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Casas de Día ofrecen psicología, tanatología y acompañamiento gratis para adultos mayores

En las Casas de Día, adultos mayores encuentran una comunidad para convivir y apoyo para superar la depresión, el duelo y el aislamiento.

“Ya casi no salgo de casa ni hablo con nadie”, cuenta Teresa Vanegas durante su primera visita a una de las Casas de Día para Adultos Mayores de CDMX. “Vine porque me gustaría empezar a conocer gente”, agrega la mujer de 73 años de edad. Explica que ha pasado los últimos 15 años viviendo sola, desde que se fueron sus hijos, 50, 42 y 40 años de edad. “Siempre estoy metida en casa”, agrega.

“Muchos adultos mayores llegan con temas de depresión, duelo o síndrome del nido vacío. Cuando se quedan solos en casa, no tienen herramientas para enfrentar la depresión o ansiedad”, explica al respecto Marlene Sánchez, psicóloga de la Casa de Día ubicada en la Utopía Ceylán, en la alcaldía Azcapotzalco.

Foto: Edgar Ulises Segura

En entrevista con Chilango, la especialista explica que las Casas de Día “son espacios dedicados a los adultos mayores en los que se brindan talleres de psicología, tanatología, gerontología y nutrición“.

Además, estos lugares se convierten en espacios donde las personas de la tercera edad pueden conocer gente nueva, convivir y formar una comunidad.

Foto: Edgar Ulises Segura

Así se vive un día en las casas para adultos mayores de CDMX

Al igual que Teresa, Ana Alicia, una usuaria de 76 años de edad, acudió a la Casa de Día para Adultos Mayores buscando apoyo psicológico, pero también tanatológico.

“La tanatología me interesa porque yo he pasado por mucha depresión desde que fallecieron mi hermano y mi hermana. Sentía que no podía salir adelante. Lo que quiero es ser una mejor persona para mí misma y sentirme segura”, comenta.

Además, a Ana Alicia la acompaña su esposo, Francisco, de 84 años. “Él se ha vuelto muy reservado y callado. No me gusta que esté tan callado y encerrado en sí mismo. Por eso le pedí que me acompañara, porque hay que seguirle y disfrutar lo mucho o poco que nos quede”, explica.

Foto: Edgar Ulises Segura

Al respecto, la psicóloga Marlene Sánchez explica que “muchos adultos vienen en busca de ayuda tanatológica por cuestiones de duelo”.

Además de la terapia psicológica y tanatológica, en las Casas de Día los adultos mayores acceden a actividades con una perspectiva gerontológica.

“Trabajamos actividades para la memoria y la atención, la concentración y hacemos algunos ejercicios. También tenemos actividades recreativas como películas, baile o karaoke”, detalla Marlene.

“Iniciamos con gimnasia cerebral. Hacemos actividades como sopa de letras o crucigramas para empezar a trabajar. Después realizamos actividad física, tomamos un taller de psicología o gerontología y después tomamos un refrigerio. Al final, hacemos actividades recreativas como canto, baile o manualidades”, explica la psicóloga respecto al día a día en la casa.

Foto: Edgar Ulises Segura

Mientras los adultos mayores se encuentran en el lugar, tienen todos los servicios básicos de una casa. Hay baño, microondas, refrigerador y hasta estufa pra preparar sus alimentos. También mesas o sofás en los que las personas usuarias pueden recostarse cómodamente. “Ellos son libres de hacer uso del espacio como ellos quieran”, comenta Marlene.

Al final, el espacio es únicamente un pretexto para que los adultos mayores puedan crear comunidad:

“Lo principal que se ofrece es la convivencia. Compartir con otros adultos y escuchar sus experiencias evita que se sientan solos”.

Foto: Edgar Ulises Segura

Un escenario para el tercer acto de la vida

En la Utopía Ceylán  de la alcaldía Azcapotzalco, el terapeuta Carlos Villa, de 63 años, inicia su sesión sin eufemismos: “Aquí todos somos viejos”, afirma.

“La palabra viejo es una de las más satanizadas y ofensivas que se le pueden decir a una persona”, comenta. Pero agrega que “aquí le vamos a estar utilizando de una forma que nos exalte, no que nos denigre”.

Foto: Edgar Ulises Segura

A manera de ejemplo, cuestiona: “¿Quién dice que lo viejo ya no sirve?”. Y recuerda que, partes sentirse cómodas, muchas personas recurren a sus prendas de ropa más viejas, a unos zapatos usados o a herramientas y artículos que siguen funcionando pese a su antigüedad porque son de calidad.

Además de hablar sin tapujos sobre la vejez, Carlos tampoco evade la realidad de que la tercera edad es la última etapa de la vida. Sin embargo, enfatiza que no hay razón para que, como en las buenas obras de teatro, este “tercer acto” no se convierta en el mejor de la obra.

Foto: Edgar Ulises Segura

Hay que hacer de nuestra vida una obra de arte. Todos los que estamos aquí ya llegamos al tercer acto de nuestra vida. Ya pasamos el primer y el segundo acto. Entonces, vamos a trabajar en hacer ese tercer acto de nuestra vida una verdadera obra de arte. Así, el día que caiga el telón, cuando esa obra de de la vida termine, lo vamos a cerrar con todo el gusto, nos vamos a ir contentos  y satisfechos porque logramos hacer de esta vida una verdadera obra de arte”, explica.

El terapeuta trabaja a partir del enfoque de la “Arte-terapia”: “Es una técnica que tiene raíces psicológicas en la que trabajamos nuestras emociones, nuestros sentimientos y nuestra forma de pensar a través de símbolos, no de palabras. Vamos a expresar de manera simbólica lo que sentimos”.

En ese sentido, como parte de una actividad, entrega a los adultos mayores un rompecabezas con forma humana. Luego, les pide colocarse frente a la figura dividida en piezas y visualizarse a sí mismos cuando se sienten “rotos”. La tarea del día será reconstruirse.

Foto: Edgar Ulises Segura

“Me gustó mucho porque me distraje y me hicieron sentir muy cómoda. Espero que sigamos integrándonos como grupo para seguir adelante y darnos entereza unos a otros, comentó Ana Alicia sobre su primer día en una Casa para Adultos Mayores.

¿Cómo acceder a las Casas de Día para Adultos Mayores de CDMX?

Las Casas de Día para Adultos Mayores forman parte del Sistema Público de Cuidados de CDMX. Se pueden encontrar en las Utopías y en las Casas de las 3R’s de la capital. Adicionalmente, en la Utopía La Heroica, en Venustiano Carranza, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, adelantó que habrá una Casa de Vida, en la que, a diferencia de las Casas de Día, adultos mayores en situación de aislamiento social o vulnerabilidad podrán pernoctar y recibir atención integral también durante la noche.

En su mayoría, las Casas de Día abren de lunes a viernes, de 9:00 a 18:00 horas y los sábados, de 10:00 a 14:00 horas.

Pueden usar el servicio personas de 60 años de edad en adelante. Para inscribirse únicamente es necesario acudir a la Utopía o Casa de las 3R’s más cercana y presentar:

  • Copia de su INE
  • CURP
  • Certificado médico expedido por alguna institución pública
Foto: Edgar Ulises Segura

Una vez inscritos, los usuarios pueden acudir en los días u horarios que les resulten más convenientes. “Algunos vienen todos los días y otros vienen días salteados. Cuando vienen, algunos permanecen aquí todo el día o nada más por algunas horas, para algunas actividades específicas”, explica el personal.

Asimismo, pueden acudir solos o acompañados. En caso de que requieran el apoyo de una persona cuidadora, esta puede permanecer con ellos en el lugar.

Los retos que enfrentan los adultos mayores en México

En México, la población de adultos mayores enfrenta problemas de ingresos económicos, aislamiento social, limitaciones en la movilidad y afectaciones en su salud física y mental.

De acuerdo con datos de la más reciente Encuesta Nacional sobre Salud y Envejecimiento en México (ENASEM), publicada en 2024, en nuestro país habitan 32 millones de personas mayores de 50 años de edad. Dentro de este grupo de población, el 47,2% de las mujeres se dedican al trabajo doméstico y el 21.8% están jubiladas. Por su parte, el 31.5% de los hombres están jubilados o pensionados, mientras que el 63.5% siguen haciendo trabajo remunerado. Además, el 8.1% de las mujeres y el 5.4% de los hombres ya enfrentan problemas para caminar o desplazarse.

En cuanto a la población de entre 60 y 69 años de edad, el 42.8% de las mujeres y el 14.8% de los hombres se encuentran en situación de viudez. En consecuencia, el 57.1% de las mujeres y el 22.4% de los hombres de esas edad ya no están casados o unidos.

La encuesta del INEGI también indica que conforme avanza la edad, también incrementan los problemas de salud. Los principales problemas de salud en la población de 60 años y más son la hipertensión, que padecen el 56.2% de las mujeres y el 40.6% de los hombres, y la diabetes, que padecen el 29.7% de las mujeres y 25.2% de los hombres.

Estas situaciones se ven reflejadas en el aumento de la frecuencia con la que los adultos mayores tienen que ir al médico conforme avanza su edad. Mientras el 73% de los adultos de entre 60 y 69 años visitaron al médico en el último año previo a la encuesta, para las personas de entre 70 y 79 años el porcentaje subió a 75.3%. Además, para las personas de 80 y más, se elevó hasta 77.4%.

Finalmente, también se observa una correlación entre el aumento de la edad y los síntomas depresivos. Dentro de la población de entre 60 y 69 años, el 31.3% de las mujeres y el 18.1% de los hombres presentaron síntomas de depresión. Para la población de entre 70 y 79 años los porcentajes aumentaron a 34.9 y 20.8%, respectivamente. Y para la población de 80 años y más subieron hasta 43.2% y 29.8%


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