ACERCA DE NOSOTROS

Te decimos qué hacer en la Ciudad de México: comida, antros, bares, música, cine, cartelera teatral y todas las noticias importantes

©2026 Derechos Reservados
Chilango es una marca registrado de Capital Digital.

Así es la escuela de nuevas masculinidades de CDMX: taller de paternidad, cuidados y combate a violencias

En la escuela de nuevas masculinidades del Sistema Público de Cuidados, hombres aprenden sobre control de estrés, relaciones afectivas y más.

En un salón que recrea un espacio doméstico, hombres de distintas edades se reúnen para aprender la forma correcta de cargar a un bebé, de envolverlo en un fular y de peinar a una niña. Esta escena, que rompe con los estereotipos de género, transcurre en el aula de la escuela de nuevas masculinidades de las Utopías de CDMX. Bajo el nombre formal de El reto es cuidar, este programa acerca talleres gratuitos a hombres para cuestionar la idea de que ciertas labores son “cosas de mujeres” y fomentar conductas de equidad.

El reto es cuidar está dirigido a la desfeminización de los cuidados“, explica en entrevista con Chilango el Jefe de Unidad Departamental (JUD) del programa, Gabriel García.

Foto: Edgar Ulises Segura

“Esto implica pensar que la labor de los cuidados no solamente es algo femenino. Muchas veces se encarga a las mujeres porque es el rol que se les ha asignado tradicionalmente. Pero no es que sean acciones de mujeres; son cosas de todos. Entonces, es reeducar a los hombres en torno a cómo miramos, cómo pensamos y cómo abordamos los cuidados”, agrega.

Foto: Edgar Ulises Segura

Peluches, muñecos y relajación: así es una clase en la escuela de nuevas masculinidades

Sin embargo, reunir a un grupo de hombres dispuestos a cuestionar sus propios privilegios, identificar sus conductas violentas y asumir un rol más activo en la labor de los cuidados resulta utópico incluso dentro de las propias Utopías.

“Es un reto traer gente”, reconoce Axel Cortés Cervantes, responsable de El reto es cuidar en la Utopía Estrella Huizachtépetl.

Por ello, para atraer al público hacia el programa, comienza por impartir un taller de manejo y control de estrés enfocado en hombres trabajadores.

Axel enseña a los hombres distintas formas de identificar y gestionar el estés, como técnicas de respiración y meditación. Luego, los invita a hablar sobre los factores que los estresan como hombres para suscitar una reflexión sobre los roles de género.

Foto: Edgar Ulises Segura

— ¿Quién suele vivir más? ¿Los hombres o las mujeres?— pregunta Gabriel.

— Las mujeres— responde el grupo.

— ¿Y por qué creen que sea así?

— Porque los hombres siempre estamos trabajando, estamos estresados, estamos en actividad.

— ¿Y las mujeres?

— Pues la mayoría está en casa. Nada más hacen la comida, limpian la casa, lavan la ropa, cuidan a los niños— responde un usuario. Su propia respuesta provoca una reflexión sobre la carga que implican esas tareas de cuidado.

— ¿Y apoco no tienen compañeras que, además de todo eso, van a trabajar?— remata Gabriel.

Esto sirve como un punto de partida para invitar a los usuarios a involucrarse en los cuidados. Así, Axel usa un oso de peluche para mostrar a los hombres la forma adecuada de cargar a un bebé. Luego, les muestra cómo colocar un fular.

Foto: Edgar Ulises Segura

Lo siguiente es invitar a los propios hombres a que lo intenten con un bebé de plástico. El resultado es que los asistentes al taller comienzan a intercambiar experiencias e incluso a apoyarse mutuamente.

Foto: Edgar Ulises Segura

Luego, Uriel, otro tallerista de la escuela de nuevas masculinidades, explica cómo peinar adecuadamente a una niña: desenredar el cabello, seccionarlo para acomodarlo y, finalmente, trenzarlo. Además, la recomendación para padres o abuelos es platicar con su hija o nieta durante el proceso: hablar sobre cómo le fue en la escuela o las cosas que le gustan para desarrollar un vínculo.

Foto: Edgar Ulises Segura

Deconstrucción de la masculinidad

Por supuesto, el taller y las reflexiones que provoca se desarrollan en medio de resistencias.

— Esto es para que los bebés sientan cercanía con su mamá— comenta uno de los asistentes al taller sobre la función del fular.

— Yo propongo que esto se enseñe más a las mujeres, porque ellas son las que se trenzan el pelo. Nosotros lo podemos hacer, pero como emergencia—, comenta otro.

Foto: Edgar Ulises Segura

Ante este tipo de situaciones los talleristas tienen que intervenir.

“Normalmente como talleristas nosotros vemos comentarios que son incorrectos y no podemos dejarlos pasar. Pero tampoco podemos confrontarlos directamente, porque si lo hacemos, no van a volver”, explica Axel. En el mismo sentido, Gabriel agrega: “Aquí no hablamos de masculinidad tóxica, sino simplemente de deconstruir la masculinidad”.

Foto: Edgar Ulises Segura

Por ello, explica que el fular también puede funcionar para fomentar un vínculo entre el bebé y su padre.

— Es muy común distanciamos el vínculo físico con los bebés . Generalmente todo se enfoca en el contacto físico entre mamás e hijos, pero se menosprecia mucho el vínculo que tiene que haber entre papá e hijo, y también es muy importante— explica.

Foto: Edgar Ulises Segura

Por su parte, Uriel comenta a otro usuario que involucrarse en las tareas de los cuidados no se trata de ayudar, sino de cooperar.

Foto: Edgar Ulises Segura

El hecho mismo de tomarse un tiempo para identificar, manejar y controlar el estrés a través de ejercicios de relajación y respiración implica cruzar un límite que generalmente se impone a la masculinidad: el del autocuidado.

— Los hombres normalmente no nos damos el tiempo de reflexionar si nuestras vivencias son correctas o de aprender a cuidar de nosotros de una manera más óptima— comenta Axel.

Foto: Edgar Ulises Segura

Relaciones románticas, gestión de las emociones, duelo y primeros auxilios psicológicos

De acuerdo con Gabriel, el temario del programa El reto es cuidar está conformado por cinco tópicos: autocuidados, cuidados, paternidad relaciones de género y violencia contra las mujeres.

“De ahí se desprenden muchísimos otros temas, como derechos sexuales y reproductivos o relaciones erótico afectivas”.

El objetivo, detalla, es llevar estos contenidos a todos los espacios de las Utopías:

“El reto es cuidar es un programa transgresor en términos de la socialización masculina. Entonces, no es fácil que los hombres se acerquen. Por lo tanto, las actividades las hacemos afuera con la idea de jalarlos. Se dan pláticas y talleres en otras áreas del Sistema Público de Cuidados y de las Utopías, como la Casa de Día para Adultos Mayores, la lavandería, el spa, o Siempre Vivas. La idea es ir a otras áreas, como la deportiva y cultural, a hacer pequeñas acciones, pequeños momentos pedagógicos, de sensibilización, que sirve también como promoción y difusión”, cuenta Gabriel.

Por ejemplo, Axel utiliza el comedor comunitario de la Utopía Estrella Huizachtépetl para impartir sus talleres.

“A veces en los comedores la gente está hasta media hora formada en lo que espera su comida. Entonces, ahí los compañeros y yo podemos acercarnos y aprovechar que no están haciendo nada para darles una plática”.

Axel también visita los jardines, la explanada, las áreas de juegos y más lugares de las Utopías para repartir a los usuarios tarjetas con frases que buscan provocar reflexiones.

“Algunos me aceptan las tarjetas y me hacen la plática; otros me ignoran, y hasta me tocó un señor que me aventó la tarjeta. La idea es que se interesen y acudan al taller. Pero lo importante es que la persona se vaya con una reflexión, o sea, que lea el mensaje y que vaya pensando en eso”, comenta.

Foto: Edgar Ulises Segura

Gabriel explica que la idea de dirigir los talleres hacia los hombres consiste en crear un ambiente de intimidad y confianza, donde ellos se sientan entre iguales, con personas que los comprenden y comparten las mismas experiencias. Sin embargo, en las actividades que se realizan en los espacios comunes de las Utopías también llegan a participar las mujeres. Por ejemplo, recuerdan sus experiencias con sus papás y la forma en que les hubiera gustado que ejercieran la paternidad:

“Mi papá era de otra época. A él nada más le enseñaron a trabajar. Tenía otra educación y creía que con dar dinero para la casa ya estaba cumpliendo”, lamenta una usuaria.

Foto: Edgar Ulises Segura

Transformar conductas de violencia en conductas de equidad

Al hacer llegar estos contenidos a los usuarios de las Utopías, el objetivo no solo es lograr una redistribución más equitativa de las labores del hogar, sino, en última instancia, combatir la violencia de género.

“El involucramiento de los hombres no solamente pasa por incluirnos [en las tareas de los cuidados], sino pasa por el hecho de que al incluirnos, disminuye la violencia hacia las mujeres”, explica Gabriel.

Foto: Edgar Ulises Segura

En efecto, el primer paso consiste en lograr que las labores del hogar, el cuidado de los hijos y los adultos de los mayores, entre otras tareas, dejen de ser vistos como tareas de mujeres para entenderse como acciones de cuidado.

Luego, es necesario sensibilizar a los hombres respecto al hecho de que estas acciones de cuidado no corresponden a uno sino a ambos géneros y que, por ende, su participación no consiste en ayudar, sino en cooperar.

Finalmente, lo anterior implica fomentar conductas de equidad que desplacen a las conductas de violencia:

“Todos los hombres, por la construcción social que hemos tenido, somos parte del patriarcado. Esto lo que provoca es que todos los hombres tengamos conductas de violencia. Pero también todos los hombres tenemos conductas de equidad. Los hombres oscilamos entre conductas de equidad y conductas de violencia. Hay veces que estamos más en la equidad, hay veces que estamos más en la violencia y viceversa. Entonces, nuestra propuesta no es hablar de masculinidad tóxica ni de masculinidad sana; simplemente hablamos de deconstruir la masculinidad”, detalla Gabriel.

Foto: Edgar Ulises Segura

¿Cómo encontrar una escuela de nuevas masculinidades en CDMX?

Gabriel recuerda que el programa El reto es cuidar se inauguró en 2023 y arrancó en la Utopía Meyehualco.

Un año después, el 29 de octubre de 2024, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, presentó el Sistema Público de Cuidados y lo incluyó dentro del proyecto. En aquel momento, la mandataria se refirió al programa como “escuela de nuevas masculinidades”, por lo que coloquialmente se le conoce con ese nombre:

“Otro eje importante del Sistema Público de Cuidados es la escuela de las nuevas masculinidades, que implica talleres y toma de conciencia de lo que implican las tareas de los cuidados y los roles en la familia”, comentó la mandataria ese día.

Foto: Edgar Ulises Segura

Actualmente, El reto es cuidar opera en cinco Utopías de CDMX y en la Casa de las 3R “Ximena Guzmán.

  • Utopía Ixtapalcalli-  Ignacio Comonfort 97, Barrio San Lucas, alcaldía Iztapalapa
  • Utopía Meyehualco– Calle 71 y Calzada Ermita Iztapalapa, colonia Santa Cruz Meyehualco, alcaldía Iztapalapa
  • Utopía Libertad- Río Nilo y Avenida Reforma, colonia Lomas de San Lorenzo, alcaldía Iztapalapa
  • Utopía Estrella Huizactépetl- Avenida San Lorenzo 312, colonia San Juan Xalpa, Iztapalapa, alcaldía Iztapalapa
  • Utopía Teotongo– Dr. Fernando Villegas, esquina con Popocatépetl, colonia Lomas de Zaragoza/ Pueblo San Miguel Teotongo, alcaldía Iztapalapa
  • Casa de las 3R Ximena Guzmán– Dr. Andrade 401, colonia Buenos Aires, Alcaldía Cuauhtémoc.
Escuela de nuevas masculinidades en la Utopía Ixtapalcalli/ Foto: Sarahi Rosas

Axel explica que, además de los talleres que imparte y las dinámicas que realiza en otros espacios de las Utopías, trabaja de lunes a viernes, en un horario de 9:00 a 17:00 horas, y los sábados, de 10:00 a 14:00 horas, en sesiones individuales con usuarios. Les ofrece acompañamiento y un espacio seguro de escucha activa para fomentar el autocuidado.

“El autocuidado es también permitirnos platicar con alguien, escuchar o simplemente contar nuestras cosas”, concluye.


Lo más leído