Huevos revueltos. Algo facilito, ¿no? Pues no. Aunque cada mañana se cocinan miles de millones de huevitos revueltos en todo el mundo, es posible que la mayoría de esos estén dolorosamente mal hechos: (sobrecocidos, secos, apelmazados). Todos los mejores cocineros y libros de cocina del mundo coinciden en algo: los huevos revueltos deben de ser ligeros, esponjaditos, tiernos, sedosos. Por eso es bueno encontrar lugares donde sirven huevos revueltos perfectos, como en Clara y Ema.
Este es un restaurante de desayunos. Venden sándwiches de huevo, nada más. Uy, pero ¡qué sándwiches! La mayoría son de huevito revuelto cocinado en su esplendoroso punto –tierno y esponjado– que se mezcla con diferentes ingredientes y se sirve entre dos rebanadas de brioche casero, mantequilloso y blandito.

Hay seis combinaciones, saladas y dulces. El Claudio ($99), con salchicha ahumada gordita, Cheddar y mayonesa con chipotle, es el tipo de platillo que sueño al despertar, sobre todo si lo pido con aguacate (por $10 más). Para los que no quieren revuelto está el sándwich Clara ($99), que es como el Claudio pero con tocino en vez de salchicha y huevito estrellado. De los dulces está bueno el Cami ($89), con mantequilla y mermelada de fresa, una chulada si se acompaña con un cafecito (también hay cold brew) que sirven en taza con textura de huevito (awww). ¡Ah! También tienen pan francés, rol de canela y bowls de fruta.

