Con la llegada de las lluvias, los bosques de la CDMX se llenan de formas, colores y especies que durante buena parte del año permanecen ocultas. También es señal de que llegó Hongosto, la temporada en la que los hongos se convierten en protagonistas.
Para conocerlos de cerca, la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) tiene recorridos de observación en distintos espacios naturales de la capital.
Uno de ellos es el Ejido Magdalena Petlacalco, en Tlalpan, donde se han registrado alrededor de 80 especies. Entre ellas hay hongos comestibles, tóxicos y hasta alucinógenos, por lo que estos recorridos son una oportunidad para aprender a distinguirlos y conocer su importancia en el bosque sin recolectarlos.
Y ojo: aunque algunos pueden verse muy apetitosos, distinguir cuáles son comestibles y cuáles pueden mandarte directo al hospital es un conocimiento que los ejidatarios han adquirido y transmitido durante generaciones. Así que mejor no jugarle al experto y, si quieres aprender, hazlo con guía.
¿Por qué agosto es temporada de hongos?
Aunque este año las lluvias comenzaron desde mayo, la temporada de hongos suele tener su mayor presencia entre finales de julio y principios de agosto. Justamente de ese vínculo entre hongos y agosto nació un juego de palabras que dio origen a hongosto.
La bióloga Lisette Chávez García, curadora de la colección de hongos del Herbario de la Facultad de Ciencias de la UNAM, explica que esta temporada está relacionada con la humedad:
“Hongosto fue una iniciativa porque generalmente asocian a que los hongos crecen más en la temporada de lluvias”, explica.
Y dentro del bosque, incluso la ubicación puede determinar qué especies aparecen.
Fernando González, presidente del Comisariado Ejidal Magdalena Petlacalco, explica que en las zonas donde hay oyamel (árbol conífero) y mayor humedad se encuentran determinadas especies de hongos, mientras que donde predomina el pino aparece otra diversidad.
¿Cuántas especies de hongos hay en CDMX?
De acuerdo con la Secretaría del Medio Ambiente, en la Ciudad de México se han identificado alrededor de 300 especies de hongos; sin embargo, esta cifra es aproximada, pues se estima que podrían existir más de 1,000 especies. En el caso del Ejido Magdalena Petlacalco, se tiene registro de más de 50 especies.
Hongos comestibles, tóxicos y alucinógenos: ¿cuál es la diferencia?
No todos los hongos que aparecen en el bosque son iguales. Algunos forman parte de la alimentación tradicional de las comunidades, otros son tóxicos y algunos tienen efectos alucinógenos.
De acuerdo con la bióloga Chávez García, la diferencia está relacionada con el uso que las comunidades hacen de ellos y con el tipo de sustancias que producen.
“En el caso de aquellos organismos que ellos lo consumen de manera tradicional, son hongos que son alimenticios. En el caso de los hongos alucinógenos, son hongos que también son tóxicos, solamente que el tipo de toxicidad o el tipo de micetismo (intoxicación por hongos) que da, pues es alucinógeno”, explica en entrevista.
¿Qué hongos comestibles puedes encontrar en Magdalena Petlacalco?
El Ejido Magdalena Petlacalco alberga distintas especies de hongos comestibles que forman parte del conocimiento tradicional de la comunidad. Entre los que se reconocen en la zona se encuentran:
- Enchiladas
- Clavitos
- Patitas de pollo
- Escobetilla
- Trompetilla
- Pancitas
Fernando González, presidente del Comisariado Ejidal Magdalena Petlacalco, explica que identificar cuáles hongos pueden consumirse es un conocimiento que ha pasado de generación en generación entre los habitantes de la comunidad.
“Los ejidatarios vienen y hacen ese sondeo en el bosque y van seleccionando ya por experiencia”.
Para quienes visitan el bosque, la recomendación es no intentar identificar o recolectar hongos por cuenta propia. Lo mejor es acercarse a los brigadistas o especialistas de la zona, quienes pueden orientar sobre las distintas especies.
La Amanita muscaria mexicana no es alucinógena
Uno de los hongos que más llama la atención por su apariencia es la Amanita muscaria, conocida como “matamoscas”.
Su característico sombrero rojo ha hecho que muchas personas la relacionen inmediatamente con los hongos alucinógenos. Pero aquí hay una diferencia importante:
“La especie que se encuentra en Europa, que es muy parecida a esta, sí es alucinógena, pero la especie que tenemos en México es tóxica”, explica la micóloga Lisette Chávez García, curadora de la colección de hongos del Herbario de la Facultad de Ciencias de la UNAM.
Aunque no se considera mortal, puede provocar daños gastrointestinales. Ante cualquier malestar después de consumir un hongo, la especialista recomienda acudir al médico y, de ser posible, proporcionar información sobre las características del organismo ingerido.
En Hongosto, mejor observar que recolectar
Si visitar el bosque y encontrar hongos despierta la curiosidad, hay una regla sencilla: mirar, fotografiar y aprender, pero evitar llevarlos a casa ni consumirlos.
En los recorridos realizados con la Sedema y la Corenadr, la intención es principalmente observar. Fernando Sánchez, biólogo y encargado del Monitoreo y Biodiversidad del Suelo de Conservación, lo resume así: “La mejor manipulación que se hace es aquella que no se lleva a cabo”.
Tampoco hay que caer en una práctica que se volvió popular en redes sociales: darles zapes a los hongos para que liberen sus esporas.
“En realidad es una muy mala práctica, porque los hongos tienen un mecanismo propio para poder liberar las esporas”, explica la micóloga Lisette Chávez .
¿Cómo visitar el Ejido Magdalena Petlacalco?
Durante 2026, la Sedema cuenta con una cartelera de actividades de Hongosto que incluye recorridos para acercarse al mundo de los hongos y descubrir distintos espacios naturales de la CDMX.
Si quieres participar en alguno, conviene revisar con anticipación la cartelera oficial de recorridos, ya que los lugares suelen agotarse rápidamente. También puedes estar pendiente de las redes sociales de la secretaría para conocer próximas actividades.
Y aunque Hongosto sea una buena oportunidad para acercarse a los hongos, la visita al Ejido Magdalena Petlacalco puede disfrutarse durante todo el año. Próximamente contará con un campamento abierto de manera permanente y, además, tiene senderos, un mirador y una cascada que hacen del recorrido una buena escapada para conectar con la naturaleza.
Así que este Hongosto, antes de pensar en cuál hongo llevarte, quizá valga más la pena descubrir cuántos puedes encontrar sin recolectarlos. Detrás de cada uno existe una historia, conocimientos transmitidos de generación en generación y un ecosistema que depende de ellos para mantenerse vivo.