La modificación al calendario escolar, que adelanta las vacaciones en las escuelas del país, no fue una decisión improvisada ni una “ocurrencia” del titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Mario Delgado, señaló la presidenta Claudia Sheinbaum.
Durante su conferencia matutina de este lunes 11 de mayo, la mandataria explicó que el principal objetivo del ajuste en el calendario escolar es mantener el periodo de seis semanas de vacaciones para docentes y estudiantes de educación básica y media superior, como suele contemplarse en cada ciclo escolar.
Sheinbaum insistió en que la propuesta recibió el aval unánime de las y los secretarios de Educación de las entidades del país. Además, dijo que se trabaja en un acuerdo con autoridades educativas y padres de familia.
“El calendario escolar que anunció el secretario de Educación Mario Delgado fue aprobado por unanimidad de todos los secretarios de educación de los 32 estados y la Ciudad de México, no fue una ocurrencia, sino una petición de muchos maestros y padres de familia”, aseguró.
Sin embargo, el periodo vacacional en los planteles educativos aún está pendiente de definirse y podría sufrir más cambios, ya que Sheinbaum Pardo explicó que la SEP establecerá este lunes el calendario definitivo para el próximo ciclo escolar.
Precisó que autoridades educativas de cada estado sostendrán una reunión este 11 de mayo para exponer distintas posturas sobre el tema, con el objetivo de llegar a un consenso sobre las fechas.

SEP propuso cambios en calendario escolar por calor intenso y el Mundial
La semana pasada, el secretario de Educación, Mario Delgado, anunció que las vacaciones en primarias, secundarias y preparatorias del país iniciarían el próximo 5 de junio, casi un mes antes de lo previsto.
A través de un video publicado en redes sociales, el funcionario explicó que la modificación respondía a las altas temperaturas inusuales registradas en el país, así como a la celebración del Mundial de Futbol 2026, que arrancará el 11 de junio en la Ciudad de México.
El cambio provocó críticas y rechazo de distintos sectores, por lo que el gobierno federal aclaró posteriormente que las fechas propuestas aún no eran definitivas y que debían analizarse antes de llegar a un acuerdo.
A las reacciones se sumó la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), que exhortó a la SEP y al Consejo Nacional de Autoridades Educativas (Conaedu) a reconsiderar el adelanto del fin de clases.
El organismo advirtió que unas vacaciones de casi tres meses —del 5 de junio al 31 de agosto— dejarían a millones de niñas, niños y adolescentes sin supervisión, debido a que madres, padres y cuidadores continúan con sus jornadas laborales.
