La primera vez que Rush vino a México fue en 2002, cuando la banda presentaba Vapor Trails. El power trío era de las pocas agrupaciones de progresivo y géneros similares a las que le entré por mi parte (sin influencia paterna); y no solo eso, sino que tenía amistades con las cuales ir al entonces Foro Sol.
Sin demeritar al gran guitarrista que es Alex Lifeson, ni al talento multitask de Geddy Lee (cuya voz es similar a la de Brian Molko, de Placebo, para los oídos promedio de mi generación), Rush es banda para bateristas, en el mismo sentido en el que Primus es banda para bajistas ―saben a lo que me refiero―.
“La primera vez que escuché a Rush tenía 18 años, aproximadamente, y unos amigos de Sinaloa me introdujeron a ese mundo: la batería de Neil y la voz de Geddy nos acompañaron en muchas aventuras. Me impresionó la forma y velocidad de la batería. Siempre terminaba pegando mis oídos a la bocina para no perderme un solo golpe. Era inusual que una mujer escuchara y se emocionara con Rush”, recuerda Norma López, baterista del icónico grupo Flor de Metal.
Peart era lo que quienes tocábamos la batería admirábamos, sin importar nuestra edad ni género musical favorito. Es ese nombre al que por algo se menciona en los chistes de “¿Cuántos bateristas se necesitan para cambiar un foco? Cinco: uno para cambiarlo y cuatro para decir cómo lo hubiera hecho Neil Peart”.
Si le sumamos que era el principal letrista de Rush, y lo mío es más o menos la lengua escrita, le tenía una admiración absurda. Y no era la única, ni especial: él tenía a millones como yo, pero el resto lo teníamos solo a él.

Neil murió en enero de 2020, poco antes de que la pandemia y la vida me alejaran de mis clases de batería con Leo Padua (ahora baterista de Descartes a Kant). Aunque decidí que él sería mi maestro cuando rondábamos los 30 años de edad, en realidad eso se vio venir desde que éramos adolescentes y escogió “Tom Sawyer” de Rush para tocar en el examen de no sé cuál nivel (¿ven cómo todo podía girar alrededor de Neil Peart?).
Summer’s going fast, old friends growing older
Ya muy lejos de ese 2002 en el que Neil Peart vino a México en moto, Geddy Lee y Alex Lifeson anunciaron Fifty Something, gira con la que conmemoran más de 50 años del legado de Rush. En un principio, algo dentro de mí no sabía si quería ir al concierto sin EL PROFESOR.
“Como sabemos, Neil era irremplazable”, aseguró Lee, de acuerdo con el comunicado de prensa del tour. “Sin embargo, la vida está llena de sorpresas, y nos han presentado a otra persona notable; una baterista y música increíble que está añadiendo otro capítulo a nuestra historia mientras continúa su propio fascinante viaje musical. Su nombre es Anika Nilles”, agregó el bajista y vocalista, quien reconoció que este papel es casi imposible de interpretar. Sin embargo, hicieron una elección acertada.
“Escuchar a Anika Nilles por primera vez fue una experiencia sonora de un nivel exorbitante”, expresa Aime Drum, baterista de regional mexicano que abrió mi panorama sonoro al presentarme los corridos progresivos.
Ese lugar inalcanzable, “el sueño de cualquier baterista” según Drumeo, ahora lo ocupa una baterista de mi edad. Full circle. “Del otro lado del mar, el mismo año que yo, nació Anika Nilles. También en 1983 la increíble baterista y vocalista Karen Carpenter dejó de resonar su talento en vida”, señala Daniela Moyado, baterista de KaleidoVoid. ¿Cómo no estar en el concierto si Anika es excelente? La baterista alemana, quien también ha estado de gira con Jeff Beck, ya rompió con sus baquetas el techo de cristal.
“La humanidad está lista, nos permitió ser libres para hacer sonar nuestras voces interiores en tambores y platillos. Ahora nos visita Nilles, quien se encontró con Rush para continuar encendiendo su fuego original”, celebra Moyado, también parte del Coro Acardenchado.
“Me gusta mucho cómo Anika toca varios ritmos, como si estuviera haciendo un cuento con su música. Sus pies y manos se mueven mucho, pero con suavidad, lo que hace que se note cuánto sabe”, remata Ivana Cano, baterista perteneciente a la generación Alfa, una generación que afortunadamente percibe más representación femenina en los escenarios que sus predecesoras. Gracias, Neil Peart. Larga vida a Anika Nilles.
Rumbo al concierto de Rush en CDMX
Esta es la primera vez que Geddy Lee y Alex Lifeson salen de gira juntos en 11 años, desde el tour R40 de Rush, cuando aún vivía Neil Peart. Llegarán a nuestra capital después de dar tres conciertos en California.
Se prevé que el grupo canadiense toque dos sets de rolas cada noche, a partir de un catálogo de 35 canciones. Esto significa que los dos shows en México no serán iguales.
La primera presentación de Anika Nilles y el tecladista Loren Gold con Rush fue en los Juno Awards 2026, cuando la banda tocó por primera vez completa desde 1976 “Finding My Way”, del debut del grupo, cuando el baterista era John Howard Rutsey. Esto quiere decir que será hasta el inicio de la nueva gira que escucharemos a Nilles con los temas más representativos de Peart.
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Lugar: Palacio de los Deportes, Río Churubusco y Añil s/n, Granjas México
Fechas: 18 (FECHA AGOTADA) y 20 de junio
Horario: 20 horas
Costo: $1,215-$5,679 (la experiencia VIP Closer to the Heart cuesta $25,810)