Si tienes un mal jefe, de seguro has soñado con ese día en que los papeles se intercambien y por fin te puedas cobrar todas las pésimas experiencias que te ha hecho pasar. Desafortunadamente (muuuy desafortunadamente), la oportunidad para que eso ocurra es casi nula.
Por suerte, para tener un momento de catarsis está ¡Ayuda!, la nueva película del director Sam Raimi que pone frente a frente a una competente empleada y al junior de su jefe en una isla en medio de la nada.
Venganza servida en la arena
¡Ayuda!, que llega este 29 de enero a las salas de cine mexicanas, nos presenta a Linda Liddle (Rachel McAdams), una chica inteligente pero subestimada por su nuevo y prejuicioso jefe, Bradley Preston (Dylan O’Brien), quien le ha negado el ascenso que se merecía.
A modo de compensación, Bradley le ofrecerá a Linda que se una a un viaje de negocios. Pero ocurrirá un accidente aéreo del que sólo saldrán vivos ellos dos. En adelante, la cosa se pondrá salvaje, y Linda llevará la batuta como buena fan del programa de televisión Survivor.
En entrevista con Chilango Diario, Sam Raimi platica que trabajaron en este filme por siete años entre el tiempo que tomó desarrollar el guion y la búsqueda por venderla a un estudio que no quisiera sólo hacerla para streaming.
“Me siento muy bien de finalmente salir con una película terminada después de todo eso y me siento muy afortunado de haber trabajado con los grandes profesionales con los que colaboré durante ese tiempo”, destaca el director conocido por la franquicia de Evil Dead y la primera trilogía de Spider-Man.

Fiel a su estilo, ¡Ayuda! contiene muchas escenas de comedia negra, algunas un poco grotescas y, por supuesto, suspenso y terror en dosis medida. Sin embargo, sorprende mucho encontrar a una actriz como Rachel McAdams luciendo como una oficinista clásica y luego como una mujer entregada a la venganza.
“Había trabajado con ella en Doctor Strange en el Multiverso de la Locura y es una actriz tan brillante y tan entusiasmada por lanzarse a la acción que pensé: ‘realmente tengo que volver a trabajar con esta mujer’”, comenta Raimi. “Y cuando Zainab (Azizi) me trajo la historia, pensamos que era la indicada”.
A pesar de la venganza que muchos quisieran consumar, Zainab Azizi, productora de la película y presidenta de Raimi Productions, cree que el público puede llevarse muchas cosas de la película, dejando en claro (eso sí) que la venganza nunca será la respuesta.
“Espero que cuando vean lo complejos que son estos personajes, la gente sea más comprensiva con las personas que conocen, ya sea un jefe terrible o un compañero de trabajo desagradable. Todos tienen batallas que están librando y de las que no sabes nada. Y uno de los mensajes es mantener la mente abierta incluso si son bullies y ser amable pase lo que pase”, señala.
Mantenerse fiel a un estilo
En diferentes medios se ha señalado que ¡Ayuda! es el regreso de Sam Raimi a sus raíces en el terror. Un estilo propio que puede verse en cintas como The Evil Dead (1981), Darkman (1990) o hasta en Arrástrame al infierno (2009). El realizador concuerda con esto.

“Sí creo que ¡Ayuda! es un regreso a mis raíces como cineasta. Pero antes de hacer películas de terror, solía hacer comedias. Y siento que es casi un regreso a esas raíces anteriores a cuando me volqué al terror. Es un regreso a ambos géneros en los que crecí y de los que aprendí”, explica.
No obstante, asegura que lo que le ha ayudado a mantenerse fiel a su manera de hacer cine es el rodearse de personas muy inteligentes. “Cuanto más tiempo llevo en el negocio, más entiendo que esa es la clave para hacer una gran película: la orquesta que tienes. Es una cosa ser el director, pero realmente necesitas grandes músicos, virtuosos, y cuanto más te rodeas de ellos, mejor se vuelve”.
El ambiente para la locura
Zainab Azizi contó que filmaron la primera mitad de la película en Sídney, Australia, y luego todo el trabajo de playa en Phuket, Tailandia.”Ninguno de nosotros había trabajado antes en una playa, así que fue una gran lección aprender sobre el horario de las mareas, el calor, los sonidos…”, comparte. Para darle más tensión, la banda sonora corrió a cargo de Danny Elfman y la edición de Bob Murawski, quienes aportaron también su visión para realzar las escenas.