¿Creías que sólo había palomas? La CDMX es santuario de casi 400 aves

Residentes y viajeras estacionales conviven en la ciudad, adaptándose a jardines, parques, humedales y Áreas Naturales Protegidas

El Valle de México tiene históricamente una relación profunda y simbólica con las aves: desde la señal mitológica para la fundación de Tenochtitlán, de un águila posada sobre un nopal devorando una serpiente, hasta ser hogar de diversas especies asociadas a la cosmovisión mexica, como el cenzontle y quetzal.

Hoy, pese a la expansión de la mancha urbana y la pérdida de extraordinarias lagunas, humedales, ríos, matorrales o pastizales en esta región, estos animales de “sangre caliente” y plumaje vibrante siguen siendo parte del paisaje citadino al encontrar refugio en parques, jardines y áreas verdes.

En esta gran urbe podemos encontrar 397 especies de coloridas aves (229 en otoño e invierno), lo que representa una tercera parte de la avifauna de todo México, de acuerdo con registros de la Secretaría del Medio Ambiente capitalina (Sedema) y la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio).

Hay residentes, migratorias e introducidas: es decir, algunas viven aquí desde tiempos remotos, otras son viajeras estacionales (sólo aparecen cuando el clima lo permite). También están las que fueron traídas de otros lugares (como Europa o Asia) y con el tiempo aprendieron a moverse entre las calles y avenidas de la ciudad. 

Tener este gran número de aves ha sido posible por las diferentes acciones de conservación que las autoridades capitalinas y del sector ambiental federal han implementado con el paso de los años, como la restauración y la expansión de áreas verdes, la creación de jardines polinizadores, la construcción de parques y la intervención de Áreas Naturales Protegidas (ANP). 

Aves que habitan y visitan la ciudad

En la CDMX el avistamiento de aves se ha convertido en una actividad cada vez más valorada tanto por habitantes como visitantes interesados en la naturaleza y la biodiversidad urbana. Esta tendencia no es casualidad: como bien dijimos, la capital alberga cientos de especies residentes y migratorias, ofreciendo un escenario excepcional para quienes buscan acercarse a la vida silvestre.

Si quieres “pajarear” este fin de semana con tus amigos, familia o pareja, aquí te presentamos aves que puedes encontrar (más allá de las palomas) en esta urbe. Recuerda que para este ejercicio sólo necesitas:

  • Ropa cómoda y de color discreto
  • Gorra o visera
  • Una libreta, lápiz o pluma
  • Binoculares
  • Cámara fotográfica

Pinzón mexicano (residente)

Esta pequeña ave es fácil de reconocer por su canto melodioso, alegre y variado. Los machos suelen tener la cabeza, pecho y parte del abdomen de un tono rojo intenso o anaranjado, mientras que las hembras presentan colores más discretos que van entre el marrón grisáceo o pardo. Ambos tienen un pico corto y fuerte, ideal para alimentarse de semillas, frutos y algunos insectos. Se adapta sorprendentemente bien a los ambientes urbanos: habita en parques, jardines y camellones arbolados.

Dónde encontrarlo: Bosque de Chapultepec o Viveros de Coyoacán

Colibrí pico ancho (residente)

Este pequeño, sumamente activo y territorial, se distingue por su pico largo y rojo con punta negra que le permite chupar néctar de una gran variedad de flores. El macho presenta un plumaje verde metálico con garganta azul iridiscente. La hembra es más discreta, con tonos verdes y grisáceos, con una línea blanca muy notoria detrás del ojo. Puede observarse durante todo el año en jardines, parques y áreas arboladas, especialmente donde hay flores tubulares.

Dónde encontrarlo: Jardín Botánico de la UNAM, Parque de los Periodistas Ilustres o el Desierto de los Leones

Jilguero dominico (residente)

También conocido como jilguerito dominico, es una pequeña ave caracterizada por su canto melódico. El plumaje del macho presenta un contraste llamativo con el pecho y vientre de color amarillo intenso. En el caso de las hembras, las partes inferiores son de color amarillo pálido y las alas son negras, marcadas por dos barras blancas. Se alimenta de semillas de plantas de la familia de los girasoles, aunque también come brotes tiernos de árboles (álamos, sauces o encinos).

Dónde encontrarlo: Bosque de Aragón o Parque Canal Nacional (entre Coyoacán e Iztapalapa)

Pelícano blanco americano (migratoria)

Esta ave de gran tamaño es originaria de Canadá y Estados Unidos, pero migra cada año (entre octubre y marzo) para evitar el frío extremo. Es reconocida por su plumaje blanco, puntas de alas negras y un pico naranja grande con una bolsa gular para capturar peces en grupo; puede poseer una envergadura de hasta tres metros.

Dónde encontrarlo: Parque Ecológico de Xochimilco, humedal artificial del Bosque de San Juan de Aragón o el Lago de los Reyes, en Tláhuac

Pato arcoíris (migratoria)

Habita en los ríos y lagos de la parte sur de Canadá y en gran parte de Estados Unidos. El macho es inconfundible: posee colores brillantes (verde y azul) en la cabeza y el cuerpo, con franjas blancas llamativas que parten del ojo y la base del pico hacia atrás. La hembra tiene un plumaje discreto, diseñado para el camuflaje, predominando colores grisáceos y café pardo.

Dónde encontrarlo: recientemente se detectó en los lagos del Bosque de Chapultepec

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