Reclutas, veteranos y una misión: así opera el Escuadrón Salchicha

En el Estado de México, una casa hogar da cobijo a lomitos enfermos, de edad avanzada y en situaciones de extrema vulnerabilidad

Por Juan Gómez

Desde niña, Yadira Olvera rescata animales en situaciones de vulnerabilidad: gatitos, perritos, pollos… toda especie que necesitara de su ayuda. Creció en la Ciudad de México pero con el pasar de los años se mudó a Ecatepec, municipio mexiquense de la zona conurbada.

Con ella viven decenas de perritos, muchos de edad avanzada, que han sobrevivido a situaciones extremas. La casa es un “cuartel”, los recién llegados son “reclutas”, los que tienen más tiempo son “veteranos” y juntos son una “tropa-manada”.

Es el Escuadrón Salchicha, nombrado así por el gusto de Yadira por lo militar y porque una gran parte de la población la integran perritos de raza dachshunds, los coloquialmente llamados “perros salchicha”, muchos de ellos rescatados del abandono tras ser usados para cría.

Sin embargo, el nombre de la casa hogar no es limitativo, en ella también viven perros mestizos y de otras razas, como poodles y chihuahuas. 

Más que un albergue o un refugio, el Escuadrón Salchicha es una casa hogar sostenida por Yadira, su familia y personas solidarias que empatizan con su causa: la defensa y el resguardo de los animales.

Que nunca vuelvan a sufrir

Yadira es cuidadora gerontológica, lleva años dedicándose al cuidado y acompañamiento de personas adultas mayores. Esa sensibilidad la aplica también en su iniciativa en favor de los animales, la cual comenzó formalmente hace once años.

“Somos una casa hogar para perritos ancianos o perritos con necesidades especiales”, explica la rescatista en entrevista con Chilango Diario. Y enfatiza que los perros salchicha son de los más abandonados, además que dicha raza tiende a desarrollar enfermedades congénitas y problemas en la columna vertebral por su forma distintiva.

Por el cuartel han pasado perritos con discapacidades, víctimas de maltrato y con condiciones de salud graves.

Nombra a Lucita, una perrita atacada en la calle por otro perro y que fue la primera en llegar a la casa; a Jonhy, quien lleva siete años en el cuartel y vive con una discapacidad, rescatado tras sufrir una fuerte caída de un balcón; también a Don Benito, un pitbull con un tumor que requirió de una ablación o Doña Nieves, una perrita con una enfermedad terminal que recibe cuidados paliativos.

Para Yadira es importante promover la adopción y la responsabilidad de los cuidadores. Para ello la organización ha desarrollado protocolos para garantizar que las mascotas lleguen a un lugar donde tendrán calidad de vida.

Entre los requisitos que el Escuadrón pide para adoptar un perrito se cuentan residir en la CDMX o zona metropolitana, llenar una solicitud, contar con un médico veterinario de cabecera, sostener una entrevista en domicilio y permitir el seguimiento de la adopción. 

“La mayoría de los perritos que hemos rescatado han sufrido mucho, vienen de historias muy fuertes de maltrato, de abandono, de cosas que son inimaginables que les han hecho. Entonces, siempre trato de que ellos tengan la seguridad de que no van a volver a sufrir nunca”, apunta la rescatista.

Fotos: Cortesía Escuadrón Salchicha

Los retos de ser rescatista 

Además de los altos costos que conlleva sostener una casa hogar, lo más desafiante para Yadira y su familia es enfrentar el estrés y la muerte de cerca.

“Cuando tú rescatas a un perro que tiene 15 años, que tiene 16 o 17, sabes que el tiempo es prestado y que el tiempo es corto con él. Entonces, por más preparado que estés, por más fuerte que seas, después de convivir un tiempo, llevar una convivencia tan cercana, un vínculo tan estrecho, es muy difícil dejarlos ir, cuesta mucho trabajo eso”, señala.

Las visitas al veterinario son constantes: tratamientos como estudios médicos, profilaxis dental, medicamentos cardíacos, cirugías, tratamientos de la piel, champú y otros productos  comprenden gastos constantes para los rescatistas, aunado, por supuesto, a la alimentación diaria de la tropa-manada. 

Para sortear estos gastos, el Escuadrón Salchicha lleva a cabo actividades como rifas con causa. Por ejemplo, en estos momentos la organización está remodelando la casa de retiro gracias a los donativos recibidos de su comunidad solidaria. 

También ha convocado a encuentros de convivencia en el marco del “Día nacional del perro salchicha” en la CDMX, concientiza en pro de la adopción responsable y en diciembre organiza cenas navideñas para perritos callejeros en las calles de Ecatepec. 

Finalmente, Yadira apunta que la gente debe ser consciente de las necesidades de un perro y de las enfermedades que tendrán cuando las mascotas entren en la vejez, tal como ocurre con todo ser vivo. Se trata de una responsabilidad con un animal cuya compañía puede extenderse por 15 años o más.

Lo más significativo para ella es ver a los perros felices cuando llegan a un nuevo hogar. “Especialmente después de un largo proceso de rehabilitación y encontrarles una familia ideal”, dice Yadira.

La defensora concluye con un llamado a conocer y respaldar a los protectores independientes: “No todo lo que es protección animal son los grandes refugios o los influencers. Volteen a ver a las personas que tenemos una labor honesta, una vocación de cuidado y de servicio”.

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Sigue sus actividades en redes sociales (IG: @escuadron_salchi)

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