Hablar de Guillermo del Toro es adentrarse en un universo de monstruos entrañables, fantasía pura y una profunda pasión por el séptimo arte. Con una visión única que ha cautivado a distintas generaciones de cinéfilos alrededor del mundo, el tapatío volvió a demostrar por qué es una de las figuras más queridas de la industria.
Su reciente encuentro con el público del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM 2026) no solo sirvió para conmemorar grandes momentos de su filmografía, sino también para abrir el corazón, reflexionar de manera directa sobre lasituación actual del arte y el tejido social, y regalar reflexiones que tocaron las fibras más sensibles de todos los asistentes.
Así fue la entrega de la Medalla Filmoteca UNAM
En el marco de las actividades cinematográficas del festival en Morelia, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) otorgó un merecido reconocimiento a Guillermo del Toro por su incansable labor en favor del rescate, preservación y difusión de la memoria fílmica del país.
El subdirector de difusión de la institución, Jorge Martínez Micher, hizo entrega del galardón destacando el compromiso constante del tapatío con el cine nacional.
Al recibir la distinción metálica, el director enfatizó las dificultades que enfrenta la conservación de las cintas e hizo un llamado a proteger el patrimonio cultural, expresando: “Lo que nos permite tener un pasado nos permite tener un futuro”. Más tarde, dentro del mismo marco de celebraciones y proyecciones, el realizador sumó otro hito al recibir el Premio a la Trayectoria.
Durante el encuentro, donde se conmemoraron los 20 años de El laberinto del fauno (2006) en compañía de su equipo de producción y elenco, el creador charló sobre la importancia de la amistad y la lealtad al momento de emprender proyectos creativos de gran formato.
Recordó los inicios del proyecto y cómo el trabajo en equipo fue vital para materializarlo. Al ser cuestionado sobre si el cine se hace mejor de la mano de personas cercanas, respondió firmemente: “Sí. Se hace con amigos, con lealtad, con trabajo. Así se hace en México”.
Durante el evento, del Toro adelantó que producirá la próxima película de los hermanos Ambriz, Arturo y Roy, creadores de Soy Frankelda.
“Mi simpatía inmediatamente es con gente que ya está demostrando patentemente que puede hacer algo y por eso quiero producir su siguiente película”.
¿Por qué se conmovió Guillermo del Toro?
El clímax de la jornada llegó al abordar la vigencia de sus discursos en la sociedad contemporánea, el resurgimiento de la polarización social y la responsabilidad ética que las generaciones adultas tienen con la juventud.
La conversación tomó un giro sumamente íntimo cuando el director se sinceró sobre el peso que siente por las condiciones del mundo actual. Fue en ese preciso instante cuando la emoción lo sobrecogió hasta las lágrimas al expresar que le debía una disculpa a las juventudes por el entorno desgastado que se les está dejando.
Con la voz quebrada por el pesar de ver las dinámicas sociales actuales, el realizador lamentó profundamente el contexto que enfrentan las nuevas generaciones: “Se entrega a la generación que viene un mundo en ruinas. Moral, social, espiritualmente desintegrado el tejido que alguna vez nos permitió articular una fábula o una parábola”.

El poderoso mensaje
Ante el aumento de discursos antagónicos, la desinformación en redes digitales y la ingeniería social que busca fomentar el encono entre las personas, el director insistió en que la empatía y la creación artística humana son trincheras indispensables para resistir. Al reflexionar de manera contundente sobre los prejuicios y la manera en que erosionan a las personas, expresó: “El odio es el veneno que te tomas para ver si se muere el otro”.
El paso del cineasta dejó una estela de reflexión y empatía durante el FICM 2026, recordando que detrás del gran creador de criaturas fantásticas existe una persona profundamente preocupada por el bienestar social, el valor del trabajo artesanal y la urgente necesidad de construir espacios más compasivos para las nuevas generaciones.