Comer al aire libre es lo de hoy. Pero la experiencia es suprema si el restaurante es un jardín grandote, rodeado de bosque, cerca de la montaña y bajo un cielo despejado que deja ver las estrellas en la noche, con la fogata encendida. Selva Negra Ajusco tiene todo esto, además de pizzas sabrositas, y es uno de los restaurantes al aire libre en CDMX más valiosos que hemos descubierto.
Es un negocio familiar, a cargo de Emiliano Cruz, y abrió hace poco con una oferta muy chula: pizzas a la leña, cervezas artesanales, vinos, coctelitos, panadería artesanal, fogatas –con bombones, obvio–, teepees para hacer picnics más íntimos y haaarto espacio verde, para que los perritos corran, los niños jueguen (sí, es pet-friendly y kid-friendly) y se conserve la sana distancia, por supuesto.

















