El secretario de Vivienda de CDMX, Inti Muñoz Santini, informó que en CDMX existen alrededor de 10 inmuebles que, como el edificio que colapsó en San Antonio Abad 124, resultaron dañados por el sismo de 2017, pero casi ocho años y medio después no han sido demolidos.
Este 10 de marzo, en conferencia de prensa, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, explicó que el inmueble donde fallecieron tres personas se dañó por el sismo en 2017. Posteriormente, en 2018, “fue clasificado de alto riesgo”. En ese mismo, las autoridades notificaron a los propietarios sobre la necesidad de demolerlo. No obstante, las obras no iniciaron sino hasta finales de 2025 y seguían sin concluirse.
Al respecto, a pregunta expresa de la prensa, Muñoz Santini reconoció que existen otros casos similares de inmuebles de alto riesgo que siguen en pie.
En #ConferenciaDePrensa, el titular de @Vivienda_CDMX, @IntiMunoz, compartió información sobre lo ocurrido tras el derrumbe del edificio privado en la colonia Tránsito.
— Gobierno de la Ciudad de México (@GobCDMX) March 11, 2026
Señaló que las autoridades correspondientes ya realizan las investigaciones necesarias para esclarecer lo… pic.twitter.com/FF4LDN0Yko
Demolición del edificio en San Antonio Abad tardó 7 años en iniciar
De acuerdo con el secretario de Vivienda, fue el 2 de junio de 2018 cuando el Comité de Emergencias de Protección Civil de la Ciudad de México notificó los propietarios del edificio la necesidad de demolerlo.
No fue sino hasta dos años después, el 20 de noviembre de 2020, cuando los dueños del inmueble conformaron un fideicomiso llamado 777 San Antonio para ejecutar las acciones de demolición. No obstante, las obras comenzaron hasta el 11 de noviembre de 2025, según se informó en un oficio emitido por la Dirección General de Obras y Desarrollo Urbano de la alcaldía Cuauhtémoc.

“Los trámites promovidos ante la comisión de reconstrucción para la demolición se hicieron conforme a derecho y en pleno apego a las disposiciones legales vigentes”, comentó al respecto la jefa de Gobierno, Clara Brugada.
Por su parte, la secretaria de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, Myriam Urzúa, explicó que al momento del colapso del inmueble, el 9 de mayo de 2026, este “ya prácticamente estaba demolido hasta el cuarto piso”. Sin embargo, se desplomaron tres lozas que cayeron sobre cuatro trabajadores.

Alrededor de 10 edificios de alto riesgo siguen sin demolerse
Muñoz Santini detalló que, además del caso de San Antonio Abad 124, existen “alrededor de 10 inmuebles” con características similares. Se trata de edificios “grandes y en alto riesgo” que siguen en pie pese a que resultaron dañados por el sismo de 2017.
El funcionario explicó que se tratan de edificios “de propiedad privada; no tanto de viviendas, sino de inmuebles grandes que fueron de oficinas; que están ahí en el paisaje de la ciudad desde hace tiempo”.
“Prácticamente todos los edificios grandes y en alto riesgo, fueron demolidos en su momento, salvo estos últimos que quedan”, añadió.
Muñoz aseguró que ya se trabaja con propietarios de otros edificios para garantizar que se lleven a cabo las demoliciones pendientes. Dijo que buscará que los trabajos se hagan lo más pronto posible y de una manera segura.
“Algunas demoliciones están avanzando, las que se han hecho con cargo a créditos fiscales. En otras estamos en conversaciones con los propietarios para que comiencen lo antes posible”, señaló

¿Por qué tarda tanto la demolición de los inmuebles?
Sobre los que la demolición de los inmuebles dañados por el sismo tarda tanto tiempo, Inti Muñoz explicó que “las demoliciones que corresponden a los particulares”.
Agregó que el Gobierno capitalino ha solicitado que se lleven a cabo las demoliciones. Para ello, los propietarios tienen la posibilidad de usar recursos propios. Pero además, también pueden acceder a créditos fiscales.
Por último, Muñoz Santini señaló que existen facilidades administrativas para agilizar los trámites, sin que ello exima a los propietarios de contar con las dictaminaciones y autorizaciones correspondientes.
Cabe mencionar que el edificio que colapsó el 9 de mayo es propiedad del Fideicomiso 777 San Antonio Abad. Por su parte, la demolición corría a cargo de la empresa DEMEC.