COLABS CHILANGO

El nombre que aparece en restaurantes de la CDMX y nadie logra explicar: Juan

Mesas reservadas, Juan nunca llega y la CDMX se pregunta quién es este misterioso personaje. ¿Lo conoces? ¿Lo has visto? ¡Ayuda!

En la CDMX, el misterio de Juan sigue creciendo. Cuando parecía que las señales ya habían alcanzado su punto máximo —anuncios sin contexto, conversaciones sueltas y un perfil de TikTok que muestra una vida envidiable sin explicar nada—, ahora apareció una escena todavía más desconcertante: mesas reservadas a su nombre en restaurantes por toda la CDMX…

La escena se repite en distintos puntos de la capital. Un letrero discreto anuncia la reservación: Juan. La mesa está montada, el espacio apartado, el horario marcado. Todo listo.

Juan tiene reservaciones por toda la CDMX

La reservación de Juan está registrada y es intocable. No solo le guardan una mesa: parece tener privilegios que nadie más entiende. En el restaurante, la pregunta no es si vendrá, sino quién es y por qué todo gira alrededor de su nombre.

Y entonces empiezan las preguntas inevitables entre comensales, personal y curiosos:

—¿Quién es Juan?

—¿Por qué tiene tantas mesas reservadas?

En una ciudad donde conseguir mesa en ciertos lugares puede ser casi imposible, Juan parece moverse con una facilidad poco común. Como si tuviera acceso a beneficios invisibles. Como si la ciudad se abriera para él sin necesidad de presentarse.

¡Tú!…, ¡¿sabes quién es Juan?!

Este episodio se suma a una narrativa que se ha ido construyendo sola. Primero fueron los anuncios urbanos con una sola pregunta: ¿Alguien sabe quién es Juan? 

Luego, las conversaciones espontáneas y un perfil de TikTok que deja ver cenas, lugares y momentos que muchos quisieran vivir. Ahora, las mesas reservadas confirman que Juan no es solo un nombre que circula: es una presencia constante, aunque intangible.

Lo más curioso es que Juan no busca atención. No posa, no aparece, no explica. Y quizá por eso provoca tanta conversación. En una época donde todo se documenta, su ausencia se vuelve su mayor declaración. Juan está en la ciudad, pero no necesita estar presente para hacerse notar.

Foto: Cortesía

Un nombre, muchas reservaciones y ninguna explicación

Por ahora, lo único claro es esto: Juan siempre tiene mesa. Siempre tiene acceso. 

Y la CDMX, curiosa y atenta, sigue observando cómo este nombre sin rostro se convierte en tema de conversación cotidiana, dejando la sensación de que hay historias que se viven sin explicarse… y privilegios que no necesitan presentación.