¿Hasta dónde puede llegar la necesidad de huir de algo doloroso y a la vez aferrarse a la esperanza? Las historias de los dos protagonistas que convergen en El charco inútil se plantean esto, sólo que no lo hacen de una manera sencilla. Puede que sus problemas te parezcan ajenos, pero al mismo tiempo, te encuentren.
El charco inútil, del dramaturgo español David Desola (El hoyo, 2019), está de regreso en el Teatro Helénico para causarte una reflexión sobre la fragilidad de la mente humana, lo que se puede atravesar por un duelo y el significado del amor.
Ganadora del Premio Lope de Vega 2007, esta dramaturgia había sido representada en 2022 bajo la dirección de Ruby Tagle. Y ahora la misma directora vuelve al frente, pero con los actores Juan Ríos, Paulina Treviño y Miguel Cooper dándole vida.
Esta obra sigue el encuentro entre Óscar, un profesor que abandonó la docencia tras sufrir una agresión por parte de un alumno, e Irene, una madre que sobrelleva la muerte de su hijo de una manera poco usual. Ambos, por alguien en común, terminarán uniendo sus caminos y ello desafiará sus soledades y realidades.
Para Juan Ríos, quien interpreta a Óscar, el texto de Desola destaca por su forma de explorar la condición humana. “Es un autor que merece ser escuchado por la precisión con la que hace una radiografía del alma humana. Creo que es de los textos que más me han impresionado en su primera lectura”, afirma en entrevista.
El actor explica que su personaje carga con profundas heridas físicas y emocionales tras ser atacado por un estudiante. Esta situación refleja más de lo que ve a simple vista el espectador. “Los temas son la salud mental, la pérdida, de una actualidad apabullante”, señala.
Con más de 30 años de trayectoria sobre las tablas, Ríos considera que el mayor desafío actoral que se asume al interpretar a personajes tan complejos como estos es cómo resolver o cómo encontrar un personaje: “En realidad, la actuación también es un misterio, también conlleva algo místico y algo que vamos descubriendo”.
Además de la escenografía, la iluminación y el diseño sonoro, la puesta incorpora recursos audiovisuales que enriquecen la narrativa sin perder el foco en los personajes. Eso, considera Ríos, le da un aura de espectáculo multidisciplinario.
El histrión también destaca que la historia transita entre el thriller psicológico, el drama, la comedia y la poesía. No obstante, encuentra su centro en la vulnerabilidad de sus protagonistas. “La sola posibilidad del amor les da el aliento para juntar nuevamente las piezas de su propia personalidad y de su identidad”, señala. Y ver cómo lo logran es lo que mantendrá al público pendiente del escenario.
Dónde: Teatro Helénico (Av. Revolución 1500, col. Guadalupe Inn)
Fecha: 23 de julio al 30 de agosto
Horarios: jue y vie, 20:00; sáb, 19:00; dom, 18:00
Costo: $525 y $430 en taquilla