De corrido a manual de red flags: así es El desaire, la nueva película mexicana que ha llegado a cines

A Rosita Alvírez no la mataron por desairar a un hombre. Descubre cómo la película El desaire le da un giro al corrido de 1900 para hablar de la violencia hacia la mujer

A Rosita Alvírez la mataron por el desaire que le hizo a un hombre en un baile. Eso es lo que cuenta el corrido, nombrado como ella, que narra lo ocurrido en el año 1900.

En las diferentes versiones de la canción casi nada cambia, excepto la manera en que se transmite la lección: en unas la madre le recuerda que “por andar de pizpireta le habría de llegar el día” y en otras hasta Rosita le dice a otra mujer que “cuando vaya a los bailes no desprecie a los hombres”. Es imposible no juzgar la letra con otros ojos (u oídos) hoy en día.

Así también lo pensó Gabriel Ramos, director de la película El desaire, la cual ya se encuentra en cines con el propósito de “reivindicar a Rosita” tomando el corrido sólo como inspiración para contar una historia donde se le desprendiera de toda culpa. 

“Esa fue una de las razones. Y aparte, tengo dos hijas, una de 16 y otra de 14 años. Para mí se volvió un tema bien personal poder dejar un documento que funcionara como un manual de red flags para ellas, para sus futuras relaciones”, platica Ramos en entrevista con Chilango Diario.

Joshua Okamoto en la película El desaire. Cortesía: Benuca Films

El desaire: un manual contra la violencia hacia la mujer

Y es que Rosa (interpretada por Vico Escorcia) es presentada como una joven que, tras la muerte de su padre, pausó sus estudios universitarios para ayudar a su madre tomando las riendas de la florería familiar. Sin embargo, tiene el sueño de culminar su carrera para convertirse en abogada y eso la motiva a regresar a la escuela.

Por desgracia, su noviazgo con Juan (Guillermo Alonso) comienza a saturarse de microviolencias y otro joven con nexos criminales, llamado Héctor (Joshua Okamoto), insiste en pretenderla. De esta forma, el contexto del personaje cambia de dirección… al igual que la moraleja.

“Creo que la clave está en desde qué perspectiva se cuenta la historia… El corrido está contado desde una perspectiva masculina, entonces me era necesario contarlo desde la de Rosita. En la película no es una persona que está buscando activamente estar en pareja, conquistar al hombre. Y aunque lo fuera, no sería su culpa. Ella está viviendo su vida, tiene sus objetivos… pero su entorno se vuelve en su contra”, analiza Vico Escorcia. 

El desaire se torna entonces en una historia donde, en vez de decidir si Rosita merecía ese final o no por ir a un baile, se busca despertar en el espectador la identificación de las señales de violencia que pueden ir subiendo de tono hasta terminar en un hecho trágico.

Cortesía: Benuca Films

“Creo que nuestros personajes tienen la función de generar tensión en el espectador y de no saber de dónde viene ‘el golpe’. En ese sentido, el entorno de Rosita está diseñado para caer en el mismo lugar; no importa qué camino tome, un feminicidio es algo que se construye de manera lenta, sutil y colectiva. Nosotros esperamos que, con esta película, las personas que de repente no saben enunciar las sutilezas de una agresión les sean visibles”, comenta Joshua Okamoto.

El corrido de Rosita Alvírez en el cine

No es la primera vez que el corrido de “Rosita Alvírez” ocupa un lugar en el cine. Cintas como Yo maté a Rosita Alvírez (1947) y Rosita Alvírez, destino sangriento (1982) lo han traslado a imagen a su manera. Quizás lo sorprendente es que aún pueden ocurrir situaciones similares. 

“El corrido fue un pretexto para contar una historia que nos compete a todos y todas como sociedad. Me parece interesante que se retoma esa canción que se escribió hace más de 100 años y que lamentablemente no hemos visto, a lo largo de la historia, un cambio real”, señala la actriz Gabriela de la Garza, quien da vida a la profesora de Rosita en la reciente película.

El corrido de “Rosita Alvírez” ha sido interpretado por Antonio Aguilar, La Hermanas Padilla, Eulalio González y hasta Jenni Rivera.

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