Raffi se encuentra en su quinto ingreso a un centro de rehabilitación para adicciones. Ya lleva 17 años así y, a sus casi 40 de edad, no parece que vaya a cambiar… hasta que dan por terminada su estancia y su madre ya no lo quiere más en la casa. A este protagonista le ha llegado el tiempo de “crecer”, pero no le será fácil enfrentarse a la ansiedad del vivir.
Sobriedad, me estás matando, que llegó a cines el 29 de enero, es un filme que se convirtió en un vehículo para expresar todas las frustraciones, miedos, sueños y ansiedades colectivas que tenían sus tres guionistas: Raúl Campos, Félix de Valdivia y Octavio Hinojosa. Pero a su vez es la historia de una oveja negra, como muchas que transitan en la existencia.

Película pensada en y para las ovejas negras
Tras ser arrojado al mundo, Raffi no tendrá de otra más que reiniciar su vida. En ese camino se encontrará con amigos de la escuela, como Trino e Inés, quienes lo apoyan aunque son una muestra de cómo el tiempo ha pasado. Ahora debe conseguir un empleo, tal vez hallar el amor; pero su humor ácido y forma de ser pesada (origen de heridas del pasado) será una de sus principales trabas.
“La tesis de la película es como decir ‘detrás de cada oveja negra hay una historia muy compleja, hay una razón por la cual son como son y llegaron a donde están’. Entonces depositamos todas esas cuestiones muy personales para exorcizar ciertos demonios que queríamos poner enfrente y conectar con mucha gente que se sienta igual”, señala el también director, Raúl Campos, en entrevista con Chilango Diario.
“En específico queríamos hablar de un personaje difícil de querer, porque cuando tenemos una herida profunda que no hemos podido resolver de pronto nos podemos volver personas muy complicadas, muy difíciles; y somos muy rápidos para juzgar, para no tener empatía aunque detrás hay una historia y algo que sanar”, menciona Octavio Hinojosa, quien da vida a Raffi.

Sobriedad, me estás matando: un película hecha con humor negro
Campos explica que quisieron proyectar en el protagonista un sentir generacional. De hecho, describe a Raffi como alguien que “lo tiene todo” y aun así vive en la paradoja de no tener nada. “Es algo muy contemporáneo”, subraya el realizador de la ópera prima, “este asunto de no sentirse suficiente, sentirse vacío, no tener camino y estar de pronto en tránsito de una etapa a otra donde no sabes cómo sobrepasarla”.
Sin embargo, Sobriedad, me estás matando aborda su planteamiento desde el humor negro para sacar verdades dolorosas: “Es un reto hablar a partir de la comedia negra, pero también es un instrumento necesario para realmente tocar almas”, opina Hugo Catalán, quien interpreta a Simón, novio del mejor amigo del protagonista.
La película toca temas delicados como las adicciones y la maternidad no deseada que bajo el ojo de la comedia pueden ayudar a aprender mucho más de nuestra humanidad, considera Campos.

¿Qué significa una vida feliz?
Aunque entre los momentos desafortunados, el reflector se queda en cuestionar qué significa una vida feliz. Algo que incluso se refleja en chistes visuales como una carita feliz que aparece en diferentes escenas cruciales con Raffi o la señalética con flechas a la que el personaje le lleva la contraria al moverse en la ciudad.
“Habla de la gran subjetividad que tiene la felicidad, el gran elemento de voluntad que tiene ser feliz o infeliz. Entonces, hay un poco de ironía en poner una carita feliz en el personaje que está pasando por una etapa profundamente miserable”, concluye el director.
La filmación se realizó en sólo 17 días, con financiamiento 100% independiente y casi en su totalidad en la CDMX (salvo por un día en Tepoztlán, Morelos). Aunque la producción optó por una metodología de improvisación para las actuaciones, Campos se acercó a un especialista en adicciones (Fernando Núñez de la Fundación CREI) para poder dirigir mejor al elenco en torno a los comportamientos de adictos en recuperación.
Actúan Octavio Hinojosa, Maya Zapata, Alfonso Borbolla, Hugo Catalán, Mónica Dionne, Juan Carlos Vives, Elsy Reyes y Hugo Stiglitz. La película también pasó por festivales como el Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) y el Festival de Cine de Varsovia (WFF).