Por Aline Suárez del Real Islas
Cada vez más mujeres en México están tomando una decisión que hace apenas unas décadas parecía impensable: no convertirse en madres. Se identifican como childfree o “NoMo” (No Mothers), y lejos de verlo como una etapa temporal, hablan de una elección consciente, definitiva y alineada con su proyecto de vida.
La tendencia ya se refleja en los datos. Según la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (Enadid) del Inegi, en 2018 el 34.8% de las mujeres en edad fértil (15 a 49 años) afirmó no querer tener hijos; para 2023, la cifra escaló a 43.8%.
En la CDMX, por ejemplo, la tasa de fecundidad (el promedio de hijos que tendría una mujer durante su vida reproductiva) descendió de 1.34 a 0.96 entre 2018 y 2023. Una caída que refleja cómo las nuevas generaciones están replanteando la maternidad, las relaciones y las expectativas tradicionales sobre el futuro.
De acuerdo con especialistas como Ana Luisa Nerio, asesora en Derechos Humanos, la decisión de no querer tener hijos responde a varios factores. Entre las razones más comunes es priorizar el desarrollo profesional, personal y la posibilidad de viajar sin la preocupación y responsabilidad de estar al cuidado de un pequeño.
Otras son la situación económica y el costo de vida en vivienda y manutención. La inseguridad y la falta de una red de apoyo también son motivos importantes.
No querer hijos sigue siendo tabú
En los últimos años se han abierto espacios para hablar de la maternidad con todos sus matices, abordando temas como el costo físico y emocional, sobre todo en los primeros años de crianza, lo cual también ha ayudado a que las decisiones puedan tomarse con más información y con un panorama más completo.
Esta tendencia no está relacionada con un rechazo sistemático a los niños (la decisión de no ser madres), va con relación a los costos y responsabilidades que requiere la crianza y el cuidado de un menor, y no con el desprecio o intolerancia.
Sin duda, la maternidad y la no maternidad son decisiones que hay que tomar con conciencia, libertad, información y deseo absoluto, pero para quienes están firmes en no ser madres, hay retos a los que se enfrentan porque sigue siendo un tabú.
Algunas de ellas, que trabajan de forma directa con niños y niñas (como en la docencia, el sector salud o actividades culturales), se han enfrentado al estigma de cuestionar si son capaces de realizar su trabajo por no querer tener hijos o no desear tenerlos.
Una elección que aún enfrenta resistencias
Las “NoMo” (No Mothers) también platican que no es sencillo que en los servicios públicos de salud accedan a realizarles una salpingoclasia (método definitivo para impedir un embarazo).
Tampoco existen paquetes de seguros médicos específicos para mujeres que no desean tener hijos, pues los servicios que se ofrecen suelen tener costos más altos porque incluye coberturas por maternidad, pero no métodos de anticoncepción definitivos o temporales.
Otro tema es la situación de los permisos de maternidad en los centros de trabajo, a los que muchas no pueden acceder ni flexibilizar, incluso cuando sus responsabilidades de cuidado no se limitan a la crianza de hijos.
En algunos casos, asumen también el cuidado de padres o familiares mayores, o incluso de sus mascotas, lo que las obliga a recurrir a sus periodos de vacaciones para poder disponer de tiempo para estas tareas.
Pero esto es una tendencia creciente que, sin duda, irá redefiniendo políticas públicas de salud, sociales y laborales.
Hablar de maternidad… y de no maternidad
Aunque no es un tema ampliamente visibilizado, en México han surgido espacios de reflexión. Uno de ellos es Nunca Madres, creado como respuesta a la falta de lugares donde abordar esta experiencia en el país.
Sus fundadoras se conocieron en un grupo de Facebook en Estados Unidos sobre no maternidad y, a partir de esa experiencia, impulsaron una iniciativa que ofrece talleres, acompañamiento e información del tema. Su trabajo puede seguirse en Instagram (@NuncaMadres).
En el ámbito digital también están los podcasts “Mamá no sabe” y “Con madre podcast”, que abordan la maternidad sin idealizaciones.