsable. Al respecto, Mestre explica que los xolos sin pelo están expuestos a ciertas vulnerabilidades.
“si tienes un xolo sin pelo, sí te va a demandar que lo bañes seguido y que lo humectes. También va a carecer de bastantes dientes. Entonces tienes que tener consciente del tamaño de la comida que le ofreces, porque tiene problemas para apresar y desgarrar la carne”, explica el experto.
Finalmente, Gabriel resalta la importancia de visibilizar al xolo con pelo.
“Los enemigos del xolo con pelo piensan que es producto de una contaminación racial por una mezcla con los perros españoles que llegaron en la Conquista. Pero es absolutamente una mentira. En los códices de los tlacuilos prehispánicos están descritos perros con pelo”, apunta.
De este modo, el festival “Campo de Xolos: Bienvenidos a Itzcuintlán” será más que un evento recreativo. Se convertirá en un espacio para visibilizar al perro xoloitzuintle, fomentar su bienestar y reivindicar su importancia cultural.
Fecha: 27 de octubre al 1 de noviembre
Sedes: Centro Cultural El Rule, Plaza Seminario (a un costado del Templo Mayor) y Museo Soumaya, Atrio de San Francisco.
Costo: Entrada libre