Así como en el amor, en los animales de compañía hay un “cada quien, para cada cual”: peludos, esponjosos, pelones, con escamas, chiquitos, grandotes, con cuatro, tres o incluso ocho patas… Eso sí, todos tienen algo en común: llegan a nuestra vida para llenarnos de alegría y, en la mayoría de los casos, también de pelitos.
Basta con imaginar una de las escenas chilangas más cotidianas: Tras una larga jornada de lidiar con la chamba y sobrevivir al transporte público, finalmente estás en casa, con cansancio y seguramente oliendo a humanidad. Aún así, Firulais te da el mejor recibimiento con sus ojos pispiretos y su colita remolino. Entre chillidos de felicidad, besos, saltitos emocionados y ansioso por que le cuentes tu día. Amor verdadero y no jaladas.
Una disculpita, no queremos caer en el perrocentrismo. También puede ser un michi que ronronea y se restriega en tus piernas, o un cuyo despeinado que lanza chillidos al acercarte. Cualquier especie tiene el mismo efecto de calidez, ¡hasta en los momentos de travesuras! Cada vez más mexicanos se avientan este fabuloso viaje, ampliando su núcleo familiar con animales de compañía
De acuerdo al Instituto Nacional de Estadística y Geografía, en el 2016 se reportó que el 58% de los hogares en México tenían al menos una mascota*. Para el censo del 2020, se registró un aumento del 12%; es decir, 70% de los hogares censados mencionaron que tenían un animal de compañía.
Además, el 85.7% de las personas adultas encuestadas respondieron que sentían empatía por la vida no humana y que han hecho algo para evitar la crueldad animal. El vínculo que hemos formado con los animales de compañía traspasó lo emocional para convertirse en un tema de relevancia pública y política. Cada vez surgen más cuestionamientos acerca de sus derechos como seres vivos, cambiando la narrativa jerárquica por una de mayor horizontalidad.

Animalitos chilangos en cifras
- 5.5 millones de hogares en CDMX reportan tener al menos un animal de compañía, es decir, ¡el 7% de todo el país!
- La ciudad es team lomitos, ya que el 49% de las familias tienen un canino, algo así como 2.7 millones de hogares.
- Tiemblen, perritos. Los gatos son los segundos en el podio con 21% de michihogares.
- El 30% restante reportan una “variedad miscelánea de mascotas pequeñas”, como roedores, peces y aves.
Fuente: Instituto Nacional de Estadística y Geografía, Encuesta Nacional de Bienestar Autorreportado (ENBIARE), 2021.
*Este fue el término utilizado durante el censo. Hasta hace unos años era muy común referirse como “mascotas”. Sin embargo, diversas organizaciones y leyes lo están cambiando por “animales de compañía” para enfatizar que son seres vivos sintientes. Pareciera una nimiedad, pero el lenguaje es una herramienta que nos permite crear una nueva narrativa, más consciente, de lo que representan.
El fin de las mascotas: Legislación de la familia multiespecie
Dentro de la búsqueda de horizontalidad y protección a los animales de compañía, en 2024 surgió la reforma constitucional en materia de protección y cuidado animal. A través de esta, se modificaron los artículos 3°, 4° y 73° de la Constitución para incluir la prohibición del maltrato animal, incluyendo el abandono, entre otros deberes como el cuidado, protección y trato adecuado. Además, se les reconoció como seres vivos sintientes, tema que abrió la conversación sobre las familias multi o interespecie —un término que a tu tío conservador le va a encantar—.
De acuerdo a Teresa Baena Sánchez, maestra en Derecho y especialista en el reconocimiento del bienestar animal, “el término familia inter o multiespecie busca romper el paradigma de lo humano”, es decir, es un concepto que integra a miembros de diferentes especies que están unidos por lazos afectivos, de reconocimiento, solidaridad y horizontalidad. En pocas palabras, que tu perrhijo o gathijo SÍ es parte de la familia.
Sabemos que muchos chilangos siempre han visto a sus animales de compañía de esta forma. Sin embargo, hay quienes no, lo que puede dar pie a situaciones de violencia y maltrato. Baena menciona que estas leyes buscan eliminar la etiqueta de “mercancía” en los animales para verlos como seres vivos, a la par de los humanos, así como ser más enérgicos en garantizarles una vida y trato digno.
¿Con quién se queda el perro?
Con el nuevo paradigma respecto a los animales de compañía surgió una peculiar pregunta, salida de canción cursi y popera, que derivó en una legislación histórica: Tras una separación, ¿con quién se queda el perro?
La CDMX se convirtió en la primera entidad en aprobar una reforma al Código Civil que establece que “en el convenio de separación de las personas divorciantes se podrá contener el plan de cuidados que garantice la protección y el bienestar de los mismos”.
Esto significa que, al presentar una demanda de divorcio se podrá acordar la custodia, quién será el cuidador principal y cómo se dividirán la manutención. ¡Tal como sucede con los hijos humanos! Un paso más en el reconocimiento de los animales de compañía como seres sintientes y no como objetos.

Familias guau
“Mamá, tu nieto es un lomito“
Levante la mano la persona que tiene un perrhijo o gathijo. Seguramente has escuchado “los perros son los nuevos hijos y las plantas las nuevas mascotas”. Pues más que un chistorete millennial, es un reflejo de la sociedad actual. En los últimos años, la tasa de natalidad en México ha bajado de forma marcada: de 2014 a 2024 hubo casi 800 mil nacimientos menos, lo que representa una caída de alrededor del 32%.
Y te preguntarás, ¿eso qué tiene que ver con los lomitos? Pues mientras los nacimientos humanos están bajando, la tenencia de animales de compañía crece, especialmente la de perros. La neta no nos sorprende: estamos viviendo un presente convulso, con crisis económica, laboral, de vivienda, epidemias y una pandemia…¡vaya que está potente! Así que tener un animal de compañía resulta más sencillo y con numerosos beneficios para la gente joven —y la no tanto—.
Acerca de este tema, Talyah Cojuc, psicóloga con especialidad en Etología de Terapeutas Caninos México A.C., nos platica que las personas tenemos una necesidad muy profunda de cuidar, de sentir apoyo emocional y social, algo así como amor incondicional. Esto, sumado a los cambios en la forma de vivir, los nuevos modelos familiares y el alto costo de existir, ha hecho que en algunos casos los perros ocupen el lugar de las infancias.
“Tenemos un lazo mucho más cercano y emocional del que había antes con los animales de compañía. Hemos encontrado en los perros esos amigos que no tenemos, no quiere decir que esté bien, pero hemos encontrado en ellos reciprocidad y eso fomenta que los incorporemos más en la familia y hasta los denominemos perrhijos”, advierte.
El boom de los herederos peludos: Humanización de los animales de compañía
Identificar a nuestro animal de compañía como hijo o hija es algo muy común y, hasta cierto punto, no tiene nada de malo. Sin embargo, Talyahenfatiza que es importante no humanizarlos, ya que esto puede limitar su bienestar. La humanización es una visión antropocentrista, en la que buscamos que nuestro animal de compañía se comporte como un ser humano.
“Hay que respetar cómo son los perros y sus necesidades”, nos dice, ya que muchas veces dejamos de prestar atención a su lenguaje o señales, dando por hecho su sentir desde nuestras creencias. Pero “los perros son diferentes a los humanos, ellos viven y disfrutan el momento sin preocupación. Nosotros decidimos que deben usar ropa, pasear en carriola o convivir como nosotros… estas conductas son ajenas a ellos por naturaleza”.
Humanizar a nuestros animales de compañía es perjudicial. Esto, porque podrían desarrollar problemas emocionales, como inseguridad, ansiedad y apego excesivo, lo cual podría generarles comportamientos destructivos —y a ti, varias travesuras—. Por ello es importante reconocer que sí son nuestra familia, pero de una especie diferente.
Y, ojo, se vale apapacharlos y consentirlos. Incluso ponerle un suéter a tu lomito si ves que está hecho nudito y con frío, pero sin traspasar límites que pudieran vulnerarles.
Tu lomito, tu espejo
¿Te han dicho que eres igual a tu lomito? Si te lo dicen por tu carácter, existe una teoría científica que lo sustenta: las neuronas espejo. La etóloga Talyah Cojuc afirma que al desarrollar un vínculo profundo con otro ser, como tu animal de compañía, los grupos de células nerviosas conocidos como neuronas espejo comienzan a imitar conductas y emociones. Así que si eres nervioso, efusivo, gruñón o tranquilo, probablemente tu animalhijo también.

Nuevos animales de compañía
Mientras los perrhijos y gathijos arrasan en popularidad, el INEGI reporta que 25% de los hogares con animales de compañía tienen “una variedad miscelánea de especies pequeñas”. Estas van desde peces y hámsters, hasta otras más exóticas. Pero no te emociones: esto no significa que puedes tener un capibara en casa. Solo ciertos animalitos entran en el marco de la legalidad.
Lo primero que hay que entender son los tipos de animales de compañía “no convencionales” que hay. El Director Médico del Criadero de Hurones y de Exotic Pet Medical Center, Miguel Ángel de la Torre, nos explica:
“Están los exóticos, que por ley se refiere a los animales de fauna silvestre que provienen de otros países; y los animalitos no convencionales que son endémicos de México, pero no son un perro o un gato”.
De acuerdo a su experiencia, el erizo pigmeo africano, el petauro del azúcar, periquitos australianos, hurones y tortugas marinas son algunas de las especies exóticas más populares; mientras que la iguana verde es la especie nativa consentida. También nos platica que le ha tocado recibir en la clínica a gente que recoge animalitos de vida libre, como ardillas o tlacuaches. Sin embargo, esto podría considerarse un delito.
“Las especies nativas silvestres también están reguladas por SEMARNAT y su tenencia está muy restringida, lo mejor es acercarse con un veterinario experto en el tema para informarse”, asegura.
La Ley General de Vida Silvestre es el principal regulador de este tema y en el artículo 27° menciona que es posible tener un animal de compañía considerado como exótico, siempre y cuando se tengan en confinamiento para garantizar su seguridad y la de su entorno, y goce de las condiciones óptimas para su desarrollo. Además, para tener una de estas especies debes contar con una autorización de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) y el animal debe provenir de un establecimiento legal.
¿Y qué hay de especies como los tigres de bengala o monos capuchinos? Para empezar, queremos recordarte que la fauna silvestre pertenece a su ecosistema y ¡no son para estar en tu hogar! Ni aunque esté domesticado o “amansado”: felinos grandes, primates, especies de gran tamaño o amenazadas están estrictamente prohibidas. Poseer un animalito en casa que no esté regulado es un delito penado, así que, aguas.

Animales de compañía poco convencionales que es legal tener
Del vasto reino animal, solo unas cuantas especies están autorizadas por la SEMARNAT para ser animales de compañía. De acuerdo con Miguel Ángel de la Torre, director médico del Exotic Pet Medical Center, entre las especies legales y más comunes se encuentran:
- Hurón
- Erizo pigmeo africano
- Conejo
- Cuyo
- Chinchilla
- Hámster
- Jerbo
- Petauro del azúcar
- Cerdo vietnamita
- Gecko leopardo
- Dragón barbudo
Consideraciones antes de tener un animal de compañía exótico
Si de plano te gustaría tener una especie única y diferente, el Exotic Pet Medical Center nos menciona algunas consideraciones importantes antes de tomar la decisión:
- La procedencia del animalito es importantísima. Debe ser de un lugar autorizado y contar con todos los permisos correspondientes. Adquirir uno sin la documentación oficial fomenta el tráfico ilegal y es un delito.
- Que sean animales pequeños no significa que será económica su tenencia. Estas especies requieren cuidados, alimento y ambientes muy específicos que cuestan una lana.
- Dile adiós a tus fobias. Ten en cuenta que algunos animalitos pasan procesos de muda de piel o dejan escamas, así que no se vale tener “asquito”.
- ¡Acércate con un veterinario especializado en especies exóticas! No todos los veterinarios tienen la infraestructura ni conocimiento de estas especies, así que antes de tomar la decisión y durante la tenencia, acércate a los especialistas.
Tortuga japonesa: ¿una especie invasora?
No todos los animalitos que encontramos en las tiendas son necesariamente inofensivos para el ambiente. Algunos, con el tiempo, se han convertido en plagas que amenazan el equilibrio ecológico. El caso más sonado es el de las tortugas japonesas —que en realidad son de Estados Unidos—, esas con manchas amarillas que se pusieron de moda en los años 1990.
Al crecer, algunas de estas tortugas son abandonadas en lagos y otros cuerpos de agua, donde establecen hábitats y comienzan a reproducirse. De acuerdo con la SEMARNAT, su alta adaptabilidad las convierte en una amenaza para las especies nativas y también para los humanos, ya que pueden transmitir enfermedades. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza las tiene catalogadas en el top 100 especies invasoras de alto riesgo a nivel mundial. ¡Tan chiquitas que se ven!
En la NOM-059 de SEMARNAT se les clasifica como “Sujeto a protección especial”; es decir, su venta es ilegal y, en caso de tener una, se necesita contar con los permisos correspondientes. Si ya tienes una y estabas pensando en abandonarla, ¡no lo hagas! Puedes entregarla a la Brigada de Vigilancia Animal para que sea reubicada.
Brigada de Vigilancia Animal
Parte del trabajo de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la CDMX es garantizar el respeto y protección de todos los animalitos, ya sean domésticos, exóticos o de fauna silvestre, que viven en la ciudad. Por ello crearon la Brigada de Vigilancia Animal, un organismo que atiende cualquier reporte o denuncia alrededor de estas especies, como:
- Rescate de especies silvestres, por ejemplo: tlacuaches o cacomixtles, en áreas urbanizadas.
- Animalitos lesionados, ya sean perros, gatos o de fauna silvestre.
- Agresión en contra de animalitos.
- Venta de animales en vía pública.
- Peleas de perros.
- Denuncia de animales de compañía no permitidos, como felinos grandes.
Periférico Oriente s/n, casi esq. Canal de Chalco, Ciénega Grande, Xochimilco, 55 5208 9898 y 55 5009 1278, X: @UCS_GCDMX
México, primer lugar en animalitos de la calle
Alrededor de 29.7 millones de perros y gatos viven en las calles de México, según datos de la Asociación Mexicana de Médicos Veterinarios Especialistas en Pequeñas Especies. Esto nos evidencia como el país de América Latina con la mayor cantidad de animalitos callejeros. El asunto se pone peor, ya que la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT) estima que cada año se abandonan 500 mil animalitos a su suerte.
Mucho cariño hacia los animales, pero los datos nos hacen cuestionarnos, ¿realmente somos sus amigos o sus haters?
El abandono es una de las formas más frecuentes y normalizadas de maltrato hacia los animales, implica el descuido de sus necesidades básicas, como alimento, agua, refugio y atención médica. No hay forma amable de abordar el tema, hay que hablarlo como es: un problema con muchas repercusiones, causada por los seres humanos.
Al dejar a un animal en la calle lo exponemos a enfermedades, accidentes, violencia y a un trauma tan fuerte que merma su salud, tanto física como emocional. Por otro lado, también se convierte en un tema de salud pública, desde la presencia de heces y la propagación de enfermedades; hasta la falta de esterilización y la formación de jaurías que pueden atacar personas.
Quisiéramos solo decir “pues no los abandonen” para poner fin a este problema, pero es más complicado. Lo primordial es entender el porqué para atacar de raíz. Una encuesta realizada por el Gabinete de Comunicación Estratégica dio a conocer que las principales causas de abandono son: por falta de dinero, falta de tiempo, porque se dieron cuenta de que es una gran responsabilidad y porque ya no quisieron mantenerlo. Así de triste.
El corazón del barrio: los animales comunitarios
¿Te ha pasado que en tu colonia hay perros o gatos que no viven en una casa, pero entre varios vecinos los cuidan y alimentan? Son animales comunitarios, el corazón peludo del barrio, reconocidos y protegidos por la Ley de Protección y Bienestar Animal desde el 2025. La importancia de este hecho es que ya no tienen la etiqueta de “callejeros”. También gozan de derechos y, tanto el Estado como la comunidad debemos garantizarles seguridad.
Anteriormente, cualquier animal que viviera en el espacio público podía ser llevado al control canino. Sin embargo, al ser adoptados por su comunidad pueden seguir habitando ese espacio gracias a sus personas benefactoras. Estas son quienes velan por su bienestar, o sea, cualquiera que atienda su alimentación, esterilización, atención médica y salud emocional y ¡hasta jugar y apapacharlo!
Estas responsabilidades no recaen en una sola persona, sino que se asumen de manera conjunta con la Agencia de Atención Animal (Agatan). Esta les brinda servicios médicos gratuitos o de bajo costo en el Hospital Veterinario de la Ciudad de México.
¡Ojo! Para asegurar a tu animal comunitario las personas benefactoras deben cerciorarse de que estos lleven una placa con su nombre, la colonia y los datos de una de ellas para evitar que sean retirados de su entorno. Estas pequeñas acciones compartidas son un granito de arena para mejorar la vida de los peluditos.
Agencia de Atención Animal
La Agencia de Atención Animal es un organismo dedicado a la protección y bienestar de los animales de la Ciudad de México, trabaja de la mano con la Brigada de Vigilancia Animal. Entre sus tareas se encuentran:
- Organización de campañas de vacunación y esterilización gratuitas
- Concientizar acerca de la adopción y tenencia responsable.
- Diseñar e implementar políticas públicas para el bienestar de los animales.
- Dar atención jurídica de casos de maltrato y abandono.
Av. Ignacio Zaragoza S/N, Sección III del Bosque de Chapultepec, IG: @agatan_cdmx
Concientización sobre la tenencia responsable
Crear conciencia sobre la tenencia responsable de animales de compañía y todo lo que implica es lo más importante. Patricia Mora, académica parte de un equipo de la FES Cuautitlán que trabajan en el tema, menciona:
“Antes de que los tutores adopten un animal de compañía reflexionen si tienen todos los elementos, como economía, espacio y tiempo, para darle una buena calidad de vida, también de lo que conlleva después de adoptarlo: vacunación, que el animal crece, su comportamiento… Si fomentamos esa reflexión en los tutores o posibles tutores, sensibilizamos sobre la responsabilidad de adoptar”.
Los esfuerzos de distintos organismos proanimales lograron que se estableciera como delito en la Ley de Protección y Bienestar de los Animales de la Ciudad de México, el abandono de animales en la vía pública o mantenerlos en situación de abandono en inmuebles privados —el típico caso de las personas que los tienen en la azotea sin ningún cuidado—.
Además, se continúan presionando algunas iniciativas en el Congreso de la Unión para endurecer la pena por el maltrato y abandono de animales a nivel federal. Tampoco queremos que nos tachen de punitivistas, pero hay que hablar la neta: entre más claro y legislado el tema, podremos garantizar mejores condiciones de vida a todos los animales.
Adopta, pero siempre con responsabilidad
Si ya te echaste varias lagrimitas, meditaste cuidadosamente sobre la tenencia responsable y te gustaría ayudar a un michi o lomito rescatado de la calle, podemos decirte que la adopción es una experiencia incomparable. Obviamente tiene sus bemoles, como todo en la vida, pero darle una segunda oportunidad a un peludito, con una vida digna y amorosa, es extremadamente gratificante.
Antes de adoptar, te recomendamos acercarte con un veterinario que pueda orientarte sobre cómo elegir adecuadamente según tu espacio, tiempo y posibilidades económicas. También es importante preguntar por el carácter y personalidad de los animalitos en adopción y, si es posible, ¡interactúa con ellos y conócelos!
Jubilación de oro: Adopción de animales “viejitos”
La Doctora Zootecnista Susana Palma, de Cliver Vet, nos cuenta en entrevista que cada vez más personas se motivan a adoptar. Tristemente, aún hay mayor preferencia por los cachorros. Claro, nos dan mucha ternura y al ser tan jóvenes se adaptan más fácil a nuestro estilo de vida. Sin embargo, es igual o más gratificante la adopción de animales adultos mayores, nos dice.
“Estos animales ya traen ciertos aprendizajes y conductas por la edad, suelen ser más tranquilos. Los que sufrieron maltrato pueden evitar cierto tipo de contacto o ser más reservados. Pero no hay que tirar la toalla, como todo vínculo hay que trabajarlo día con día, conocerse, ganarse la confianza y poco a poco lograr mayor acercamiento. Hay días buenos, otros no tanto, pero todo es parte de un proceso que da mucha satisfacción”, sostiene.
Adoptar a un gathijo o perrhijo viejito trae consigo un crecimiento personal muy grande, puesto que implica aprender a afrontar retos y a trabajar la paciencia. “A veces hasta nos enseñan a lidiar con situaciones de la vida diaria, al final son adultos como uno”, asegura sobre estos animales que, al igual que los más chicos, buscan comprensión y amor: pasar sus últimos años en un hogar amoroso para una jubilación de oro.
Adopta un héroe jubilado
Un caso singular de jubilación de oro es la de los perritos policías y de la Guardia Nacional. Estos se convierten en agentes tras ser rescatados de situaciones de abandono o maltrato y son seleccionados por tener habilidades más desarrolladas, como un olfato agudo o reflejos sobresalientes. Después de su rehabilitación comienzan el entrenamiento en el cual se define en qué labores apoyarán.
Suelen brindar servicio entre siete y 10 años, dependiendo de su edad, y al término de su servicio son jubilados en emotivas ceremonias que se llevan a cabo junto a la Federación Canófila Mexicana. ¡Hasta les dan un reconocimiento o plaquita! Algunos se convierten en maestros de las nuevas generaciones, pero otros más están listos para pasarla a gusto y descansar.
El vínculo que crean con sus compañeros humanos de trabajo suele ser muy estrecho, por lo que muchos son adoptados por la Institución para hacer compañía. Otros más se van a gozar con quien fue su adiestrador y algunos entran en campañas de adopción abiertas al público que quiera y pueda darles unos años de apapachos y mimos.
La Federación Canófila Mexicana informa de estas convocatorias en su página web y redes sociales, así que mantente al tanto para adoptar a un héroe jubilado.

5 puntos importantes que el tutor responsable debe saber
Al tener un animal de compañía debemos cuidarles y quererles, pero también hacernos cargo de sus necesidades y comportamiento para poder coexistir con el entorno. Aquí te van algunos puntos importantes que nos compartieron nuestros expertos entrevistados para ser un tutor de 100.
- ¡Regístralo en el RUAC!
Para garantizar la tenencia responsable —cof, cof, reducir el abandono— y bienestar de estos compañeros, se creó el RUAC, el Registro Único de Animales de Compañía. Este sistema genera una clave única, algo así como su CURP, que permite desde saber cuántos animalitos hay en la CDMX y dónde habitan, hasta facilitar su localización en caso de extravío.
No lo veas como un mecanismo de control o un trámite engorroso, al contrario, es un gran paso para los derechos de los animales de compañía: Es parte del nuevo paradigma donde se les reconoce como “habitantes-seres sintientes” de la ciudad.
El registro es muy sencillo y lo puedes hacer en línea: te pedirán algunos datos y un par de fotos de tu chiquitín; al final recibirás una coqueta tarjeta de identificación. No hay fecha límite para que lo hagas, pero ten en cuenta que, según la Ley de Protección y Bienestar de los Animales de la CDMX, es tu obligación hacerlo.
Si no lo registras, no tendrás multa; pero estarás incumpliendo las responsabilidades que tienes con tu animal de compañía. Ahora, sí puede aplicarse una multa si Firulais o Michifús se ven involucrados en un incidente, como morder a alguien, una denuncia por maltrato o incluso un accidente, y no están registrados en el RUAC. Estas van desde los $2,375 a $3,394 o 24-36 horas de arresto. Puedes registrarlos en la página: www.ruac.cdmx.gob.mx
- Esterilización sí o sí
Más que un dilema, decidir “cruzar” o no a tu animal de compañía es un asunto ético y moral como tutor o tutora. Vamos a ponernos científicos: en los animales no existen factores psicológicos para la reproducción, solo es el instinto natural —las hormonas, literalmente— y podemos desligarlo a través de la esterilización. Entonces, Michifús no quiere “hacer realidad el sueño” de ser mamá, tú estás decidiendo si ocurrirá.
Lo principal es pensar en el destino de sus crías, sobre todo con perros y gatos. ¿Dónde van a vivir? ¿Su adoptante es responsable? ¿Qué estilo de vida van a llevar? Todos estos cuestionamientos son importantísimos, especialmente al conocer la cifra tan alta de abandono de animales en la calle. Por ello, los especialistas se inclinan por la esterilización de machos y hembras.
¿Y si se enferma por no cruzarlo?
Existe el mito de que los animales deben tener al menos una camada antes de esterilizarlos para evitar que les dé cáncer o alguna otra enfermedad, pero nos complace informarte que esto es falso. Al respecto, la doctora zootecnista Susana Palma asegura que no existe evidencia científica y que no se debe usar como excusa para reproducir a tu animal de compañía.
- Paseos con correa
Sabemos que es muy común ver perritos paseando sin correa en parques; sin embargo, ¡está prohibidísimo! Aunque esté entrenado o sea “bien portado”, es tu obligación pasearlo en la vía pública con correa. De esta forma se busca evitar cualquier tipo de accidente y sí, se encuentra legislado en el artículo 4° Bis 1 de la la Ley de Protección y Bienestar de los Animales.
Ojo, esto también aplica a otros animales de compañía, como un gato, hurón o hasta un pato: tú pon la especie. Igualmente se menciona que cualquier animalito paseado debe portar en su pechera o collar una placa con los datos de identificación y contacto en caso de extravío, así como su RUAC. Todo por su seguridad.
Pasear a tu perro sin correa en parques o espacios públicos te puede hacer acreedor de una multa económica de hasta $4,600, arresto domiciliario y trabajo comunitario. Pero lo más grave es que expones a tu lomito a sufrir accidentes o a extraviarse, así que es mejor prevenir.
- Desecha correctamente sus heces
Tal vez la popó de tu perrhijo no sea el tema más emocionante del mundo, pero sí es más importante de lo que crees: en México, al menos la mitad de los hogares tiene un perro y cada uno puede generar hasta 600 gramos de heces fecales al día. ¡Es un montón! Si no se maneja correctamente, puede afectar el medio ambiente y ocasionar problemas de salud. Por ello, la SEDEMA armó una guía para desecharlas correctamente:
Si estás en casa:
Utiliza unas pinzas, recogedor o incluso papel higiénico para depositarlas directamente en el inodoro. Recuerda que en México este papel cumple con una norma que garantiza su desintegración en 5 minutos, así que no se tapará.
También puedes colocarlas en una composta especial que permite procesarlas junto con otros residuos orgánicos. Académicos de la UNAM desarrollaron una sencilla “receta” para hacerla en casa: mezcla en partes iguales hojarasca triturada, residuos de cocina y heces caninas; finalmente añade lombrices rojas para facilitar su descomposición. Chef’s kiss.
Si estás en el espacio público:
Recoge las heces con bolsas certificadas como biodegradables y deposítalas en los botes de residuos orgánicos. Nunca utilices bolsas de plástico comunes, estas son imposibles de degradar y los residuos se convierten en bombas de microorganismos.
También puedes vaciarlas en las coladeras de tapa redonda, siempre y cuando las hayas levantado con papel higiénico o con unas pinzas. Las bolsas biodegradables y papel periódico pueden generar obstrucciones en el drenaje.
¿Firulais está malito del estómago? Coloca aserrín o tierra encima de las heces blandas para poder recogerlas.
Finalmente debes de saber que también es importante limpiar la orina con algún limpiador enzimático o con oxígeno activo, ya que su composición puede dañar las plantas y modificar el comportamiento de la fauna silvestre.
- ¿Cómo despedirte?
Despedir a tu animal de compañía es uno de los temas más difíciles, a nadie nos gusta la idea de una vida sin ellos. Aún así, por más doloroso que sea, debemos estar informados y tener un plan de acción para cuando el momento llegue: “Así como darles de comer y una vivienda digna, saber qué vamos a hacer al decirle adiós es parte de una tenencia responsable”, asegura Adrián Rodríguez-Granada, General Manager de Pets in the Sky.
La incineración es el procedimiento más recomendado para despedir a los animales de compañía, sin importar su especie. Enterrarlo en un patio o parque no es opción ya que se deben seguir condiciones muy específicas para realizarlo, de lo contrario se puede atraer fauna nociva y propiciar la propagación de enfermedades. “Incluso está prohibido por la Ley de Protección y Bienestar Animal para evitar problemas de salud pública”, añade.
Sabemos que duele e incomoda, pero te compartimos las recomendaciones del experto sobre cómo actuar al fallecer tu animal de compañía. Queremos hacer énfasis en mantener la calma, lo más que se pueda, para que fluya lo mejor posible:
Por causas naturales en casa:
- Llévalo al veterinario para que un médico determine que no hay signos vitales. También puede acudir a revisarlo en tu casa.
- Si no tenías un plan de previsión, busca tus opciones. Tu animalito puede permanecer un par de horas en casa, en un lugar fresco y lejos del sol. Tu despedida puede comenzar aquí mientras esperas al servicio funerario.
En una emergencia:
- Ten a la mano el número del servicio funerario, veterinario de confianza o de algún hospital 24 horas para urgencias.
- Si contrataste un servicio funerario e incluye recolección, espera a su llegada; si no, cubre su cuerpo con alguna toalla, cobija o prenda de ropa para trasladarlo.
- Vive tu duelo. Los servicios como Pets in the Sky incluyen espacio para poder despedirte con cuerpo presente, puedes llorar y llevar a cabo el ritual que te de más paz.
De pilón: ¡Revisa la Ley de Protección y Bienestar de los Animales
Ya la mencionamos una y otra vez, es muy importante que le eches una leída a este documento para ser un tutor responsable. Está disponible en línea y cada año se van añadiendo actualizaciones en pro de los animalitos. En esta no solo vienen tus obligaciones y sanciones, también los derechos que debes exigir a las autoridades para tu animal de compañía. Recuerda que la información es poder, puedes consultar la versión más actualizada en la página de la Suprema Corte de Justicia.
Lee más en la edición de marzo, 2026, de Chilango Revista.