El arquitecto Miquel Adrià dice en su libro que tal vez el MUAC (Museo Universitario Arte Contemporáneo) sea la obra más controvertida de Teodoro González de León. Coautor del esquema original y primeros esbozos de C.U. –cuya autoría se invisibilizó durante años–, al momento de encargar un museo de arte contemporáneo, según explica el arquitecto y académico Felipe Leal, en la UNAM se sentían en deuda. “No se le reconoció hasta mucho después que él había codiseñado los planos maestros que ganaron el concurso entre estudiantes y profesores para proyectar el complejo de Ciudad Universitaria”, señala sobre los créditos que se atribuyeron únicamente a Mario Pani (su profesor de la época) y Enrique del Moral, quienes la inauguraron en 1952.
“Un círculo envolvente contiene unos cubos de concreto blanco iluminados cenitalmente, que se estructuran sobre un eje norte-sur y dos calles perpendiculares a este. El eje vertebra la composición mandálica del proyecto y la fachada sur se diluye ante la plaza, sin tocarla”, es como describe Adriá al MUAC en La sombra del Cuervo.
Comisionada en 2006 e inaugurada en 2008, a esta obra se le atribuye la transición oficial del paso del arquitecto al uso de cristal, con una fachada de vidrio inclinada en unos 45 grados. “Con esta obra va dejando la masa para dejar aparecer el cristal. A sus 85 años me dijo ‘ahora construí con luz’”, cuenta Leal, quien participó en la creación del emblemático museo.
“No es que haya abandonado el concreto, solo le da una oportunidad a otro material que empieza a aparecer en sus últimos proyectos, incluyendo las torres que hizo para la iniciativa privada”.
En su cumpleaños 90, Teodoro González de León le dijo a Felipe que más que un arquitecto, era un hombre civil y que no le gustaba que lo catalogaran únicamente por su oficio. “Justo cuando le vas agarrando la mano a la vida”, le dijo esa vez, “ahí es cuando se te va”.
Insurgentes Sur 3000, Centro Cultural Universitario, C.U.