Bikers y ciclistas repartirán juguetes en distintas zonas de la CDMX por el Día del Niño

Entre motores y bicicletas, colectivos como Toys Motoclub y Pedal y Taco encuentran en la ayuda a la infancia una forma de sanar y resignificar sus rodadas

Por Bryan Rivera

Erick Pineda y Megan Gonzáles llevan años como bikers en distintos clubes, pero apenas un año en Toys Motoclub: espacio que ambos crearon con la idea de que las rodadas “tienen que ser algo distinto”, no sólo reunirse para acelerar y beber.

Sentado en una banca del Parque de los Periodistas, Erick cuestiona una de las improntas de los motoclubes: juntarse para echar “desmadre”, parar el tráfico y quemar llanta.

Sabían que existe algo más, que los bikers pueden compartir algo más que la pasión por la velocidad. En 2022 realizaron su primera rodada con causa. Donaron comida en el Hospital General Balbuena y Siglo XXI.

“Se juntó tanta comida que tuvimos que ir a todos los hospitales, a la gente de la calle, a las personas que barren”, explica Erick, con una sonrisa que oscila entre la fascinación y la pena.

¿Por qué ayudar a los niños?

Erick, como otros tantos motociclistas, y como otras tantas personas, pasaron una infancia complicada, “un poquito difícil”, reconoce, mientras evita hablar de su pasado. Agrega que “no queremos que se repita ese patrón” de pasar un Día del Niño en soledad.

Insisto en conocer más sobre su vida, pero él apenas me dice que, de niño, sus padres no festejaban ningún día especial. “No había integración”.

“Yo soy muy chillona”, reconoce Megan antes de contar su experiencia como donadora. “Cuando vamos a pueblos es como que el sentimiento… Yo llevo cinco años yendo a repartir juguetes, y pues yo espero ver hasta niños sin zapatos, niños con ropa vieja”.

¿Cómo lidiar con esas emociones? “Me las aguanto”, responde Megan a unos metros de la moto, con la mirada haciéndose más vidriosa por los recuerdos.

Rodadas con causa

Decenas de ciclistas platican y acomodan sus bicis a un costado del principal acceso al Parque Tezontle, a punto de iniciar su ya tradicional rodada nocturna de los jueves.

Con sus cascos puestos, se estrechan las manos o se dan un abrazo, formados en pequeños grupos que platican y ríen mientras esperan al resto. Con esa misma fraternidad me reciben, alargando una sonrisa efusiva, asumiendo que me sumaré a la rodada y no que fui a entrevistarlos.

Pedal y Taco es un colectivo ciclista nocturno que recorre las calles cada jueves y sábado. A diferencia de otros tantos que abundan en la capital, se caracterizan por terminar sus rodadas en alguna taquería.

Apenas llevan un año como club y ya pedalean dentro del altruismo. A Edgar Luna Calza, uno de sus miembros, se le ocurrió regalar juguetes durante el Día de Reyes Magos de este 2026.

El colectivo quería obsequiar a niños en situación de calle, pero no encontraron a muchos ese día. Optaron por entregar juguetes a cuanto pequeño se encontraron, sin importar su condición.

“Somos infantiles. A mí, cuando me regalaban un juguetito, pues yo me sentía muy alegre. En mis tiempos eran las canicas”, me cuenta de pie, junto a su bicicleta.

Esta labor, quizá, nace de las “carencias de parte de miembros del equipo, que deseaban tener juguetes, ¿no?, en la niñez. Entonces como que desde ese punto pensaron en los niños de ahora”, considera Kevin Cova Ornelas, uno de los tres cofundadores de Pedal y Taco.

Para Cynthia Figueroa Gallardo, cofundadora, este altruismo inspira orgullo en una comunidad que creció al punto de haber concentrado a más de 1,000 ciclistas en la rodada de su primer aniversario.

Ayudar sin dejar de rodar

Alberto Jiménez, “JJ”, trabaja en una empresa de seguridad, pero también es biker y, sobre todo, es Spiderman. De su pantalón cuelga un llavero del superhéroe. No dejo de imaginarme su delgadez montada en una moto, queriendo alcanzar la velocidad del trepamuros.

“A los niños les gusta Spiderman, les gusta Capitán América y un sinfín de superhéroes que han visto en la tele. Tal vez no es el mismo personaje [hablando de una persona disfrazada], pero ver a Spiderman, ver a un Capitán América, les llena”, dice.

Por eso, decenas de bikers de 17 clubes (incluido Toy Motoclub) se disfrazarán en la rodada de este 30 de abril para donar juguetes y ropa en buen estado durante el trayecto hacia los hospitales infantiles de Coyoacán, Iztacalco y Gustavo A. Madero.

Con estas acciones tienen en mente consolidarse en un futuro como una sola organización que concentre a bikers de la CDMX y el Estado de México. 

“Lejos, lejos de hacer las labores altruistas, todos los que nos subimos a una moto compartimos una pasión, los que estamos dentro de un motoclub, que es encontrar paz y relajación también en salir a rodar”, subraya Erick, uno de los cofundadores. 

Algo similar ocurre con los ciclistas Pedal y Taco, quienes repartirán juguetes desde Iztapalapa e Iztacalco hasta llegar al Centro Histórico.

Donar no es simplemente dar un juguete, ropa o comida. Es entregar empatía, sensibilidad, amor al prójimo. Va con la línea de Pedal y Taco: una familia que ha aprendido a arroparse.

“Más allá de una rodada, ya es un conjunto de emociones, las cuales compartes, y justo nos volvemos vulnerables en el sentido de que nos desenvolvemos y nos sentimos arropados y cobijados”, explica Kevin, cofundador.

Daniel Reveles, otro de los fundadores, piensa que toda donación es recíproca y que, en este caso, va más allá de un mero juguete, pues quieren empatizar con las infancias mientras las incitan a practicar algún deporte.

Ya sea en recorridos o visitas a un hospital, cientos de ruedas, algunas más veloces que otras, girarán hacia un único destino. Quizá, el mismo que todos deberíamos tomar, no solamente durante el Día del Niño.

Para conocer más sobre las actividades altruistas de estos colectivos sobre dos ruedas puedes revisar las redes de Pedal y Taco (IG: @pedal.y.taco) y Toys Motoclub (Facebook: Los Toys MotoClub CDMX).

Chilango Menú Footer Chilango recomienda