Todavía es de madrugada cuando una tiendita abre sus puertas. Horas antes de que lleguen los primeros clientes, alguien ya recorrió carreteras, organizó rutas de distribución, coordinó operaciones en una planta o participó en procesos que permiten que miles de comercios funcionen cada día.
Detrás de una escena tan cotidiana existe una red de personas, comunidades y empresas que, desde hace un siglo, han construido una historia compartida con México. Hoy, esta red integra 73 plantas, 350 centros de distribución y más de 13 mil rutas de reparto, que atienden a más de 1.2 millones de clientes en el país.
Coca-Cola y sus 100 años de historia en México
En 2026, la Industria Mexicana de Coca-Cola cumple 100 años en el país. Pero este aniversario no busca contar únicamente la historia de una marca, sino la de un sistema integrado por embotelladores, colaboradores, proveedores, pequeños comercios, recicladores, consumidores y comunidades que han acompañado su evolución.
La historia puede encontrarse en muchos espacios del día a día. Está en la casa y en la mesa, donde su consumo, los formatos familiares y los envases retornables han evolucionado junto con las necesidades de distintas generaciones. También aparece en la calle y en el camino, en las tienditas de barrio, las rutas de distribución y los puntos de venta que forman parte del paisaje urbano mexicano.
De las tienditas a la innovación
La historia también se refleja en la manera en que la Industria Mexicana de Coca-Cola ha evolucionado junto con las preferencias de distintas generaciones. A lo largo de estos 100 años, ha ampliado su portafolio para acompañar diferentes momentos de consumo, con opciones bajas o sin azúcar, agua, lácteos, jugos, café, tés y bebidas funcionales.
Esta evolución también se construye de marcas nacidas o desarrolladas en México como Topo Chico, Sidral Mundet, Santa Clara, Del Valle, Ameyal, Victoria, entre otras, que han conectado con el país desde sus sabores, tradiciones, regiones y momentos cotidianos.
Este portafolio muestra la capacidad de la Industria para transformarse con México, impulsada por la innovación y el talento nacional. Detrás de cada producto, miles de manos mexicanas participan en procesos de operación, innovación, logística, capacitación y distribución que permiten conectar marcas, servicios, comercios y comunidades a lo largo del país.
“Un compromiso que evoluciona con México”
Por eso, el centenario no representa el cierre de una etapa, sino una oportunidad para reconocer el camino recorrido y mirar hacia adelante con responsabilidad. Ese compromiso se traduce con acciones concretas para continuar impulsando iniciativas en agua, economía circular, innovación, operación local y desarrollo de la cadena de valor que han formado parte del compromiso de la Industria Mexicana de Coca-Cola.
Ejemplo de esto, PetStar, la planta de PET grado alimenticio más grande del mundo que impulsa un modelo de economía circular para recuperar y transformar envases nuevamente en botellas; Escuelas con Agua, que ha llevado sistemas de captación de lluvia a más de 1,000 escuelas en 29 estados, beneficiando a más de 345 mil personas con Fundación Coca-Cola México y los embotelladores; o Aguas Firmes, iniciativa desarrollada junto con GIZ y Grupo Modelo que impulsa la gestión sostenible de diversos acuíferos mediante soluciones basadas en la naturaleza para fortalecer el uso del agua en las comunidades.
Porque, como resume el concepto que acompaña esta conmemoración, “Nuestra fórmula es siempre juntos”: una manera de entender que las historias más importantes, y también los compromisos de largo plazo, no se construyen en solitario, sino en comunidad.
CONTENIDO HECHO EN COLABORACIÓN CON COCA-COLA MÉXICO