Una mujer ingresa a urgencias con un fuerte dolor abdominal, sin saber que ese será su último día en libertad. Acusada de “matar a su bebé”, la policía llega al hospital para comenzar el proceso contra ella por homicidio agravado por el vínculo… aunque ni sabía que estaba embarazada y su aborto fue espontáneo.
Este es un caso real que sucedió en Argentina en 2014, pero tanto la directora del filme, Dolores Fonzi, como la abogada a la que interpreta, Soledad Deza, lamentan que situaciones similares sigan pasando.
“El caso de Belén es uno, pero detrás de esa historia está la de muchas mujeres que a lo largo y a lo ancho de América Latina atraviesan eventos obstétricos adversos, involuntarios o no, pero que tienen en el horizonte la cárcel como posibilidad. Me parece a mí que lo mejor que hace la película es politizar esa situación”, sostiene la abogada, cuyo compromiso con el caso llevó a la afectada a ser liberada en 2016 y a tener la absolución definitiva del tribunal en 2017.
Los verdaderos premios para Belén
Belén fue la apuesta de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de la Argentina para los premios Oscar en la categoría de Mejor Película Internacional ―aunque estuvo considerada entre las finalistas, no llegó a ser nominada― y en los Goya en la categoría de Mejor Película Iberoamericana, donde sí resultó entre las candidatas finales. La ceremonia de entrega de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de España se celebrará el 28 de febrero de 2026.
Además, la segunda película de Dolores Fonzi (Blondi, 2023) ya recibió el Premio del Público de Ficción en el Festival de Cine Latinoamericano de Biarritz.
“Esto puede ser un premio para una parte de la sociedad, puede recordar, puede traerte. O sea, tengo un amiga a la que el novio le dijo: ‘entendí un poco lo que es ser mujer’. Ya para mí esa es una victoria […]”, señala la también actriz sobre el filme que coprotagoniza con Camila Pláate (ambas obtuvieron reconocimientos por su interpretación en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián 2025).
Fonzi advierte que el cine es retrato, memoria, celebración y tributo, pero aunque puede ganar premios, no hace milagros.
Más sobre la película
Este caso se retrató primero en el libro Somos Belén (2019), de Ana Correa, cuya adaptación a la pantalla le hace justicia. Y esto que leíste no son spoilers porque el caso resonó tanto que consiguió movilizar a la gente para apoyar a Belén ―cuyo nombre real sigue en el anonimato―, al mismo tiempo que se convirtió en parteaguas para la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) en Argentina, promulgada en 2021. Por ello muestra un tributo a la “marea verde”.
“Belén somos todas y todos. Le puede pasar a cualquiera”, enfatiza la productora Leticia Cristi, reforzando las declaraciones de Fonzi con respecto a que se trata de una película feminista para todo público.
“Esas situaciones podría parecer que nos interesan exclusivamente a las mujeres, pero si nos ponemos a pensar en un sistema democrático, las injusticias que sufre la mitad de la población, le importan también a la otra mitad”, expresa Deza en una presentación con medios.
“A nadie se le ocurriría pensar que El padrino es una película para varones, ¿o sí? Es algo transversal a todas las épocas. Me parece que parte de ese malentendido con el enfoque feminista es ignorar que los feminismos nunca quisieron tener poder sobre los hombres, sólo quisimos o históricamente quisimos que las mujeres tengamos poder sobre nosotras mismas”, concluye la abogada, personificada por Dolores Fonzi en Belén.
La película puede verse en streaming y el 28 de febrero sabemos si resulta ganadora del Goya a Mejor Película Iberoamericana.








