Cinco secretos del Museo de Cera a 45 años de su apertura

El Museo de Cera abrió sus puertas el 1 de agosto de 1979 y desde entonces se convirtió en un spot obligado a visitar en cualquier momento en la colonia Juárez de Ciudad de México, en el número 6…

El Museo de Cera abrió sus puertas el 1 de agosto de 1979 y desde entonces se convirtió en un spot obligado a visitar en cualquier momento en la colonia Juárez de Ciudad de México, en el número 6 de la calle de Londres. Este 2024 este icónico espacio cultural cumple 45 años.

A lo largo de estas cuatro décadas, la sede del Museo de Cera se mantiene, a pesar de enfrentar el terremoto del 19 de septiembre de 1985, un incendio en 1992 y sobrevivir tras el cierre obligado por la pandemia de COVID-19. Este sitio mágico tiene varios secretos y en Chilango enlistamos los cinco más llamativos.

Los secretos del Museo de Cera

1.    La historia de la sede. La casa con estilo Art Nouveau fue construida entre 1900 y 1904 por el arquitecto Antonio Rivas Mercado para ser el hogar de un destacado político mexicano, José Natividad Macias Castorena. A su muerte, la familia de Castorena alquiló la casa.

Se convirtió en un museo de instrumentos musicales, pero esta empresa fracasó y el lugar quedó en mal estado. Luego albergó un restaurante y después las oficinas del Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA).

2.    ¿Quién ideó el Museo de Cera? Mario Rabner, nacido en México, pero que vivió en Londres en la década de 1970, tuvo la idea de abrir en CDMX este mágico lugar, para lo que alquiló la llamada Antigua Hacienda de la Teja y tras varias remodelaciones, la compró en 1979.

3.    Los desafíos. Rabner enfrentó conflictos para aterrizar su idea. Primero el nulo interés de un museo muy famoso británico para establecerse en Tierra Azteca, por lo que emprendió la tarea en solitario. Mario se topó con la poca confianza de los bancos a invertir en un negocio así.

Otro obstáculo fue encontrar a los artesanos adecuados, que pudieran con talento y técnica dar vida a celebridades y personajes, con su apariencia física, esencia y personalidad. Finalmente confió en José Neira, un escultor famoso por realizar los monstruos de las películas de El Santo.

4.    Las figuras. El Museo cuenta con su propio taller, que elabora las figuras en cera para CDMX, Guadalajara y Veracruz, integrado por más de 20 artesanos, incluidos expertos en modelado humano, maquilladores, estilistas profesionales, pintores, sastres, modistas y expertos en conservación.

Para cada una de las 260 efigies se toma una gran cantidad de fotografías, se realizan medidas antropomórficas y se utilizan máscaras para obtener moldes faciales precisos. Muchos de los personajes de fama internacional expuestos han colaborado directamente con el museo en su creación.

5.    Leyenda urbana. La casona, que fue construida en base a las ideas que tenía Porfirio Díaz para la estampa urbana de Chilangolandia, guarda un secreto más: según los cuidadores del recinto, todas las noches aparece en el lugar una niña que clama por su mamá.

Foto: Cortesía

Así que no pierdas la oportunidad de visitar este emblemático spot de Ciudad de México, para ver a personajes como Galilea Montijo, “El Buki”, Alejandro Fernández, Diego Rivera, Fernando Botero, Frida Kahlo y muchos más. El Museo de Cera te espera cualquier día de estas vacaciones de primavera con los brazos abiertos.

CONTENIDO HECHO EN COLABORACIÓN CON MUSEO DE CERA

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