Cuando no quieres cocinar y quieres comer rápido, rico y barato, un pollito asada siempre saca del apuro. Y para eso tenemos una nueva opción en la ciudad: Pollos Don Vergas, así, compa, sin pena de decir el nombre….
Cuando no quieres cocinar y quieres comer rápido, rico y barato, un pollito asada siempre saca del apuro. Y para eso tenemos una nueva opción en la ciudad: Pollos Don Vergas, así, compa, sin pena de decir el nombre.
Tal vez te suene familiar y sí, esta nueva pollería es hermana de Mariscos Don Vergas. Pero ahora Luis, el dueño, quiso reinventarse y en la búsqueda de nuevos proyectos gastronómicos decidió aventarse a este changarro.
Pollo asado en la parrilla. Foto: Balam Ha/Chilango
Foto: Balam Ha/Chilango
Foto: Balam Ha/Chilango
La idea ya la traía en mente, pero de manera distinta. Originalmente, Luis quería abrir varios locales pequeños. Pero un día se presentó la oportunidad de rentar un local grande, bastante amplio y cerca de Reforma (a la vuelta de la marisquería) y los planes cambiaron.
Ocupó el lugar para Pollos Don Vergas. Ahora tendría mesas para que la gente coma ahí, con pantallas grandes y música para echar la chela después de comer. La idea es que sea un restaurante con comida de calidad y precios accesibles. Y, claro, con el estilo de Sinaloa, de donde es Luis.
Todo el lugar te dice qué venden ahí: las paredes amarillas, el dibujo de un pollo con sombrero en la entrada. Incluso, al pedir la cuenta un pollito de juguete lleva el ticket. El rey del lugar es el pollo.
Pollos Don Vergas, el lugar para todos
El menú es chiquito, como en toda pollería o rosticería. Aunque ojo, el pollo de aquí no es rostizado, sino asado (como se hace toda la carne en el norte). Los complementos o sides no pueden faltar.
La receta de pollos Vergas es sencilla. Va marinado con cebolla, ajo quemado y aceite, y se coloca sobre la parrilla con carbón. El secreto está en asarlo a ¾ y luego meterlo a hieleras térmicas para que con el mismo humo terminen de cocerse, así se logra que no queden secos, sino más bien estén jugositos. Está la opción de pedirlo entero, la mitad o un cuarto.
Un buen pollo lleva su complemento. Aquí la encargada de cocinarlos es la señora Eulogia, quien prepara todo como si fuera para su familia. Las opciones son arroz rojo, consomé de pollo, ensalada de nopal, frijoles (en agua y sal o puercos), papas asadas, guacamole o sopa de coditos al mero estilo de XV años.
Coctel Chicken Tonic (gin, tisana de frutas y agua quina). Foto: Balam Ha/Chilango
Taco de pollo asado con frijoles puercos, arroz y salsa. Foto: Balam Ha/Chilango
Foto: Balam Ha/Chilango
También hay tortillas de harina y próximamente dentro del lugar habrá una tortillería para las de maíz. Los complementos son un cuarto de lo que pidas, alrededor de 250 gramos.
Pero si no quieres pollo asado, hay opciones como flautas, tacos, ensalada, torta y un burrito, todo de pollo. Para prepararlos, utilizan los pollos asados que nos se venden, los desmenuzan y lo cocinan.
El postre no puede faltar. Solo hay tres opciones pero sabrosas: arroz con leche, gelatina de mosaico y enrollado de dulce de leche.
“Es el lugar a donde yo iría a fiestar con mis amigos”, dice Luis. Y es que además de que busca ser un lugar económico (el pollo entero Vergas cuesta $215 y pueden comer varias personas de ahí), el ambiente es festivo. Como ejemplo, su barra donde preparan cocteles.
Además de cerveza y tragos clásicos como mojitos o carajillos, Pollos Don Vergas tiene una selección especial hecha por Limantour. Se trata de cuatro cocteles que combinan bien con el menú del lugar (Tequijicachili, Manila Gallina Ice Ice, Pollona y Chicken Tonic).
Dónde: Río Nilo 75, Cuauhtémoc Servicio a domicilio: sí, por Rappi / Instagram: pollosvrgz Horarios: lun-dom: 13-20 h Cuánto: $$ (hasta $315 un pollo entero y dos sides), formas de pago: efectivo, todas las tarjetas de crédito y débito Accesibilidad: sí Pet-friendly: sí Reservación: no necesaria, pero recomendable