Algo mágico y hermoso sucede en las calles de todo México al promediar la tarde: montones de triciclos y puestos salen prontos a reclamar su lugar en esquinas, rincones y portones de alguna casa, calle, parque o avenida. Y conforme pasan los minutos y comienza a caer la noche, la gente se acerca, poco a poco, para hacer fila y esperar, paciente, a que la olla deje salir su vapor e inunde la cercanía de ese olor particular a maíz cocido y epazote. A este momento particular del día se le conoce como “la hora del esquite”
y no hay mexicano que no se deje seducir por este antojo. Para aquellos que viven en la colonia Juárez o, bien, andan por el rumbo, y buscan un lugar para respetar este ritual vespertino, Esquites Ruls es la más reciente adición a la colonia.








