Entre miel, reinas, zánganos y obreras: así es la crianza de abejas en CDMX

Las abejas de CDMX están amenazadas por la urbanización y el uso de agroquímicos. Apicultores las cuidan, alimentan y curan de enfermedades.

Abejas reinas, nodrizas, arquitectas, guardianas y obreras se reparten las labores que permiten mantener una colmena, producir miel y cumplir una función incluso más importante, aunque menos conocida “Las abejas es que hacen algo que se llama polinización, que es la reproducción de las plantas. Ellas polinizan el 75% de los alimentos que consumimos. Por eso se dice que si ellas desaparecieran, nosotros viviríamos muy poco”, explica Rebeca Caballero Cornejo, quien se dedica a la crianza de abejas y producción de miel en CDMX.

Crianza de abejas y producción de miel en CDMX
Foto: Andrea Murcia

Sin embargo, a pesar de su importancia ambiental, estos insectos enfrentan amenazas derivadas de la expansión de la mancha urbana en una ciudad como la capital.

“La marcha la mancha urbana siempre va a ser un problema. Si nosotros crecemos, les quitamos árboles y les quitamos las flores de las que ellas se alimentan”, detalla la apicultora .

Aunado a ello, en entrevista con Chilango, explica que otro factor que afecta las salud de las abejas son los agroquímicos que se usan para combatir las plagas en flores y plantas.

Rebeca Caballero Cornejo, apicultora y creadora de Mielosa
Rebeca Caballero cornejo se dedica a la crianza de abejas y producción de miel en CDMX

“Estos agrotóxicos no solo afectan a la plaga; también afectan a los animalitos que se les acercan”, agrega.

Y por si ello fuera poco, en muchas ocasiones las abejas también son atacadas por la población.

“En muchas zonas las abejas todavía son sinónimo de peligro y asustan a la gente. Entonces, en algunos pueblos me ha tocado que las tiran o las queman porque las consideran un peligro”.

Ante esteos escenarios, crece la importancia de la labor de apicultores y apicultoras. Rebeca, por ejemplo, utiliza bastidores de madera para crear colmenas artificiales. Cada semana acude a visitar a las abejas, les proporciona todo lo necesario para realizar sus funciones, les proporciona alimento cuando no hay floración, y las atiende si están enfermas.

Apicultura en CDMX
Foto: Andrea Murcia

Un día en la vida de una criadora de abejas en CDMX

Para llegar hasta su apiario, Rebeca viaja dos horas hasta lo más alto de la zona montañosa de San Salvador Cuauhtenco, en la alcaldía Milpa Alta. A bordo de una camioneta todo terreno, deja atrás los asentamientos más recónditos y recorre caminos que resultarían inaccesibles en cualquier otro tipo de vehículo hasta finalmente llegar a su destino.

“Por ley y por seguridad, los apiarios tienen que estar a al menos 200 metros de distancia de las poblaciones, en un lugar donde no haya personas habitando”, explica. Por ello, en CDMX la apicultura es una actividad que generalmente se realiza en las zonas periféricas de la ciudad.

Apicultura
Foto: Andrea Murcia

Antes de acercarse a las colmenas, Rebeca se coloca un traje especial para su protección. También usa guantes, una mascarilla y enciende un ahumador.

“El humo se utiliza para interrumpir la comunicación de las abejas y que no nos piquen”, detalla.

Una vez cumplidos todos los protocolos de seguridad, se acerca a las colmenas, las revisa bastidor por bastidor y se cerciora de que todo esté en orden.

Foto: Andrea Murcia

La sociedad de las abejas

Mientras revisa los bastidores, Rebeca explica la forma en que se organizan las abejas y se reparten las tareas para asegurar la subsistencia de la colmena.

“En una colmena vamos a encontrar a la abeja reina, que es la que se encarga de poner huevos. También a los zánganos, que son los machos de las abejas, y a las obreras“, explica.

Además, detalla que las abejas obreras atraviesan por un proceso que se llama traslape, en el que aprenden los distintos roles de la colmena antes de especializarse en uno de ellos.

Crianza de abejas en CDMX
Foto: Andrea Murcia (Cuartoscuro)

“Dentro de la colmena, las abejas obreras hacen varias tareas. La primera es limpiar la celda de donde acaban de emerger para que la reina sepa que está libre y puede poner un huevo. Después, van a ser nodrizas, es decir, que se van a encargar de alimentar con jalea real a las abejas obreras en sus primeros días. Luego, van a ser arquitectas. Esto significa que van a producir cera para construir todos los panales. E incluso van a ser guardianas. Se colocan en la piquera, que es la entrada de la colmena ,cuidando que no entren abejas de otras colmenas”.

Por último, las abejas obreras también se encargan de salir a recolectar el néctar y el polen que utilizan para alimentarse, producir miel y crear la cera del panal.

Una chamba mielosa

Además de criar y cuidar a las abejas, en temporada de producción, rebeca corta los panales para extraer la miel y la almacena en frascos que después comercializa en su propio emprendimiento.

Mielosa, el proyecto de Rebeca, consiste en organizar catas en la alcaldía Cuauhtémoc de CDMX para que el público pueda probar los distintos tipos de miel que producen las abejas.

producción de miel en CDMX
Foto: Andrea Murcia

“En la colonia Juárez tengo un showroom donde hago talleres y traigo miel mía y de apicultores de otros estados de la República. Decidí abrir este espacio para platicarle a la gente sobre la miel, sobre las abejas y para que conozcan los diferentes eh tipos de miel que hay”, cuenta.

Durante las charlas, Rebeca explica que las abejas que se crían para la producción de miel son de una especie particular, las Apis Melífera, aunque las abejas meliponas también pueden llegar a hacerlo. También detalla que el tipo y sabor de miel que producen las abejas depende de las flores de las que recolectan el néctar. Ese néctar es lo que, a través de enzimas en la saliva de las abejas, se convierte en miel.

Crianza de abejas, ¿oficio en riesgo en CDMX?

Rebeca explica que las catas y talleres son una forma de obtener ingresos extra. Aunque suele vende su producción de miel en bazares, apunta que “es muy difícil ser apicultor y vivir solamente de tu cosecha; normalmente tenemos que hacer otras cosas”.

Aunado a ello, no es sencillo acceder a financiamiento. Rebeca es pequeña productora y cuenta únicamente con cinco colmenas. Sin embargo, para obtener los apoyos que otorga el gobierno, se requiere tener al menos diez.

Y por si fuera poco, la apicultora nota cierta falta de interés por parte de las nuevas generaciones en las actividades del campo.

Foto: Andrea Murcia

“Platicando con apicultores más grandes, ellos dicen que están tristes porque es un conocimiento que se va a ir con ellos. Por ejemplo, a sus sobrinos y sus nietos no es algo que les interese. Entonces, siento que la tendencia es más hacia que se va a ir desapareciendo esta actividad a que se va a ir fomentando”.

No obstante, también hay atisbos de que esta situación se puede revertir:

“También veo que haya muchas personas a las que ahorita les interesa mucho la naturaleza y las activiades fuera de la ciudad, en el campo. Específicamente en cuanto a la apicultura, espero que pueda haber un boom de nuevo, porque conozco a jóvenes apicultores que están haciendo una labor de enseñanza para que la gente sepa que esto existe”, concluye.

Foto: Andrea Murcia

Cata de miel en Mielosa

Dónde: Liverpool 23, Juárez

Horario: sábados y domingos a las 11:00 horas y 16:00 horas (consultar sus redes por cambio o apertura de horarios)

IG: @mielosamx

Costo: $850

Sitio para más información y reservaciones: mielosamx.com

@chilangocom

Así claro que se antoja ir a la feria… 🫦 Los #chacales de la feria saben lo deseados que son -aunque muchos no lo admitan- y ahora ya son casi una parada obligada para que te bailen en "El remolino". 🎡🤸 Arroba a tus amix que te acompañarán a la feria. 🫣 #Chilango #cdmx #ferias

♬ original sound – Chilango

Chilango Menú Footer Chilango recomienda