Si hay algo más que te puedes llevar de Nuremberg: El juicio del siglo, además de una lección histórica, es que detrás de esas personas a las que el mundo ha llamado “monstruos” está un ser humano. Es esencial recordarlo porque, como enfatiza la película, puede ayudarnos a evitar que crímenes como los cometidos en el Holocausto vuelvan a ocurrir.
Nuremberg: El juicio del siglo es una revisita a ese capítulo al final de la Segunda Guerra Mundial en el que un tribunal de los países aliados juzgó por crímenes de guerra y de lesa humanidad a los líderes nazis sobrevivientes. No solo hace un repaso de los nombres más poderosos del régimen, sino que también rememora el dolor que causa una segregación e ideología ultranacionalista.
El filme puede parecer uno más sobre dicha época, pero el director James Vanderbilt (productor y coguionista de Zodiaco) le dio un giro de drama psicológico al centrarse en la relación entre el psiquiatra Douglas Kelley y el reichsmarschall Hermann Göring, sucesor designado de Hitler, quien demuestra cómo esas personas sin escrúpulos también pueden ser muy simpáticas.
La inspiración detrás de Nuremberg: El juicio del siglo
Los juicios de Nuremberg han sido llevados antes al cine y la TV, pero esta la adaptación proviene del libro El nazi y el psiquiatra de Jack El-Hai.
Esto hace que la película tenga como protagonista a Douglas Kelley y su propósito de descubrir qué hacía diferentes a los criminales nazis del resto de la humanidad (aunque su trabajo era averiguar si los prisioneros eran aptos para enfrentar el juicio).
Según la historia, 22 criminales de guerra serían juzgados, entre ellos algunos “peces gordos” del Tercer Reich como Rudolf Hess (lugarteniente de Hitler) y Joachim von Ribbentrop (ministro de Asuntos Exteriores). Sin embargo, la atención en Nuremberg: El juicio del siglo está en Hermann Göring, con quien el psiquiatra establece un lazo más cercano y hasta un duelo psicológico.
Para un drama histórico es imposible que existan spoilers: puedes buscar en internet en qué acabó el proceso de justicia realizado entre noviembre de 1945 y octubre de 1946. Lo mismo que el destino de Kelley, quien publicó el libro 22 Cells in Nuremberg. En este concluyó que los nazis no estaban locos y que la maldad puede presentarse en cualquier parte del mundo, sin uniformes e incluso detrás de los “grandes escritorios” estadounidenses.
Sin embargo, la cinta se enfoca en ese fragmento de humanidad que puede haber en personajes despiadados y cínicos, solo para resaltar el por qué eso también los hace peligrosos.
Tampoco Kelley sale bien librado y brinda una lección de en lo que pueden caer otros seres humanos que creen ir por el camino correcto. Y no falta, de igual forma, ese breve recordatorio de las atrocidades acontecidas en los campos de concentración.
¿Dónde puedes ver la nueva película de Rami Malek y Russell Crowe?
Rami Malek es el encargado de dar vida a Kelley, mientras que el papel de Göring es interpretado por Russell Crowe. Cabe recordar que ambos han sido ganadores del Premio de la Academia a Mejor Actor. El elenco lo complementan nombres destacados como Michael Shannon, Leo Woodall, Richard E. Grant y John Slattery.
Desde el 26 de febrero ya puedes ver Nuremberg: El juicio del siglo en salas de cine mexicanas. Otros estrenos de la semana son la mexicana Venganza y la brasileña nominada al Oscar, El agente secreto.
Y si te quedas picado, puedes ver las anteriores adaptaciones y documentales que se han hecho sobre el mismo tema. La imperdible es Juicio en Nuremberg de 1961. Dirigida por Stanley Kramer y con las actuaciones de Spencer Tracy, Burt Lancaster y Judy Garland; fue ganadora de dos premios Oscar. Por su parte, Alec Baldwin y Brian Cox protagonizaron la miniserie Nuremberg en los 2000.
La BBC sacó su propia serie documental Nuremberg: Nazis on Trial en 2006, centrada en las figuras de Albert Speer, Hermann Göring y Rudolf Hess; y DW tiene un documental de casi hora y media titulado The first Nuremberg trial.