Una de las más maravillas mexicanas más majestuosas es el cacao. Lo tenemos un poco subvalorado, arrumbado en el rincón de “los regalos que México le dio al mundo pero que no consumimos mucho (al menos en la Ciudad de México)”. El pozol, el tascalate, el chilate y otras bebidas mexicanas hechas con cacao y maíz no suelen estar en las cartas de los restaurantes o las cafeterías chilangas. Son tradicionales, pero no cotidianas. Arde Café quiere cambiar ese escenario y que nos reencontremos con las delicias del cacao puro.
Barra de bebidas mexicanas
En su carta se anuncian el pozol de Tabasco, el chilate de Guerrero, el tascalate de Chiapas y el atlaquetzalli de Teotihuacán, cuatro de las bebidas más tradicionales y populares en todo México. Sin embargo, Arde explora con más profundidad las posibilidades del cacao y el maíz en bebidas –calientes o frías– que se anuncian en su pizarrón.
Arde Café es una barra de bebidas mexicanas. A cada rato presenta nuevas creaciones que se quedan por cortas temporadas, como el atole negro (de Michoacán), el de amaranto (del Estado de México), el ponche en días de frío y el tepache cuando hay calorcito. (En su Instagram anuncian las novedades, como los nibs de cacao con miel de agave que acaban de estrenar).





