ACERCA DE NOSOTROS

Te decimos qué hacer en la Ciudad de México: comida, antros, bares, música, cine, cartelera teatral y todas las noticias importantes

©2026 Derechos Reservados
Chilango es una marca registrado de Capital Digital.

Abramos cancha: El Apertura 2026 redefine las reglas en la Liga MX Femenil

El futbol de mujeres vuelve a mover las piezas con un formato que busca elevar la competencia y atraer más afición

Cada vez que arranca un nuevo ciclo en el futbol de nuestro país, la conversación suele centrarse en los modelos convencionales. Sin embargo, mientras otras ramas mantienen una estructura conservadora, la Liga MX Femenil nos presenta una verdadera lección de visión corporativa y deportiva de cara al torneo Apertura 2026, que inicia este viernes 31 de julio. Lo que veremos este semestre no es sólo una temporada más; es un replanteamiento integral en la estructura del torneo que demuestra que el futbol de mujeres es el proyecto más innovador del deporte nacional.

El cambio más significativo de esta temporada es la transición de la tabla general tradicional hacia un formato de dos sectores. Dividir a los equipos en el Grupo A y el Grupo B es una estrategia pensada para elevar el nivel competitivo, generar mayor expectativa y, por ende, impulsar la asistencia a los estadios. En el Grupo A compartirá espacio el peso histórico del futbol regio con Tigres y Rayadas, pero la gran noticia es la incorporación histórica del Atlante, ocupando el lugar de Mazatlán. El regreso de una institución con tanta tradición a la primera división es un movimiento brillante de identidad y marketing deportivo.

Por otro lado, el Grupo B se perfila como un sector de alta exigencia al concentrar al actual campeón, América, junto con Pachuca, Pumas y unas Chivas que presumen a Licha Cervantes como la máxima anotadora en la historia de la liga con 181 goles. Esta distribución garantiza encuentros de altísimo nivel cada semana. En una industria donde sólo cinco instituciones han logrado levantar la copa con Tigres liderando con 7 títulos, seguidas de Rayadas con 4, América con 3, Chivas con 2 y Pachuca con 1, el nuevo formato exige que todos los clubes reestructuren sus proyectos y presupuestos si desean mantenerse vigentes en la pelea por el campeonato.

Mi lectura de este torneo va más allá del terreno de juego. La Liga MX Femenil está entendiendo que, para consolidar su crecimiento, necesita ofrecer un producto dinámico, que rete a su audiencia y que obligue a las marcas a involucrarse en narrativas mucho más atractivas que un simple patrocinio estático.

Es momento de que la industria deportiva en México reconozca al futbol femenil como el motor de innovación que realmente es. La implementación de este formato por grupos y la bienvenida al Atlante son decisiones estratégicas que refrescan por completo el modelo de negocio. A las directivas les toca entender que el estándar de inversión ya evolucionó; participar ya no es suficiente, es imperativo competir al nivel de las potencias. El balón rodará pronto y la mesa está puesta para que esta temporada marque un antes y un después en la forma de consumir y respaldar el talento femenino en nuestro país.

¡Abramos cancha!


Lo más leído