El taco callejero es un oasis entre la selva citadina e indispensable en el ecosistema chilango. Hay leyendas de cocina que nacen y se mantienen hasta por generaciones en puestos de calle. En una banqueta de la colonia Escandón está uno de esos lugares que se han ganado el cariño y la fama de los vecinos gracias a su sabor sin pretensión: Tacos Ruben’s.
El rey suadero y la reina tripa
El rey de la taquería, la joya de la corona en Tacos Ruben’s es el suadero; sin embargo, la tripa también sale al quite y le hace competencia en el podio de lo más gustado. “Además del suadero, la tripa, la cabeza, la lengua y el ojo, tenemos un taco que se llama ‘especial’ —cuenta Rubén Orozco, el segundo de este linaje y fundador de la taquería.—. Ese lo creó un cliente nuestro que es taxista. Un día vino cuando ya casi acabábamos y le alcancé a hacer tacos con lo que había, con los retacitos que quedaban. Le gustaron mucho. La próxima vez que vino me dijo: ‘¡Échame unos de los especiales’. Gustaron tanto que terminamos incluyéndolos en la carta”. Estos llevan suadero, longaniza y tripa.
Uno de los secretos de Rubén para que la clientela se vaya siempre satisfecha es que el taco va bien servido, nada de chiquitear. “La tortilla es del número 12, es de esos que sí te aguantan unas tres o cuatro mordidas”, dice Rubén. A $11 el taco. Bien, ¿no?









