Después de una carrera consolidada como actor en cine, televisión y teatro, Humberto Busto atraviesa una nueva etapa creativa: la de cineasta. El intérprete mexicano impulsa junto con Gabriel Gutiérrez Morales la película Tijuana, Todavía, un proyecto que obtuvo el grant de 200,000 euros del College Cinema, programa de la Biennale di Venezia (institución organizadora del Festival de Cine de Venecia) que impulsa largometrajes de bajo presupuesto con vocación autoral.
Para Humberto Busto, este respaldo representa un impulso decisivo para una película que lleva más de dos años de gestación. “Es uno de esos proyectos que llevaba dos años en desarrollo hasta antes de entrar en el cole y tiene que ver con nuestra preocupación como personas por lo que está sucediendo en el mundo y de aportar una posibilidad de ampliar el espectro de las historias en la región, sobre todo en México y Latinoamérica”, explica.
La historia de Tijuana, Todavía aborda temas contemporáneos como la migración, la identidad y las relaciones mediadas por la tecnología. Sigue el encuentro entre un joven ruso de 29 años que vive en condiciones de migración forzada y un hombre gay de mediana edad que regresa con muchas decepciones a México, después de vivir en Estados Unidos. Ambos se conocen a través de una app de citas.

La película pone sobre la mesa una realidad geopolítica: se inspira en las historias de migrantes provenientes de Rusia que han quedado atrapados en la frontera norte de México tras los cambios en las políticas migratorias de Estados Unidos. Pero también establece un diálogo con la manera en que están condicionadas actualmente las relaciones amorosas. Humberto Busto, por cierto, también protagoniza este futuro filme.
Del actor al productor
Aunque esta será su primera experiencia como productor de largometraje, el actor chilango se ha estado preparando estudiando cine en Alemania, Colombia y Estados Unidos y produciendo cortometrajes, teatro y otros proyectos independientes. Sin embargo, reconoce que asumir simultáneamente responsabilidades creativas y logísticas puede ser retador.
“Es una esquizofrenia hermosa tener una parte de mí pensando 100% en la producción y otra esperando el momento de arranque formal para poder estar delante de las cámaras. Ha sido un proceso hermoso… y sí, es una chinga”, confiesa entre risas.

Humberto Busto asegura que involucrarse en todas las etapas del proceso le ha permitido comprender mejor la construcción de una película, desde la planeación de cronogramas hasta la elección del equipo creativo. Así, el objetivo que se ha puesto en general es el de generar las condiciones que imagina para un proyecto y evitar frustraciones.
Lo que viene en camino para Humberto Busto
Al mismo tiempo que tiene a Tijuana, Todavía en formación, Humberto Busto también está impulsado Fosfo, un documental anti-capacitista que está dirigiendo junto a Guz Guevara y que ha obtenido premios de desarrollo en Docs MX y en el Festival Internacional de Cine Guanajuato (GIFF), que lo ha becado para el Rotterdam Lab. Fosfo es de igual manera el nombre de su productora que persigue cruzar fronteras en cuanto a inclusión.
“Lo que más me interesa de la compañía es que sea una plataforma para personas que pertenezcamos a cualquier diversidad y que podamos colaborar en las historias los unos de los otros. Es como mi sueño y que, en algún momento también, si esta plataforma permite que una chica con síndrome de Down que tiene una idea de hacer un cómic se pueda editar, pues que también sea editorial”, señala.