La primera bandera que tuvo México, al comienzo de su lucha independentista —cuando aún era la Nueva España—, fue precisamente una imagen de la Virgen de Guadalupe, que encabezó los ejércitos del cura Miguel Hidalgo y Costilla, mientras se luchaba por la libertad nacional.

El 9 de diciembre de 1531 comenzaron las apariciones de Santa María de Guadalupe en el cerro del Tepeyac, a poco más de una década de la conquista española del territorio, pero la divulgación “del milagro” no sucedió sino hasta 1649, con la publicación que hizo Luis Lasso de la Vega del Nican Mopohua, escrito en náhuatl por Antonio Valeriano.

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Un silencio de casi 100 años

Pasaron 96 años entre que sucediera el encuentro entre Juan Diego y la Virgen de Guadalupe para que se publicara el texto de Valeriano, por lo que surgió en el director Jesús Manuel Muñoz un cuestionamiento: ¿Qué tan necesario fue el milagro Guadalupano para la evangelización de la Nueva España?

Para responder esa duda se lanzó a la aventura de filmar el documental “Tonantzin-Guadalupe. Creación de una nación", en el que sin cuestionar la veracidad o no de las apariciones en el Tepeyac, hace más bien un análisis de lo que significa la figura Mariana para la identidad y la unión nacional.

Foto: Cortesía

“No podemos ignorar que a través de la historia de la humanidad, la espiritualidad ha sido una realidad, hasta llegar a lo místico (…) Traté de darle voz a la realidad científica, apoyándonos con los mejores historiadores que hay del tema en México y para la realidad espiritual, entrevistamos a varios creyentes”, explicó Muñoz a Chilango.

Para lograr ese retrato desde el misticismo, el realizador siguió a varios ciclistas que año con año el 12 de diciembre visitan la Basílica para ver cómo practican su fe, todo hilado con una narrativa artística, en la que Jesús quiso destacar el periodo de silencio de casi un centenario.

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“Una cosa que me llevó a reflexionar mucho es que los historiadores piensan que el Nican Mopohua, muy probablemente, es una obra de teatro; eso no quiere decir que no se apareció la Virgen, simplemente que quien lo escribió lo hizo en un formato de acto sacramental.

“Traté de hacerlo (el documental) con el respeto de un creyente, honrando la fe y al 100 por ciento la veracidad de los textos”, abundó Jesús Manuel, quien también aceptó que la Virgen de Guadalupe es “uno de los elementos de unidad más fuertes que tenemos, como cultura y país”.

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El fenómeno de las apariciones, ¿ayudó a la evangelización?

Muñoz insistió en que una de sus mayores investigaciones se centró en la idea que se tiene generalizada de que la Virgen de Guadalupe contribuyó de manera decisiva a la evangelización de los pueblos originarios, pero detalló en su documental que no necesariamente fue el caso.

“Está el silencio del relato de las apariciones y hay mucho prejuicio, le gente piensa que (el origen de) la Virgen fue para engañar a los indígenas, pero yo no creo que vaya por ahí porque cuando la Iglesia decide impulsar el culto, publicar el Nican Mopohua y venerar la imagen del Tepeyac, ya todo el mundo estaba cristianizado”, explicó Jesús Manuel.

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Con esa premisa en mente, Muñoz indagó en por qué la Iglesia decidió sí publicar el Nican Mopohua y además en náhuatl; la respuesta que encontró es que se lanzó en una lengua originaria porque el texto se basó en otro que se escribió 100 años antes, durante el movimiento de teatro evangelizador del siglo XVI.

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“En ese momento la Nueva España estaba tratando de establecer que aquí no eran tierras de segunda, sino que eran importantes en relación a la península ibérica, aunque hasta los criollos eran considerados de segunda, entonces (la Virgen) empieza a ser esa semilla del patriotismo novohispano que termina mezclándose dentro de lo religioso.

“Pero se distingue, a tal grado, que termina siendo parte de ese patriotismo que culmina en la Independencia, tanto así que nuestra primera bandera, la de Hidalgo, es la Virgen de Guadalupe… se ha ido pasando durante tantos años, bajo diferentes perspectivas y uso, que tiene un poder fuertísimo que nos terminó uniendo”, agregó Jesús Manuel.

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El futuro Guadalupano

En esta investigación, Muñoz también pudo constatar que el catolicismo mexicano es muy distinto a cualquiera en el mundo entero, uno de los elementos que lo diferencian es precisamente el culto a la Virgen de Guadalupe, que el realizador considera que no está en riesgo a desaparecer, a pesar del laicismo que se apodera del orbe en últimas fechas.

“Me gusta que el catolicismo de aquí sea diferente al de Europa. Hay encuestas de los últimos 100 años, en diferentes culturas, para ver qué tan laica o religiosa es la sociedad y en todas cada vez es más seglar. En el caso de México es probable que dentro del catolicismo se dé un empuje al laicismo dentro de la juventud”, consideró el director.

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Sin embargo, en el caso en particular al culto a Tonantzin-Guadalupe, no lo consideró en riesgo. “Otra cosa que está pasando en México es que cada vez se le está dando más reconocimiento a los pueblos originarios, se les está dando más importancia a su cultura; con este desarrollo y la situación política, el ser Guadalupano se debe fortalecer

“Por un lado entra el laicismo y por el otro lo Guadalupano, que va más allá del catolicismo, entonces se me hace que es una oportunidad para que la Iglesia pueda fortalecer su permanencia al unirse a este reconocimiento de las culturas originarias. Y si hay que apostarle le apuesto a que seguirá creciendo el culto a la Virgen”, finalizó.

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