Llegar al llamado “tercer piso” abre idílicamente una puerta hacia el descanso lejos de las actividades estresantes y el disfrute pleno de esta etapa de la vida. Lo cual se presta a malinterpretaciones. A partir de los 60 años en adelante se puede caer en una etapa de inactividad física que, más que brindar paz, puede evolucionar a problemas de salud.
Ser adulto mayor no es equivalente a ser débil o estar incapacitado. De hecho, fomentar el ejercicio y el movimiento ayuda a que la salud física, mental y emocional llegue a un nivel óptimo para que la persona logre sostener su autonomía y se reduzca el riesgo de sufrir graves enfermedades crónicas o propias del envejecimiento.
Los beneficios pesan más que la edad
Hacer actividad física regular durante la tercera edad no es igual a la que se hacía “de más chava o chavo”. Menos si la persona no está acostumbrada a rutinas de ejercicio. Frente a efectos propios del paso del tiempo como la pérdida de masa muscular y de densidad ósea, así como la neurodegeneración, la activación debe ir orientada a preservar y fortalecer.
Por ello se recomienda hacer ejercicio regular para disminuir el riesgo de osteoporosis y fracturas, reducir el deterioro cognitivo, mejorar el equilibrio y la coordinación, ganar más flexibilidad y, por supuesto, prevenir (o controlar) padecimientos comunes de esta etapa.
El estudio “El ejercicio atenúa los signos del envejecimiento: nuevas perspectivas” de la Revista de Ciencias del Deporte y la Salud señala que las personas que realizan un promedio de 90 minutos de actividad física por semana, o incluso sólo 15 minutos por día, pueden ganar un aproximado de tres años adicionales de esperanza de vida.
La Fundación UNAM recomienda realizar al menos 30 minutos diarios de ejercicio combinando rutinas aeróbicas y de fuerza, siempre con orientación profesional para cada caso particular. Caminar (y mejor si es al aire libre) es una de las opciones más mencionadas, pero también actividades como recoger hojas secas y la jardinería ayudan. También es importante realizar actividades de estimulación cognitiva.
Ejercítate aquí
Llegar a la vejez tampoco es quedarse todo el día en casa o evitando lo más posible la calle, por lo que visitar espacios para socializar, como las Casas de Día, o despejarse al aire libre tienen impacto positivo a nivel emocional. Así que mejor arma el combo saludable y fortalécete en estos lugares:
Jardín de Adultos Mayores “Euquerio Guerrero”
Inaugurado en 1986, ya es un clásico de la ciudad. Además de sus esculturas, biblioteca y pabellón coreano, aquí se imparten actividades culturales, deportivas y recreativas para mayores de 60 años. Para mantenerte activo están las clases de taichi, atletismo, pickleball, gimnasia rítmica, baile de salón, danzón y otras similares. La cartelera va variando con el tiempo, así que la recomendación es acudir directo y descubrir las novedades. También se encuentran canchas y aparatos de ejercicio al aire libre (como los que puedes encontrar en otros parques de la CDMX) para continuar la rutina saludable. Está abierto todos los días, de 09:00 a 17:00. La entrada es libre.
Centros DIF
Imparten talleres lúdicos, culturales o deportivos para todas las edades. Estos pueden ser gratuitos o de bajo costo, por lo que sólo es importante estar atento a la documentación que se pide para la inscripción. Para las personas de la tercera edad existen los Grupos de Adulto Mayor, que realizan entre sus actividades ejercicios de acondicionamiento físico. Se encuentran en:
- Venustiano Carranza (Lázaro Pavía s/n, col. Jardín Balbuena)
- Argentina (Santa Cruz Coacalco 9-Bis, col. México Nuevo)
- Jalalpa (Peral y Ciruelo, col. Jalalpa el Grande 1er Reacomodo)
- José María Morelos y Pavón (Ébano y Hermandad, col. Ampliación Navidad)
- Centro Recreativo Niños Héroes (Av. Popocatépetl 276, col. Santa Cruz Atoyac)
- Constitución de 1917 (Retorno 4 Constitución de Apatzingán s/n, col. Unidad Habitacional Ermita Zaragoza)
- Juan Escutia (José Trinidad Salgado 65, col. Juan Escutia)
- Francisco I. Madero (Mixtecas y Topiltzin s/n, col. Ajusco)
Para inscribirte necesitarás identificación oficial vigente, credencial del INAPAM, CURP, fotografías tamaño infantil, certificado médico y el formato de inscripción (que te entregan en el lugar) debidamente llenado.
Centros Culturales INAPAM
Desde lenguas extranjeras hasta computación abarca su programa de más de 150 actividades, donde también dejan espacio al deporte. Las cuotas de recuperación parten desde los $25, sólo se debe tener en cuenta que las inscripciones son trimestrales y que las clases y talleres se imparten de lunes a viernes entre las 08:00 y 15:00. Los centros culturales son:
- Alhambra (Alhambra 1113 bis, col. Portales)
- Aragón (Aragón 224, col. Álamos)
- Cuauhtémoc (Cuauhtémoc 956, col. Narvarte)
- San Francisco (San Francisco 1813, col. Actipan)
- Casa de la Persona Mayor Tolteca (Calle 10, col. Sede Delegacional)
Gimnasios
También puedes valerte de tu credencial INAPAM y gimnasios de cadena con los que tiene alianza institucional para mover el músculo. Por ejemplo, New Evolution Fitness / Energy Fitness (en sus sedes de Álvaro Obregón, Azcapotzalco, Benito Juárez y Miguel Hidalgo) ofrece membresías sin costo gracias a un convenio, mientras que Smart Fit México tiene el programa “Más movimiento, más independencia” por el que otorga 25% de descuento en un de sus planes y dinámicas adaptadas. Lo mejor es acercarse a sucursales de tu interés, ya sea de los mencionados u otros, para conocer si cuentan con algún beneficio.