Roberto Guzmán tiene uno de los oficios más fascinantes que existen en CDMX. Como técnico en mantenimiento de teleféricos, su labor consiste en subir a las torres del Cablebús para revisar los componentes del sistema y garantizar que todo funcione correctamente y de forma segura.
Desde alturas que pueden llegar a superar los 40 metros, Roberto lidia contra el viento y las vibraciones mientras realiza inspecciones o sustituciones de componentes del teleférico capitalino.

“Las torres siempre están oscilando debido al paso del viento por la estructura. Además, las cabinas también hacen que se muevan las torres”, cuenta en entrevista con Chilango.
“Al principio te da un poco de vértigo, pero con el tiempo y con la experiencia te vas acostumbrando”, reconoce. Incluso asegura que se puede disfrutar de una de las vistas más privilegiadas de la CDMX:
“Eso es lo más bonito. Aquí en las torres tienes los paisajes que en una cabina no puedes observar. Lo visualizas todo”, explica.
Continuamos con la revisión anual de la línea 1.
Se realizan trabajos en torres para desplazamiento del cable para rayos entre las estaciones Ticomán y La Pastora pic.twitter.com/gCZgyUWKJX— Cablebús CDMX (@MICablebusCDMX) August 18, 2026
Las imágenes de trabajadores como Roberto sobre las torres del Cablebús son la cara más visible de las labores de mantenimiento de este sistema de transporte. Sin embargo, detrás de la seguridad en el teleférico también existe un complejo y silencioso proceso de pruebas, capacitaciones y certificaciones.
Tras las bambalinas del Cablebús
Todos los días, cuando el Cablebús termina su servicio, el Sistema de Transportes Eléctricos realiza trabajos preventivos de mantenimiento. Además, una vez al año, las tres líneas de este sistema de transporte suspenden operaciones durante algunas semanas para realizar una revisión a fondo.
“El mantenimiento se reparte entre los sistemas eléctricos, hidráulicos y mecánicos“, explica Stefan Welte, uno de los ingenieros de la empresa Doppelmayr. Además de haber construido las líneas 1 y 3 del Cablebús, la compañía austriaca también participa año con año en los trabajos de mantenimiento. En el caso de la Línea 1, la más antigua del sistema, la revisión anual se llevó a cabo del 10 al 23 de agosto.
“Hacemos pruebas e inspecciones de los cables, revisamos que cierren bien las puertas de las cabinas, y que los frenos funcionen con la calidad suficiente para poder detener la instalación en caso de ser necesario”, detalla Stefan en una entrevista concedida desde el cuarto eléctrico de la estación Tlalpexco.

A pesar de que el Cablebús se detiene durante estos trabajos de inspección y mantenimiento, las pruebas se realizan simulando el peso de los pasajeros que utilizan el sistema. Para ello, se colocan tanques con 700 litros de agua dentro de las cabinas. Esto equivale al peso aproximado de 10 usuarios promedio.
“Calculamos un peso promedio de 70 kilos por persona. Entonces ponemos contenedores dentro de las cabinas, los llenamos con agua y checamos si con ese peso la instalación puede arrancar y frenar correctamente”, explica Stefan.

Por su parte, Ramiro Alvarado, gerente de operación y mantenimiento de Doppelmayr, añade que también se verifica que el cable que transporta a las cabinas esté en la posición correcta en todas las torres.
“Estamos constantemente subiendo a las torres. Prácticamente todos los días se hace una revisión en las torres y se tienen que hacer diferentes trabajos, como lubricaciones e inspecciones”, detalla.

Allí es donde entra el trabajo de Roberto.
Así suben los trabajadores a las torres
Durante las revisiones anuales, cuando el sistema está detenido, Roberto y sus compañeros suben a una cesta de mantenimiento que se engancha al cable del teleférico. Esta cesta les permite trasladarse de forma rápida desde las estaciones hasta las torres.

Al llegar a una torre, Roberto sube por una escalera integrada en la cesta. Luego, llega a una plataforma que le permite subir a la cima de la torre. En cada paso tiene que enganchar su arnés a la cesta o a la estructura de la torre, dependiendo del punto en el que se encuentre.

“Cada que trabajamos en una torre tenemos que estar anclados por seguridad. Nuestro arnés tiene unas líneas de vida que utilizamos para trabajar de manera segura. Siempre que estamos en una torre tenemos que tener dos líneas enganchadas en dos puntos distintos, por si alguno llega a fallar”, explica.
Sin embargo, el ascenso no siempre es tan fácil. Durante las inspecciones diarias, o cuando el sistema está en funcionamiento, no se puede usar la canastilla. Entonces, toca subir la torre desde el piso a lo largo de una escalera, haciendo uso de brazos y piernas.

“El tiempo que tardamos en subir a la torre depende de la altura y de la condición física de la persona”, explica Roberto. “Pero aproximadamente pueden ser entre 10 y 15 minutos de ascenso“, agrega.

Una vez en lo alto de la torre, los trabajadores pasan aproximadamente 25 minutos en la cima realizando labores de inspección o tareas como la lubricación o el cambio de los componentes.

“Nuestros compañeros se aseguran de que no haya desgaste prematuro en el sistema, en los bandajes de goma, en los rodamientos y que no exista corrosión. Además, en las torres también se revisan los cables aéreos, las líneas de comunicación y el sistema antirrayos”, explica Ramiro.

Un sistema seguro
Estas revisiones anuales del Cablebús tienen como objetivo garantizar su correcto funcionamiento y la seguridad de los usuarios. Para ello, se verifica que todo esté en óptimas condiciones, desde el abordaje a las cabinas hasta el traslado y descenso de las personas usuarias.
En cuanto al abordaje y descenso, Stefan Welte, ingeniero de Doppelmayr, explica que el Cablebús es un sistema de flujo permanente. Esto significa que “las cabinas no paran, pero la gente puede bajar y subir mientras pasan más lento dentro de la estación”.
Fuera de la estación, las cabinas circulan a una velocidad de 5 metros por segundo. Sin embargo, al entrar a la estación, la cabina se desacopla del cable y pasa a un sistema de transportadores neumáticos.

Mientras se encuentra en la estación, la cabina se mueve únicamente al 10% de su velocidad habitual para que las y los usuarios puedan abordar o descender. Finalmente, al salir de la estación, la cabina vuelve a engancharse al cable que la transporta a su velocidad original.
Además, para monitorear el adecuado funcionamiento del sistema, cada estación cuenta con un cuarto de control. “Desde allí, los operadores tienen una pantalla de visualización donde se pueden verificar todos los elementos de seguridad y el estado general del teleférico”, explica Ramiro. “Esto permite identificar cualquier falla para solucionarla en un tiempo rápido”.

Los cuartos de control también cuentan con un botón de emergencia que pueden accionar los operadores para detener el sistema en situaciones de riesgo.
“Los motivos más comunes por los que se detiene el sistema son las fallas en las puertas porque los usuarios entran a destiempo y no permiten un cierre correcto. En esos casos los operadores tienen que verificar que las puertas estén correctamente cerradas antes de que las cabinas salgan de la estación”, detalla Ramiro.

Finalmente, también existen protocolos de emergencia ante situaciones como sismos y tormentas eléctricas:
“Tenemos otras detenciones que pueden ser por el clima. A veces caen descargas eléctricas que detienen la instalación o causan fallas en la red. O por ejemplo, cuando hay un sismo, podemos reducir la velocidad y detener el sistema. Una vez que pasa el sismo, activamos el accionamiento de emergencia para llevar a los usuarios a las estaciones, desalojarlos y realizar una revisión estructural “, comenta el gerente de Operación y Mantenimiento de Doppelmayr.

Líneas del Cablebús de CDMX obtienen su certificación anual
Ramiro Alvarado explica que, además de las pruebas e inspecciones, las revisiones anuales de las líneas de Cablebús tienen como objetivo obtener certificaciones de seguridad. Para ello, el trabajo que realizan el Servicio de Transportes Eléctricos y las empresas encargadas de mantenimiento es supervisado por empresas internacionales.
En este 2026, la revisión anual de las líneas del Cablebús de CDMX se llevó a cabo entre el 13 de julio y el 23 de agosto. Al respecto, la Secretaría de Movilidad de CDMX informó que, al concluir las labores, “se ratificaron las certificaciones de seguridad que proporcionan las empresas internacionales TÜV SÜD (Línea 1 y 3) y Seilbahnbüro Schupfer (Línea 2)“.

“Para las revisiones anuales se corroboró la correcta operación de todos los sistemas y del cable: se hicieron pruebas de carga y frenado, pruebas eléctricas de todos los componentes, verificación física de los dispositivos que conforman la línea, así como la revisión general de motores, balancines, torres o pilonas”, agregó la Semovi.
10 datos sobre el Cablebús de CDMX
- La Línea 1 del Cablebús de CDMX inició operaciones el 11 de julio de 2021.
- Actualmente, el Cablebús cuenta con tres líneas en CDMX.
- La Línea 1 va de Indios Verdes a Cuautepec y Tlalpexco. Por su parte, la Línea 2 va de Constitución de 1917 a Santa Martha. Mientras que la Línea 3 va de Los Pinos /Constituyentes a Vasco de Quiroga.
- La Línea más larga del Cablebús de CDMX es la 2, con una extensión de 10.6 kilómetros.
- Entre sus tres líneas, el sistema Cablebús alcanza una extensión de 25.3 kilómetros. De esta cantidad, 9.2 kilómetros corresponden a la Línea 1 y 5.5 kilómetros a la Línea 3.
- De acuerdo con la edición más reciente de la Estadística de Transporte Urbano de Pasajeros (ETUP), publicada por el INEGI el 18 de agosto, el Cablebús movilizó a 4.1 millones de pasajeros tan solo en el mes de junio de 2026. Esto equivale a un incremento de 15% respecto al mismo mes del año anterior.
- Además, de acuerdo con la misma publicación, dicho número de viajes equivale a 9.3 millones de kilómetros recorridos en este transporte tan solo durante junio de 2026.
- En este 2026, la Línea 1 del Cablebús, que es la más antigua del sistema, alcanzó las 30 mil horas de operación, según informó el gerente de Operación y Mantenimiento de Doppelmayr, Ramiro Alvarado.
- Actualmente se construyen otras tres líneas del Cablebús. La Línea 4 irá de Metro Universidad al Ajusco. Por su parte, la Línea 5 irá de Mixcoac a las zonas altas de Álvaro Obregón y Magdalena Contreras. Finalmente, la Línea 6 irá de Milpa Alta al Metro Tláhuac.
- De acuerdo con lo proyectado, la Línea 5 del Cablebús sustituirá a la 2 como la más larga de CDMX. Tendrá 15.4 kilómetros y 12 estaciones.
