Rumbo al Mundial 2026, el sur de la capital se está convirtiendo en una de las zonas más interesantes para quienes quieren conocer algo más auténtico, relajado y profundamente chilango. Por eso armamos una ruta por Xochimilco y Tlalpan, para disfrutar una CDMX en donde la naturaleza y la gastronomía reinan.
Xochimilco significa “en el campo de flores” en náhuatl, y aunque hoy muchos lo conocen por las fiestas en trajinera, en realidad este rincón conserva parte del antiguo sistema lacustre sobre el que se construyó Tenochtitlán. Básicamente aquí todavía puedes navegar por uno de los últimos rastros vivos de la ciudad prehispánica.
Lo mejor es que puedes armar un día completísimo entre mercados tradicionales, trajineras, arte, mezcal y comida sin salir del sur de CDMX.

Ruta de 1 día en Xochimilco y Tlalpan
¿Por qué debes visitar Xochimilco rumbo al Mundial 2026?
Antes de ser una postal turística, Xochimilco era una enorme red de canales y chinampas que abastecía de alimentos a la antigua Tenochtitlán. Y aunque la ciudad cambió por completo, aquí todavía sobreviven muchas de esas tradiciones agrícolas, gastronómicas y culturales.
Por eso no importa si vienes desde otro estado o desde otro país: visitar Xochimilco es asomarte a una versión muchísimo más viva, local y auténtica de la Ciudad de México.
Mercado de Xochimilco
La ruta puede arrancar temprano en el Mercado de Xochimilco, uno de esos lugares donde todo ocurre al mismo tiempo. Entre puestos de frutas, flores, piñatas gigantes y montañas de chiles secos, el olor a masa recién hecha prácticamente te obliga a desayunar ahí mismo.

Aquí lo clásico son los tlacoyos, las quesadillas de comal, los elotes preparados y los antojitos tradicionales. Muchísimos ingredientes todavía llegan desde las chinampas cercanas, así que la experiencia sigue teniendo conexión directa con la historia agrícola de la zona.
Además, visualmente el mercado es una joya: colores, vapor saliendo de los comales, aguas frescas y pasillos llenos de vida.
Trajineras en Xochimilco
Después del mercado, toca subirte a una trajinera en Xochimilco. Lo interesante es que el plan cambia muchísimo según la hora del día.
Por la mañana puede ser súper tranquilo: desayuno flotante, café, quesadillas pasando entre canales y música suave mientras recorres el agua. Más tarde el ambiente cambia por completo y aparecen mariachis, bocinas, micheladas y grupos enteros armando fiesta.
Las trajineras nacieron hace siglos como transporte agrícola entre canales y chinampas, cuando esta zona todavía formaba parte del sistema lacustre de Tenochtitlán. Hoy puedes venir a echar fiesta o simplemente pasar una tarde increíble entre comida, música y uno de los paisajes más bonitos de CDMX.
Actualmente el precio ronda aproximadamente los $850 por hora por trajinera, aunque puede variar dependiendo del embarcadero y la temporada.
Mercado de plantas de Xochimilco
En Xochimilco se encuentra uno de los mercados de plantas más grandes y bonitos de la ciudad. Aquí puedes encontrar desde cactus miniatura y macetas artesanales hasta plantas enormes para interiores, muchas desde $20 pesos.

Incluso si no planeas comprar nada, vale muchísimo la pena caminarlo. Todo se siente verde, húmedo y relajado. Además ayuda a entender por qué Xochimilco sigue siendo una de las zonas más conectadas con la naturaleza dentro de la capital.
Museo Dolores Olmedo
Otra parada obligada es el Museo Dolores Olmedo, uno de los espacios culturales más bonitos del sur de la ciudad.
Aquí puedes encontrar obras de Diego Rivera y Frida Kahlo dentro de una antigua hacienda rodeada de jardines, árboles gigantes y pavos reales caminando libremente por el lugar. Lo mejor es que tiene una vibra muchísimo más tranquila que otros museos famosos de CDMX, así que realmente puedes recorrerlo sin prisas.
Es el tipo de lugar donde arte, naturaleza e historia son el match perfecto.

Centro de Tlalpan: calles coloniales, kiosko histórico y caldo tlalpeño
Ya por la tarde, el plan puede continuar en el Centro de Tlalpan, que se siente más como un pequeño pueblo que como parte de una de las ciudades más grandes del mundo.
Calles empedradas, casonas antiguas, plazas tranquilas y árboles gigantes hacen que el ritmo cambie por completo. El kiosko principal y la plaza existen desde 1872, cuando Tlalpan todavía era prácticamente un pueblo separado de la ciudad.

Parroquia de San Agustín de las Cuevas y Casa Frissac
Entre las paradas obligadas del Centro de Tlalpan están la Casa Frissac —una casona del siglo XIX convertida en centro cultural— y la Parroquia de San Agustín de las Cuevas, uno de los edificios más antiguos y representativos de la zona.
Muy cerca también puedes encontrar el mural Historia de Tlalpan, del artista Roberto Rodríguez Navarro, que retrata distintas etapas históricas del sur de la ciudad, desde el pasado prehispánico hasta la Revolución Mexicana.
Muchísima gente viene aquí simplemente a caminar, sentarse en un café o bajar revoluciones después del caos chilango.

Además aquí también puedes probar uno de los platillos más clásicos de la ciudad, el famoso caldo tlalpeño, preparado con pollo, verduras, chipotle y aguacate. En el mercado local sigue siendo uno de los grandes orgullos gastronómicos de la zona.

Barra Alipús: mezcal, tlayudas y sabores oaxaqueños para cerrar el día
Para cerrar la ruta, pocas cosas funcionan mejor que Barra Alipús. Este restaurante trae literalmente un pedacito de Oaxaca al sur de CDMX. Gran parte de sus ingredientes llegan directamente desde allá: hoja santa, tasajo, quesillo, chiles mixe y distintos tipos de mezcal artesanal.
Aquí las estrellas son las tlayudas con tasajo, los tacos de chapulines con flor de calabaza, los moles y su famoso caldo tlalpeño, que incluso ganó reconocimiento local en Tlalpan como el mejor.

La carta de cocteles también vale muchísimo la pena. Hay mezclas con mezcal, jamaica, hoja santa, maracuyá y cítricos mexicanos que hacen el maridaje perfecto con la comida.

Y honestamente, cerrar el día con una tlayuda, mezcal y música tranquila después de recorrer Xochimilco y Tlalpan se siente como una de las formas más bonitas de conocer el sur de la ciudad.
Si vienes de visita a la CDMX por el Mundial 2026, esta ruta es perfecta para aprovechar un día que tengas libre. ¿Te la echas?