Un quiche en la colonia Roma, una exposición de arte popular y una comida francesa en una casa del siglo XIX fueron parte de un recorrido por la CDMX que conectó dos culturas sin salir de sus calles.
En el marco de los 200 años de relaciones diplomáticas entre México y Francia, Renault Boreal acompañó tres planes que mostraron cómo ese vínculo también se vive a través de la gastronomía, el arte y la vida cotidiana.
Con su origen francés y su presencia en el paisaje automotriz mexicano, Renault se sumó a esta ruta con Boreal como vehículo protagonista.
El SUV acompañó los trayectos por la capital y permitió descubrir distintos espacios mientras su diseño, confort y conectividad formaban parte de la experiencia.
Un café francés con espíritu chilango
La primera parada fue Café Milou, en la colonia Roma, una opción para hacer una pausa con café y quiche en un ambiente acogedor. El recorrido mostró cómo un plan sencillo podía convertirse en una oportunidad para descubrir sabores y rincones con inspiración francesa en la CDMX.
Durante el trayecto, Renault Boreal sumó comodidad al viaje y acompañó la búsqueda de nuevos lugares para disfrutar la ciudad.
México y Francia se encontraron en el arte popular
La siguiente parada fue el Museo de Arte Popular, donde la exposición Inventar Mundos reunió imaginarios, artesanías y propuestas de creación contemporánea vinculadas con México y Francia. La visita puso en primer plano el diálogo cultural entre ambos países y la manera en que el arte puede conectar distintas formas de ver el mundo.
Para llegar, la ruta se apoyó en Google Maps integrado en Renault Boreal, una herramienta que permitió consultar el camino y el tráfico desde el vehículo, sin necesidad de conectar el teléfono.

Una comida francesa sin salir de la CDMX
El recorrido cerró en Havre 77, en la colonia Juárez, un restaurante instalado en una casa del siglo XIX. Ahí, la cocina francesa fue la protagonista con platillos como sopa de cebolla, ostiones y pato, en un espacio que invitó a viajar a través de los sabores.
En esta última parada también destacaron las líneas de diseño de Renault Boreal, sus luces LED, los detalles interiores y la tecnología integrada, que acompañaron la experiencia durante el trayecto.
200 años de historia y nuevos caminos por recorrer
Entre un café, una exposición y una mesa de cocina francesa, el recorrido mostró que la relación entre México y Francia también se encuentra en los planes cotidianos de la capital.
Renault Boreal conectó estos tres puntos y se convirtió en parte de la experiencia para explorar la ciudad, con diseño, confort y conectividad.
Así, la ruta celebró los 200 años de relaciones diplomáticas entre ambos países a través de una mirada cercana: descubrir nuevas experiencias sin dejar de estar en la CDMX.
