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Francisco Torres
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Aaron Shanahan. Foto: Francisco Torres
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Aaron Shanahan. Foto: Francisco Torres

Josh Moriarty (Francisco Torres)
Por: Veronica Chávez Aldaco
Hace meses que una multitud de chilangos estábamos esperando este día. En el papel o en la rimbombancia del cartel del Corona, tal vez Miami Horror no ocupaba un lugar especial. Pero en esta edición del festival se lo ganó.
18:00. Creemos que el acto empieza; después de 20 minutos de checar los instrumentos, no pasa nada.
18:11. Gritos, chiflidos, “apriétale el botón de encendido” como una sugerencia para que, por fin, terminen las pruebas de sonido. Doce minutos después la banda está arriba y
“I look to you” provoca que el malestar disminuya.

Entonces perdemos la noción del tiempo y vemos cómo Miami Horror ebulliciona. Complace con
“Real Slow”, “Love like mine” y en el puente electrónico entre ésta última y ‘
Out of Sight’, a
Josh Moriarty, el cantante y guitarrista, se le ocurre treparse a una de las estructuras que sostienen el escenario. Desde ahí provoca la euforia de más fans.
A partir de entonces vemos
locura tras locura: de él lanzándose al público, brincando, bailando y a Aaron Shanahan, el tecladista y también cantante, siguiendo sus pasos.

No hubo problemas de audio, y olvidamos las carencias vocales de ambos; nos enfocamos en el espectáculo que dan y enloquecemos con el setlist que sí, nos satisface con ‘Sometimes’, ‘Summersun’, ‘Echoplex’, ‘Holidays’, y nos deja con ganas de ver más que 47 minutos de Miami Horror.
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