Lo de hoy es vivir al aire libre. Una caminata en el bosque sin señal de celular es lo que necesitas para reconectar contigo y la naturaleza después de un año de confinamiento. Y si hay comida rica, mejor. Por fortuna, hay nuevos restaurantes en el bosque en CDMX que te sirven comida y bebida en medio de los árboles y el silencio rico.

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Desierto Norte

Lánzate al Desierto de los Leones, camina en el bosque nubladito y luego siéntate a desayunar, brunchear o comer en Desierto Norte, un restaurante escondido entre fresnos y encinos. La comida es del chef Jair Téllez (Merotoro y Amaya), con menú breve pero deli: desde sándwiches de huevito hasta hamburguesas, chelas y vinos. No hay señal 4G pero sí juegos para niños y aire fresco. ¡Bienvenidos los perritos! ¡Este es uno de los restaurantes en el bosque en CDMX que más nos gustan! Acá está la reseña completa.

Dónde: Rancho Los Laureles, en el Paraje Valle de las Monjas; carretera México-Toluca s/n, colonia La Venta
Horarios: mié-dom: 10-16:30 h
Cuánto: $$ ($200-$500), formas de pago: efectivo y todas las tarjetas de débito y crédito
Accesibilidad: sí, aunque hay una pequeña escalera para acceder
Pet-friendly: sí, pero todos los perros deben estar con correa en todo momento
Reservación: no hay, se asignan mesas conforme van llegando (¡se llena!)

Selva Negra Ajusco

El frío del Ajusco, pizzas a la leña, hamburguesas al carbón, chelita artesanal, mesas o tipis rodeadas de árboles grandotes y el sol del mediodía. ¡Delicia de plan! En la noche hay fogatas –con bombones para quemar– y lucecitas que alumbran todo el espacio de este restaurante campestre. ¡Ve con tu perrito y abrigo para el frío! Acá está la reseña completa.

Dónde: Camino a la Marina, esquina con Héroes de 1910, Samuel Navarro
Horarios: vie-dom: 13-21 h
Cuánto: $$ ($200-$500), formas de pago: efectivo y todas las tarjetas de débito y crédito
Accesibilidad:
Pet-friendly:
Reservación: no hay

Cubo

Este no es propiamente un restaurante; pero está en la lista de los restaurantes en el bosque en CDMX porque la experiencia gastronómica es sensacional. El día comienza con un desayuno ligero en Lucio Cocina. Después, te lanzas unos 45 minutos en coche hasta llegar a una preciosa casa de campo en forma de cubo de concreto. Ahora estás en medio de un bosque de oyamel, dentro del territorio otomí en el Estado de México.

Ahora sí, ¡a caminar! Si es temporada, puedes recolectar hierbas salvajes y hongos comestibles (con ayuda de una guía, por supuesto), o solo descubrir y disfrutar la biodiversidad de Santa Ana Jilotzingo. En la casa, de regreso, un ritual de fuego te espera para conectarte tanto con la comunidad otomí que te recibe, como con las personas con quienes compartes la aventura. En ese fuego se cocinará el festín del día.

La comida, diseñada y preparada por chefs, sommeliers y mixólogas, será de 4 a 6 tiempos, con maridaje y, lo más importante: está preparada con puros ingredientes de pocos kilómetros a la redonda. “Buscamos que la estrella sea el entorno y sus ingredientes —cuenta Roberto Lingard, fundador de Cubo—, como el maíz criollo, la trucha y los hongos comestibles”.

Hace frío, pero la leña donde se cocina todo te calienta. Al final comerás, beberás y respirarás aire tan rico que querrás regresar a otra edición de Cubo, pues cada una tiene chefs invitados y experiencias distintas, todas curadas por el Colectivo Comamos. Acá está la reseña completa.

Dónde: Versalles 92, Juárez, punto de encuentro
Contacto: cubo.mx / revisa sus redes sociales para saber las próximas fechas (@cubo.mx)
Cuánto: $900 en adelante; formas de pago: efectivo, todas las tarjetas de crédito y débito (excepto Amex), Mercado Pago, Paypal, CoDi y transferencia electrónica
Accesibilidad:
Reservación: indispensable

Los Gavilanes Ajusco

Uno de los restaurantes en el bosque en CDMX más nuevos. Abrió en plena pandemia y le ha ido muy bien porque ya necesitamos espacios al aire libre a los que podamos escapar del encierro. Y si, además, nos sirven cortes de carne a la parrilla, ¡mejor! Los Gavilanes está en la carretera del Ajusco a las faldas del volcán Xitle; así que ya te imaginarás las hermosas vistas que tiene. ¡Se ve el volcán, el cielo abierto y los pinos del bosque chilango!

Además, el espacio es amplísimo (¡es un terrenote!), así que no hay problema con la sana distancia y puedes dar una amplia caminata por el bosque antes de sentarte a almorzar o comer. Tienen desde chilaquiles hasta tomahawk al cabrón (y otros cortes coquetos), taquitos y chapulines con guacamole. Y chelas, por supuesto. Otra maravilla: los perritos son bienvenidos. Tip: lleva ropa cómoda y prepárate para regresar llena de tierra.

Dónde: Picacho-Ajusco km 22.5
Contacto: 55 3896 0027
Cuánto: $ ($hasta $200); formas de pago: solo efectivo
Accesibilidad:
Pet-Friendly:
Reservación: no es necesaria