Si de organizar una Copa Mundial de Furtbol se trata, México “ya se la sabe”: este 2026 será su tercera vez ostentando el mayor torneo internacional de futbol. No obstante, la responsabilidad no recaerá sólo en sus hombros, pues Estados Unidos y Canadá le harán compañía para hacer de este torneo uno con aura completamente norteamericana.
Estados Unidos también ha sido sede, mientras que Canadá probará recientemente las mieles de este magnoevento. Pero, para que te des una idea de cómo se pondrá el torneo o qué tanto han cambiado los anfitriones actuales, repasamos lo que caracterizó a las ediciones anteriores.
México 1970
La primera vez que nuestro país se sumó a la “rodada” se volvió un parteaguas en muchos sentidos, más allá de ser el pionero en organizarse fuera de Europa y Sudamérica.
Para ganar la candidatura, el presidente de la Federación Mexicana de Futbol, Guillermo Cañedo, llevó a cabo una larga labor de cabildeo que derivó en la construcción del Estadio Ciudad de México, con capacidad para 110,000 espectadores, y en la primera ocasión que se transmitió un Mundial en vivo y a color a todo el mundo gracias a la señal satelital.

Aquella competencia tuvo 16 equipos clasificados y 32 partidos programados, los cuales se vivieron en cinco sedes: el Estadio Jalisco en Guadalajara; el Estadio Cuauhtémoc en Puebla; el Estadio Nou Camp en León; el Estadio Luis Gutiérrez Dosal en Toluca, y el Coloso de Santa Úrsula en el Distrito Federal (ahora CDMX). En este último se realizaron los partidos de inauguración y de la final.
Argentina no clasificó (fue la cuarta y última vez que ha faltado a una Copa de Futbol), mientras que El Salvador, Marruecos e Israel llegaron como debutantes. La participación de Marruecos significó el regreso de un país africano a la justa deportiva desde que se presentó Egipto en Italia 1934. En cambio, Israel sólo disfrutó de este certamen, sin lograr regresar más adelante.
La mascota de México 70 fue Juanito, un niño sonriente, bonachón y con uniforme verde que contrastaba con su sombrero típico. Por su parte, la imagen oficial continuó con la tipografía de los Juegos Olímpicos de 1968, añadiendo un sobrio balón inspirado en el oficial de la justa.
Porque, también por primera vez en la historia, haría su debut un balón de futbol especial para el Mundial. El Telstar, creado por Adidas, vino a sustituir la pelota de cuero marrón de anteriores encuentros. Sólo que lo hizo parcialmente, pues nada más se entregaron 20 para todo el torneo y algunos partidos tuvieron que utilizar sustitutos. Eso sí, su diseño estaba pensado para verse bien tanto en la TV en blanco y negro como a color.

Por otro lado, los boletos para los partidos de México 70 se dividieron en A, B,C y D, costando $80, $60, $30 y $5 en las primeras etapas; $110, $80, $60 y $5 en semifinales; y $160, $125, $60 y $5 para la final. De acuerdo con el periódico El Siglo de Torreón, para conseguir los mejores lugares (como plateas y palcos) se debía mandar una solicitud y demostrar que se tenía una reservación en hotel, en tanto los espacios para público general se vendían directo en las sedes.
El 31 de mayo ocurrió el partido inaugural, México vs Unión Soviética, el cual también marcó un hito: no por su seco empate 0-0, sino por ser el precursor en el uso de la tarjeta amarilla para amonestar. Esto vino a solucionar un problema de comunicación (por idiomas) que existía entre árbitros, jugadores y hasta el público, que quedaban confundidos cuando la indicación se hacía verbal. El soviético Evgeny Lovchev tuvo el “honor” de ser el primer jugador de un Mundial en ser amonestado. Y aunque también se implementó la tarjeta roja para expulsión, afortunadamente no se usó durante esta competición “con mejor comportamiento”.
El mismo partido inaugural puso a prueba una nueva regla que permitía realizar hasta dos sustituciones de jugadores por equipo durante un partido, ya fuera por lesión o por cansancio. Nuevamente fue un soviético, Anatoli Puzach, el primero en suplir a un compañero, de nombre Viktor Serebryanikov.
Conforme avanzó el torneo, la Selección Nacional se estancó en cuartos de final, derrotada 4-1 por Italia. Ello derivó en el “Partido del Siglo” de Italia vs Alemania Occidental, del que hay hasta una placa en su honor en el Estadio Ciudad de México por la ferocidad con que se disputó, entre un gol alemán al minuto 90 que condujo a tiempos extra, varias dianas consecuentes de ambas escuadras, el jugador Franz Beckenbauer entregándose en la cancha a pesar de tener una luxación en un hombro y su emocionante cierre con Italia triunfando 4-3.
La final entre Brasil e Italia también fue trascendental. Con cuatro tantos de la Verdeamarela contra uno de la Azzurra, los campeones se llevaron a casa el Trofeo Jules Rimet luego de ser la primera selección en ganar la Copa del Mundo tres veces. Pelé se convirtió en el jugador más ganador de la historia de estos torneos internacionales.

Quienes tuvieron la oportunidad, se hicieron con el primer álbum Panini dedicado al Mundial. Y a partir de ahí, según ESPN, la mercadotecnia hizo de las suyas, pues al ver el éxito en las ventas de esta publicación y hasta del balón oficial, la memorabilia se expandió hacia pósters, figuras, réplicas de trofeos, videojuegos y más.
México 1986
Colombia era el elegido para ser anfitrión de la Copa del Mundo, pero al considerar inviables las exigencias de la FIFA para el evento, renunció en 1982. Con el tiempo corriendo, México compitió por el torneo contra Canadá y Estados Unidos. Su experiencia y el bajo interés por el futbol en los países rivales, además de algo de cabildeo, condujeron a la decisión que la historia ya conoce.
Con 24 selecciones y 52 partidos a llevarse a cabo, que implicó establecer los octavos de final y añadir nuevamente la fase de cuartos, se propusieron 12 sedes: el Estadio Universitario y el Estadio Tecnológico, en Monterrey; el Estadio 3 de Marzo de Zapopan; el Estadio Luis Dosal de Toluca; el Estadio La Corregidora de Querétaro; el Estadio Cuauhtémoc de Puebla; el Estadio Nou Camp de León; el Estadio Sergio León Chávez de Irapuato; el Estadio Jalisco de Guadalajara; el Estadio Neza 86 de Nezahualcóyotl; y el Estadio Olímpico Universitario y el Estadio Azteca del Distrito Federal.
De acuerdo con un anuncio de la época, los certificados para 13 juegos (los del D.F.) se dividían en las zonas A, B, C, D y E, e iban desde los $135,540 a los $8,125. En el caso de los certificados para el Estadio Neza 86, con las mismas zonas, los costos iban de los $31,280 a los $1,875.

Los debutantes de esta ocasión fueron Canadá, Irak y Dinamarca, mientras que en la lista general no faltaron los favoritos y principales candidatos a campeones: Brasil, Argentina, Alemania, Italia, Inglaterra y Uruguay.
Para el Tri, este Mundial fue como una bienvenida tras no haber participado en Alemania 1974 y España 1982. Tal vez esa energía y el ser local le ayudó a la escuadra nacional para llegar a cuartos, donde perdió en penales contra Alemania, lo que significó una de sus mejores actuaciones y la última vez que alcanzaría el tan anhelado quinto partido.
Aunque lo anterior pueda tener un sentido triste, México 86 dejó muchos buenos recuerdos tales como la integración de “la ola mexicana” a la tradición pambolera… a pesar de que la historia reconoce como inventor de la misma al estadounidense George Henderson, quien la impulsó en un partido de baseball el 15 de octubre de 1981.
Tampoco faltó una botarga de la mascota del Mundial organizando porras desde la cancha; de nombre Pique, destacó por ser un chile jalapeño con bigote, uniforme de futbol rojo con blanco y sombrero charro. Sus peluches y figuras fueron parte de los recuerdos que los aficionados coleccionaron, junto con el balón de la ocasión: el Adidas Azteca, una innovación fabricada con materiales sintéticos que permitían mayor durabilidad y rendimiento en el campo.
Sin embargo, los momentos más recordados provienen de las hazañas de Diego Armando Maradona, que condujeron a una Argentina airosa a grabar su nombre por segunda vez en el Trofeo de los Campeones.
El “10” asistió a Jorge Burruchaga en el gol que le dio la victoria a la Albiceleste frente Alemania con un 3-2. Pero el encuentro de cuartos de final contra Inglaterra fue el memorable: Maradona anotó con la polémica “Mano de Dios”, sacando a su selección del empate; y luego vendría el “Gol del Siglo”, en el que esquivó a cinco jugadores ingleses antes de conseguir otra diana. No fue sorpresa que se llevara el Balón de Oro.

Estados Unidos 1994
A diferencia de México, Estados Unidos era una sede que causaba cuestionamientos: en este país el futbol no se distinguía (y aún hoy en día le ha costado remontar) por estar en el gusto de sus ciudadanos. Incluso una nota de NPR recuerda una encuesta que revelaba que en esa época el soccer ocupaba el puesto 67 entre los deportes favoritos de los estadounidenses. Y con los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996 tan cerca, la atención estaba más concentrada en el futuro.
Eso preocupaba a la FIFA, al mismo tiempo que le parecía un mercado por conquistar. El cambio vino cuando la Copa Mundial arrancó y la escuadra norteamericana comenzó con un desempeño positivo que sorprendió cuando venció a Colombia 2-1 (aunque un tanto fue autogol). Para una selección sin tradición futbolera, el que fuera eliminada en octavos de final por Brasil 0-1 no fue de gran conmoción, menos cuando la copa fue para La Canarinha.
Con más de 3.5 millones de asistentes en el torneo que acompañó la mascota canina Striker, esta fue la última Copa en contar con 24 selecciones. También fue la primera en tener una final que se decidió en penales (Brasil vs Italia). México comenzó desde esta edición a sufrir “la maldición del quinto partido”. En tanto, Maradona y el alemán Jürgen Klinsmann se despidieron de los Mundiales con esta edición; la despedida del astro argentino fue penosa al ser expulsado por dar positivo en el antidoping.
Por el lado positivo, el jugador Oleg Salenko rompió un récord al anotar cinco goles en un solo encuentro en el encuentro de Rusia vs Camerún. Mientras que la FIFA modificó la regla de sustituciones y permitió por primera vez que se pudiera reemplazar a un portero lesionado o expulsado. Quizá el mayor logro de este Mundial fue conseguir que el soccer ganara popularidad entre el público local, lo cual tuvo como consecuencia el nacimiento de la Major League Soccer.