Por: Cultura UNAM
El deseo, la seducción, el engaño y la violencia, son los temas centrales de la nueva producción coreográfica de Aksenti Danza Contemporánea, del director y coreográfo Duane Cochran, una versión dancística de El mandarín milagroso.
Inspirada en la partitura homónima de Béla Bartók y en la historia original de Menyhért Lengyel, la coreografía se presenta, a 100 años de su estreno, en la Sala Miguel Covarrubias del Centro Cultural Universitario de la UNAM los días 20, 21 y 22 de febrero.
A 100 años de su estreno, El mandarín milagroso vuelve al escenario
Béla Viktor János Bartók, mejor conocido como Béla Bartók, fue un músico húngaro, que se especializó en la composición, el piano, y en investigación sobre música folclórica europea, la cual sembró las bases de la etnomusicología. Bartók creó la pieza musical a partir del relato del dramaturgo Menyhért Lengyel, también conocido como Melchior Lengyel, como una pantomima-ballet entre 1918 y 1924, para finalmente estrenarse en Colonia, Alemania, en 1926.
La trama narra la persecución de un misterioso mandarín que, impulsado por un deseo irreprimible, sobrevive a múltiples intentos de asesinato hasta consumar un abrazo final que lo redime y lo libera. El drama provocó un escándalo por la intensidad del erotismo y la violencia que lo articulan.
Sin embargo, la partitura se convirtió en una de las obras más audaces del siglo XX: una música de pulsación rítmica feroz, atmósferas urbanas sombrías y una orquestación vibrante que anticipa lenguajes modernos. La pieza fue censurada tras su estreno por considerarse moralmente provocadora, pero hoy es reconocida como una obra fundamental del repertorio sinfónico contemporáneo.

Deseo y tragedia en escena
Duane Cochran trae esta obra dancística a América Latina, después de más de 60 años de ausencia, pero con enfoques actualizados: el deseo como fuerza vital, la violencia estructural y la posibilidad de trascendencia. Dicha aproximación reinterpreta la pieza original desde la sensibilidad, estableciendo un diálogo entre lo sensual y lo sagrado, entre la materia y la luz.
La reinterpretación del director artístico y fundador de Aksenti Danza Contemporánea vincula el lenguaje coreográfico con la estructura musical, y destaca la interconexión del movimiento con la arquitectura sonora, a partir de la interpretación de música en vivo, la escenografía y la iluminación de gran formato; además del vestuario creado especialmente para la pieza.

El programa se complementa con el Concierto para violín en Re mayor de Igor Stravinsky, interpretado en vivo por el maestro Sebastián Kwapisz, concertino de la Orquesta Filarmónica de la UNAM (OFUNAM). La presencia del solista en escena refuerza el carácter sinfónico y performativo de la producción, al marcar el vínculo estructural entre coreografía y partitura.
El mandarín milagroso representa además un hito para la danza en México al ser una producción beneficiada por el estímulo fiscal EFIARTES de Gran Formato (edición 2024), otorgado por primera vez en la historia a un proyecto dancístico.

El mandarín milagroso: ¿cuándo y dónde ver?
La Sala Miguel Covarrubias del CCU de la UNAM albergará las tres funciones que se presentarán dentro de las instalaciones de la Universidad. El estreno será el viernes 20 de febrero a las 20:00 horas, mientras que las otras funciones serán el sábado 21 a las 19:00 horas y el domingo 22 a las 18:00 horas. La entrada general tiene un costo de $100, pero hay descuentos para la comunidad estudiantil y docente, así como para INAPAM.