Quienes crecimos en la era Tumblr recordamos una belleza construida por capas de maquillaje, delineados marcados y cejas perfectamente maquilladas. Hoy, lo que está de moda es lo contrario: una cara casi lavada donde luce una piel luminosa y “natural”. Irónicamente para conseguir este look que hace parecer que no te pusiste nada, nos ponemos de todo: desde rutinas complejas de skincare de hasta 15 pasos y dispositivos de microcorrientes, hasta máscaras LED y terapias carísimas.
¿Cuáles son los tratamientos, productos y rutinas que realmente funcionan y cuáles se hacen únicamente para vender o conseguir likes? En Chilango hablamos con la Dra. Yuvisela Méndez Aguilar para que nos dé más claridad en el asunto.
La especialista nos cuenta que este reciente boom del skincare llegó en la pandemia: “Cuando empezamos a usar las videollamadas, (nos estuvimos) viendo en una cámara todo el tiempo. Y eso hacía que notaras la arruguita, la manchita, etc. Desde entonces, nuestro interés sobre el cuidado de la piel se intensificó, así como nuestra manía de encontrarle cada vez más cosas que corregir”, cuenta la Dra. Méndez Aguilar
Skincare: Un arma de doble filo
Por un lado, las redes sociales han logrado informar a muchísima gente sobre el cuidado de la piel. “La verdad es que como dermatóloga es algo que me gusta mucho porque muchas veces se nos olvida que la piel es el órgano más grande del cuerpo”.
Pero por otra parte, la especialista recalca que “tenemos que ser muy objetivos. No vas a dejar que un influencer te diga qué pastilla para la hipertensión tomarte o qué pastilla para la diabetes tomarte porque a él o ella le cayó bien, ¿no?. Al final vas con un médico, te hace estudios, te hace tu historia clínica, te pregunta qué necesitas y lo mismo pasa con la piel”, afirma.
Precisamente por esta razón, la Dra. Méndez Aguilar hace hincapié en diferenciar lo que es un skincare y lo que es un tratamiento dermatológico. El primero es el cuidado de una piel sana; el segundo atiende padecimientos como acné, rosácea o dermatitis. “El cuidado comienza desde que nacemos; el tratamiento empieza cuando existe una enfermedad”.
“Las redes son un arma de doble filo”, advierte. Antes, el Photoshop imponía cuerpos imposibles; ahora los filtros prometen pieles sin poros, textura ni líneas. La Dra. Yuvisela nos cuenta que, hoy en día, recibe pacientes de 18 o 20 años que preguntan por bótox y rellenos. Otra petición que comúnmente recibe de sus pacientes es obtener la piel de porcelana que tienen los coreanos, a lo que ella contesta: “Puedes tener una gran piel mexicana. La vamos a cuidar y estará muy bonita, pero debemos abandonar esas expectativas irreales”.
Mejor una piel sana a una piel perfecta
La mejor rutina no es la más larga, sino la sostenible. “Es mejor usar tres productos todos los días durante años que ponerse diez sueros una semana”, comenta la especialista. “Hay tres pasos básicos que yo digo que vamos a usar toda la vida: Limpieza, hidratación, y protección solar.” Y ya podemos agregar un cuarto paso con un ingrediente activo específico para las necesidades de cada paciente.
A partir de los 20 o 25 años —con diferencias según cada piel— puede incorporarse un antioxidante por la mañana y un activo específico por la noche, como por ejemplo:
- Vitamina C o niacinamida: antioxidantes.
- Retinol: regeneración celular y signos de envejecimiento.
- Ácido azelaico o tranexámico: algunas manchas.
- Ácido glicólico: textura.
- Péptidos: necesidades específicas.
Para la Dra. Yuvisela, la rutina ideal es también la que se ajusta al bolsillo: “De nada sirve comprar un suero de $3,000 si no vas a poder recomprarlo”. En resumen, una rutina debe ser sostenible en tiempo, dinero y esfuerzo. Aunque muchas rutinas que vemos en redes sociales existen para producir contenido, no necesariamente significa que pueden funcionar en la vida cotidiana.
Desmintiendo mitos del skincare
La especialista comparte que no está en contra de que los niños tengan su rutina de cuidado de piel (skincare). Limpiar, hidratar y usar protector solar puede ser tan cotidiano como lavarse los dientes. Sin embargo, las alarmas se activan cuando las infancias comienzan a utilizar retinol o ácidos antiedad que no necesitan. “Un menor puede recibir retinol como tratamiento, pero no debería usarlo porque está de moda”.
“A mí me parece una gran oportunidad si la usamos inteligentemente. ¿Por qué? Porque si un niño se aplica protector solar y se cuida del sol en su infancia, vamos a tener menos adultos con cáncer de piel, menos adultos con manchas”.
Respecto a los dispositivos de moda, las máscaras LED sí funcionan, pero no cualquier opción del mercado sirve. “Necesitan emitir una longitud de onda y una cantidad de energía específicas. No basta con que tengan “foquitos rojos”. Además, la luz azul exige precaución: aunque ayuda a combatir brotes inflamados, en pieles propensas a las manchas —como suelen ser las pieles latinas— puede empeorar las cosas. En palabras de la especialista, “siempre será mil veces más prioritario un buen protector solar antes que invertir en una máscara”.
Por su parte, los aparatos de microcorriente buscan aplicar estimulación electromagnética para contraer el músculo, pero requieren una constancia estricta para notar cambios. El mayor riesgo aquí es el exceso: querer usar el dispositivo todo el día para conseguir un efecto lifting instantáneo puede provocar la inflamación del nervio o incluso parálisis facial temporal. La regla con este tipo de tecnología es usarlos siempre con medida y respetando las instrucciones del fabricante.
La especialista concluye que: “alrededor de los 25 años podríamos empezar a usar este tipo de tratamientos como preventivos. Poniendo así en paréntesis que cada piel es diferente”.
¿Y qué hay de los famosos parches que ahora todos se ponen en los granitos? La Dra. Yuvisela nos cuenta que tienen muchísimos años utilizándose en otros campos de la medicina, específicamente para las heridas ya que “mantienen un ambiente húmedo que acelera la recuperación y desinflama la zona”. Además, impiden reventar el brote pero ¡ojo! porque únicamente sirven para granitos inflamados —“de punta blanca, punta amarilla de los que te duelen” — evita usarlos para puntos negros o comedones cerrados.
La nueva era de la dermatología
La Dra. Yuvisela reflexiona cómo ha cambiado la manera de abordar la salud de la piel. “Antes era: ‘voy a quitar los granos sin importar cuánto sufras’. Ahora queremos quitarlos, pero siendo amables con tu piel”. También cambió mucho el tema de que las pieles grasas no necesitan hidratarse. “Tenemos que mantener ese equilibrio entre disminuir la cantidad de grasa que produces pero sin disminuir la hidratación y la función de barrera de tu piel para que el tratamiento también sea mucho más cómodo para ti”.
A la par de este enfoque más gentil, la dermatología moderna entiende que la piel es el reflejo directo de lo que ocurre dentro del organismo. Factores como el estrés, la calidad del sueño, la salud intestinal, la alimentación e incluso los cambios hormonales del ciclo menstrual impactan de forma inmediata en el rostro.
Como cada persona tiene necesidades distintas, si tienes un problema específico o quieres iniciar un tratamiento, lo mejor que puedes hacer es agendar cita con un especialista.
- Dónde: Garden Santa Fe, piso B, local 11. Guillermo González Camarena 1205, Zedec Santa Fe
- Horario: lunes a viernes de 9:00 a 19:00; sábado de 9:00 a 13:00
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