Como parte del Mundial Social —la estrategia con la que el Gobierno de México quiere que el Mundial no sólo sea futbol, sino también herencia y orgullo cultural— la Secretaría de Cultura federal indicó que se invirtieron casi 400 millones de pesos para mejorar la infraestructura de 15 museos y 46 zonas arqueológicas. La idea es sencilla: que el mundo no sólo voltee a ver los estadios, sino también todo lo que nuestro país tiene guardado entre historia, piedra y memoria.
Y ojo, porque la CDMX entró en este plan con cuatro joyitas arqueológicas que a veces no reciben el reflector que merecen: Cuicuilco, Cerro de la Estrella, Mixcoac y Tlatelolco. Sí, esta ciudad no se agota en el Templo Mayor, aunque ese sea el más famoso. También guarda una red de zonas arqueológicas que sobreviven entre la ciudad moderna y nos recuerdan que la capital mexa no nació ayer, sino que se levanta sobre siglos de historia que todavía se pueden caminar.
En entrevista con Chilango, Iris Infante, titular de la Coordinación Nacional de Obras y Proyectos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), detalló los trabajos que se están realizando en estos sitios arqueológicos, los cuales —aseguró— estarán listos antes del silbatazo inicial de la Copa del Mundo, el próximo 11 de junio.

“Ya estamos ahorita cerrando todas las obras, ya nada más estamos haciendo entregas, verificaciones. Estamos un poquito retrasados sobre todo en éstas [las zonas arqueológicas de la CDMX], porque son las que empezaron al final, pero todas se van a terminar antes de que empiece el Mundial”, dijo la funcionaria.
La CDMX rescata sus zonas arqueológicas más olvidadas
De acuerdo con el INAH, la capirucha cuenta con cinco zonas arqueológicas:
- Templo Mayor (Centro Histórico, a un costado de la plancha del Zócalo, alcaldía Cuauhtémoc)
- Tlatelolco (Eje Central Lázaro Cárdenas, a un costado de la Plaza de las Tres Culturas, alcaldía Cuauhtémoc)
- Cuicuilco (Av. Insurgentes Sur s/n, Espacio Ecológico Cuicuilco, alcaldía Tlalpan)
- Mixcoac (C. Pirámide 7, col. San Pedro de los Pinos, alcaldía Benito Juárez)
- Cerro de la Estrella (Parque Nacional Cerro de la Estrella, alcaldía Iztapalapa)
La más visitada, claro, es el Templo Mayor, ese corazón mexica en pleno Centro Histórico donde se levantaba el edificio principal de Tenochtitlán y donde se concentraba la vida política y religiosa del imperio. Pero los otros sitios arqueológicos también tienen su relevancia cultural e histórica.
CUICUILCO
Cuicuilco, por ejemplo, guarda algunas de las huellas más antiguas del Valle de México, con hallazgos ligados al Dios Viejo del Fuego y hasta teorías sobre los primeros calendarios solares en la región. Además, ahí se instaló el primer museo arqueológico de sitio del país. Iris Infante detalló que con la inversión anunciada se está rehabilitando ese museo, limpiando la zona de maleza, mejorando senderos, iluminación, señalética y hasta los puntos de vigilancia.

CERRO DE LA ESTRELLA
Otro caso es el de la zona de Cerro de la Estrella, lugar en el que se celebraba la ceremonia del Fuego Nuevo, de gran importancia para las sociedades del Posclásico Mesoamericano, de acuerdo con información del INAH. Aquí las intervenciones se han enfocado en reforzar el cerco perimetral y retirar los grafitis ya que “es una zona que desafortunadamente a veces es vandalizada”, indicó Infante.
MIXCOAC
En Mixcoac, el trabajo va por el lado de infraestructura: mejoramiento del perímetro aledaño al Periférico, instalaciones eléctricas, estacionamiento, baños y señalización.
TLATELOLCO
Y en Tlatelolco, la antigua ciudad mexica fundada poco después de Tenochtitlán, se están afinando detalles del museo de sitio (que se restauró hace dos años), la conservación de vestigios y el sistema eléctrico.

Amaneceres y atardeceres desde Cuicuilco
Como parte de la oferta de experiencias rumbo al Mundial, Antonio Huitrón, Coordinador Nacional de Desarrollo Institucional del INAH, destacó el programa “Amaneceres y Atardeceres Arqueológicos” para admirar la salida y puesta del sol en sitios icónicos como Xochicalco (Morelos), Tula (Hidalgo) y Cuicuilco (CDMX).
También anunció recorridos guiados por especialistas en otras zonas arqueológicas del país como Cantona, en Puebla, que es la ciudad con el mayor registro de canchas de juego de pelota; Guachimontones, en Jalisco, con su arquitectura circular única en Mesoamérica, y Boca de Potrerillos, un sitio espectacular en Nuevo León por sus miles de petroglifos prehistóricos.

Obras que trascenderán el Mundial
Aunque las inversiones en las zonas arqueológicas forman parte de los preparativos turísticos para el Mundial, la secretaria de Cultura federal, Claudia Curiel de Icaza, indicó que no están trabajando únicamente para el turismo extranjero, sino para todos los mexicanos. “Lo hacemos con una vocación de preservación, investigación y difusión de nuestro patrimonio artístico y arqueológico”, concluyó.
Mientras el mundo pone la mirada en la CDMX por el Mundial 2026, la ciudad también quiere aprovechar el reflector para presumir otra de sus grandes riquezas: la historia que sigue enterrada —y viva— entre avenidas, estaciones de Metro y unidades habitacionales.