25 años sin Kurt

Mañana, viernes 5 de abril, se cumplen 25 años del suicidio de Kurt Cobain. Al paso de los años, su mito se ha perpetuado y su música sigue siendo tan urgente, brillante y poderosa como siempre fue

Foto: Getty Images

Mas allá del personaje, del ícono, de “la voz de una generación”, del mito o de lo que su vida significó para miles de personas, me declaro un gran entusiasta de la música que hizo Kurt Cobain. En particular de su último disco de estudio, el In Utero. Quizá por eso, durante los últimos 25 años la pregunta que me he hecho con mucha frecuencia cuando pienso en él es: ¿qué música estaría haciendo en este momento?

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En la última entrevista que ofreció para la edición norteamericana de Rolling Stone —publicada a finales de enero de 1994, un par de meses antes de su muerte— habló de lo que le gustaría hacer en un futuro inmediato, que sirve como pista para especular sobre lo que pudo haber sido: “Odio incluso decirlo, pero no logro ver a esta banda durando más que un par de álbumes más, a menos que trabajemos duro en la experimentación. Quiero decir, seamos sinceros. Cuando las mismas personas están juntas haciendo el mismo trabajo, hay límites. Estoy realmente interesada en estudiar cosas diferentes, y sé que Krist y Dave también lo están. Pero no sé si somos capaces de hacerlo juntos. No quiero publicar otro disco que se parezca a los últimos tres. Sé que vamos a publicar un disco más, al menos, y tengo una idea bastante clara de cómo va a sonar: bastante etéreo, acústico, como el último álbum de R.E.M. Si pudiera escribir solo un par de canciones tan buenas como lo han escrito… No sé cómo esa banda hace lo que ellos hacen. Dios, son los más grandes. Han tratado su éxito como si fueran santos, y continúan brindando buena música. Eso es lo que realmente me gustaría ver hacer a esta banda. Porque estamos atrapados. Hemos sido etiquetados como grunge, que es un término tan potente como new wave. No puedes salir de ahí. Vas a ser un pasado de moda. Tienes que arriesgarte y esperar que una audiencia totalmente diferente te acepte o que la misma audiencia crezca contigo”.

¿Hacia dónde lo hubieran llevado esos caminos experimentales que pensaba recorrer? ¿Hubiera sido tan buena o tan importante su música en 1998, 2005 o 2017 como lo fue entre 1991 y 1994? No hay forma de saberlo. A lo mejor ni siquiera hubiera sido tan popular como lo es ahora. No veo mucha gente con playeras de sus (nuestros) adorados R.E.M. en la calle, si les soy sincero. Es una banda que pagó duro el costo de correr riesgos, de alejarse de lo que la gente esperaba de ellos. R.E.M. se disolvió lentamente, sin que el mundo se detuviera un segundo para reparar en ello.

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¿Quién era Kurt Cobain? La respuesta fácil es un tipo atormentado por su durísima infancia, por sus dolorosos padecimientos físicos, por sus adicciones y por la fama. Pero hay varios registros de otros aspectos de su compleja personalidad —tan compleja como cualquiera— que han sido útiles para formar un retrato más completo del personaje. Recientemente se publicó un nuevo libro acerca de Cobain que suma en este aspecto, escrito por Danny Goldberg, uno de los dos managers de Nirvana. Él era particularmente cercano a Cobain. El otro, John Silva, al resto de la banda, y a la fecha sigue representando los intereses de Dave Grohl y los Foo Fighters. Se llama Serving The Servant y en él, según ha dicho en muchas las entrevistas que ha realizado para promoverlo, cuenta que Kurt Cobain era un tipo ocasionalmente optimista, muy dulce, con un gran sentido del humor. Características que quizá no todos le conocimos a la figura pública y que sin duda ayudan a formarnos otra imagen de él. También habla de su ambición, no solo artística, sino comercial. De sus ganas de conquistar el mundo. Habrá que leerlo. También el que está escribiendo su legendaria esposa, Courtney Love. Y pese a la cercanía que ambos tuvieron con KC, quizá nunca sabremos quién era en realidad, en el fondo, más allá de la superficie. Lo que nos queda, es lo que, creo, realmente importa: su música. Pongan uno de sus discos. Disfruten los riffs de su guitarra. Su alarido desgarrador. Sus coros inmortales. Traten de pensar cómo cambió la historia de la música. Cómo hizo mejor este mundo. Cómo 25 años no son nada, pero son una eternidad.

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