Si andas buscando plan de fin de semana fuera de la CDMX, pero sin manejar muchas horas, apunta esto: el municipio mexiquense de Atlacomulco prepara la Segunda Feria Gastronómica del Chile, Mole y Pozole, un encuentro que junta comida tradicional, artesanías y turismo en un mismo lugar.
La cita es el 7 y 8 de febrero, de 8:00 a 18:00 horas, en la Plaza Cívica del municipio, donde cocineras y cocineros tradicionales, restaurantes, productores y artesanos montarán puestos para presumir lo mejor de la cocina local.

Un plan para comer muy bien
El evento gira en torno a tres pesos pesados de la mesa mexicana: chile en nogada, mole y pozole, pero también habrá antojitos, productos locales y creaciones artesanales.
El objetivo es convertir el centro de la demarcación en un corredor gastronómico y artesanal, perfecto para pasear, probar de todo y llevarte algo hecho a mano.
De acuerdo con las autoridades locales, la feria de Atlacomulco busca resaltar la riqueza cultural y culinaria de la región y al mismo tiempo atraer visitantes de municipios cercanos y de la capital.
Habrá cupo limitado para 30 cocineras y cocineros, restaurantes y productores locales, junto con nueve maestros artesanos que instalarán sus puestos durante toda la jornada.
El ayuntamiento proporcionará mesas, manteles y sillas, mientras cada expositor llevará su propio equipo de preparación.
Turismo cercano para salir de la rutina
Atlacomulco se vuelve una opción para quienes quieren salir de la rutina sin gastar de más.
La forma más usual de llegar desde la Ciudad de México es saliendo por el poniente hacia Toluca y tomando la carretera Toluca–Atlacomulco. El trayecto total es de aproximadamente 130 km y tarda alrededor de dos horas y media, dependiendo del tráfico.
Además del sabor, el evento también impulsa la economía local, al dar espacio a productores y emprendedores del municipio para vender directamente al público.