Centros de tortura alrededor de los estadios, jugadores fallecidos en circunstancias sospechosas, mundiales de futbol y juegos olímpicos utilizados como propagada por regímenes fascistas, ocultamiento de violaciones a derechos humanos y resistencias de deportistas contra estas injusticias son algunas de las historias que cuenta Sportswashing: Las celebraciones deportivas como campañas de blanqueamiento político, la nueva exposición del Centro Cultural Universitario Tlatelolco (CCUT).

Del 26 de marzo al 2 de agosto, una muestra de fotos, videos, obras de arte y material hemerográfico curada por Roberto Barajas invitará al público a reflexionar sobre la forma en que este tipo de eventos han sido utilizados por países y organizaciones para mejorar su imagen incluso cuando sus prácticas resultan contrarias a principios democráticos, marcos legales y derechos humanos.
La exposición arranca con casos como la Copa Mundial de Italia 1934 y los Juegos Olímpicos de Berlín 1936, organizados bajo los regímenes de Benito Mussolini y Adolfo Hitler, respectivamente.

Sin embargo, no se trata únicamente de un repaso histórico. Además, se invita al público a reflexionar sobre el trasfondo político de la Copa Mundial de la FIFA 2026.
“Este evidentemente es el Mundial de Donald Trump“, apunta al respecto el director del CCUT, Jacobo Dayán. Además, el académico recuerda que México tiene su propia historia y presente en cuanto a represiones y crisis de derechos humanos en el marco de mundiales de futbol y Juegos Olímpicos.

Prohibido olvidar: lo que no se dice de los mundiales de futbol y Juegos Olímpicos
Los visitantes de la Sala Contemporánea del CCUT encontrarán fotografías que muestran el uso propagandístico que Benito Mussolini hizo del Mundial de Italia 1934, mientras que Hitler hizo lo propio en los Juegos Olímpicos de Berlín 1936.

Otros caso que destaca es el del Mundial de Argentina 1978, organizado en el periodo de la dictadura militar.
“A unos cuantos metros del estadio del Estadio Monumental, donde juega River Plate y donde se jugó la final de la del Mundial del 78, se encuentra la Escuela Superior Mecánica de la Armada, la ESMA, que fue el principal centro de detención, tortura y desaparición de opositores políticos al régimen”, recuerda Dayán.
No obstante, también se aborda la otra cara de la moneda: la de las manifestaciones sociales y las protestas de los deportistas ante los regímenes fascistas, las dictaduras y las violaciones a los derechos humanos.
Así, por ejemplo, se cuenta la historia de Jesse Owens, el deportista afroamericano que desafió al régimen nazi ganando cuatro medallas de oro frente a Hitler en los Juegos Olímpicos de Berlín. También el caso de Tommie Smith y John Carlos, quienes protestaron contra el racismo realizando el saludo de Balck Power en México 1968.

A algunos deportistas, enfrentarse a los regímenes fascistas les costó la vida:
“Tienes el caso de un futbolista austriaco que en señal de protesta por la anexión de su país decidió, en un partido contra Alemania, ir a festejar de manera muy efusiva los goles que metió. Ese el deportista, Matthias Sindelar, acabó siendo asesinado”, cuenta Jacobo Dayán.

La exposición incluye elementos de la colección del CCUT sobre caricata política y carteles de los Juegos Olímpicos de 1968. También hay materiales del Museo Conmemorativo del Holocausto. Por su parte, el Museo MODO aporta una colección sobre objetos relacionados con el Mundial de 1970. La Biblioteca Francisco Xavier Clavigero de la Universidad Iberoamericana también participa con su acervo sobre la Copa Mundial Femenil de 1971.

Adicionalmente, el curador Roberto Barajas explicó que se llevarán a cabo cuatro mesas temáticas con la participación de especialistas.
Barajas también resaltó que por primera vez se exhibirán piezas de origen prehispánico, con alrededor de 2,000 años de antigüedad, dedicadas al juego de pelota.

México 68, 70, 86… y 71
La exposición también aborda la forma en que estos patrones también se han repetido durante los mundiales de futbol y juegos Olímpicos organizados en México.
“La Olimpiada del 68 y el Mundial del 70 ocurrieron en un México muy violento, un México de la época del terrorismo de Estado en los años finales del gobierno de Gustavo Díaz Ordaz“, recuerda al respecto Jacobo Dayán.

Otro caso mexicano al que la exposición dedica un amplio espacio es el del Mundial Femenil de 1971, invisibilizado hasta el punto de no ser reconocido por la FIFA como un certamen oficial.
“El fútbol femenino fue atacado porque existía un machismo tremendo, que sigue existiendo porque lo vemos con la Liga MX”, recuerda al respecto Alicia Vargas, ‘la Pelé mexicana’, integrante de aquel equipo que venció a rivales como Argentina e Inglaterra y quedó subcampeona en la final contra Dinamarca.

Una reflexión sobre el Mundial 2026
Durante la conferencia de prensa para presentar la exposición, el director del CCUT, Jacobo Dayán, reflexionó sobre el trasfondo político del Mundial de 2026, al que caracterizó como “el Mundial de Donald Trump”:
“Se va a llevar a cabo un Mundial en Estados Unidos, Canadá y México. Es el Estados Unidos de Donald Trump. En Estados Unidos, ICE persigue de manera brutal a migrantes, y Estados Unidos, como lo estamos viendo, sin ningún apego al derecho internacional, ha decidido intervenir militarmente un buen número de países, como ahora mismo en Irán”.
Dayán resaltó que, pese a ello, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, otorgó un premio “de la Paz” a Trump.

Asimismo, el académico llamó la atención sobre la crisis de desapariciones en México:
“También el Mundial se va a llevar a cabo en México, particularmente en el estadio de las Chivas, donde nos llama la aetnción que a unos cuantos kilómetros estaba el Rancho Izaguirre. Vemos a unos cuántos kilómetros de una zona un campo de exterminio. En las en inmediaciones del estadio de Guadalajara se han encontrado más de 450 bolsas con restos humanos y eso pretende ser ocultado por el Mundial”.

Finalmente, consideró que detrás del Mundial en México también hay otras problemáticas relacionadas con derechos humanos:
“El país entero se encuentra en una crisis de derechos humanos sumamente grave, de desaparecidos, de asesinatos, de desplazamiento forzado, reclutamiento forzado, trata, explotación sexual, despojo de tierra y territorio. Y todo esto pasa a un segundo término varios meses porque ahora la discusión es el Mundial de Fútbol”, concluyó Dayán.