Miquel Adrià relata en su libro La sombra del Cuervo. Arquitectos mexicanos tras la senda de Le Corbusier que las torres se volvieron una alternativa a los templos civiles. “El inmenso conjunto de Arcos Bosques, proyectado con Francisco Serrano y Carlos Tejeda, tiene su génesis en un conjunto de seis esbeltas torres. El primer arco construido se volvió punto focal del poniente metropolitano, en un gesto territorial que encierra su entorno inmediato para controlarlo y codificarlo por los muros de concreto armado blanco, perforado por ventanales de 3 x 3”.
La Torre Arcos Bosques I (1996), acuñada coloquialmente como “el Pantalón”, estuvo a cargo de Teodoro González de León, Francisco Serrano y Carlos Tejeda. A la fecha, el complejo de oficinas de 161.5 metros de altura es uno de los emblemas del diseño moderno. La Torre Arcos Bosques II (2008) está conformada por dos torres unidas por un puente estructural.
Jorge Gamboa, arquitecto, urbanista y director de Fibra Danhos, revela que los inicios del proyecto se remontan a un concurso abierto en el que él mismo fue jurado, junto a Manuel y Fernando Senderos.
“Escribimos nuestro finalista en un papel sin decirnos y se lo pasamos a otra persona. ‘Si es el mismo, traemos la champaña’, nos dijimos. Era el mismo”.
Hatumi Hirano explica que con este conjunto se ve claramente la evolución en su trabajo: “Eran proyectos que ya no se podían resolver con el concreto o estructuras complejas, requerían de mucha más audacia estructural, porque de base, lo que había cambiado eran las necesidades que había que satisfacer. Y Teodoro González de León no pensaba en pieles únicamente, sino en el cuerpo completo. En Reforma 222 hace una estructura compuesta pero siempre a la vista. En ‘el Pantalón’, la estructura es envolvente”, advierte.
A su vez, Tatiana Bilbao señala que como gesto urbano para el contexto y el público para el cual está diseñado, las torres son espectaculares:
“El problema es que antes de que se construyeran, ahí atrás estaba la Cooperativa de Vivienda Unión Palo Alto, una sociedad histórica basada en el cooperativismo, la solidaridad y la ayuda mutua, y las torres llegaron a darles la espalda y a taparles el sol. Ahí está la discriminación de la que hablamos cuando hablamos de estos superproyectos; por un lado solucionan, pero por otro, generan otros tipos de colonizaciones”, reconoce.
Paseo de los Tamarindos 400A y 400 B, Bosques de las Lomas