Pizzas en CDMX hay muchas, pero aquí te contamos sobre esas que están en boca de todo mundo, para que decidas cuáles son las que quieres probar.
GRASSO
En la Santa María la Ribera, donde las propuestas gastronómicas reales encuentran su hogar, nace Grasso. El proyecto surgió del antojo genuino del chef Alejandro Hernández, quien tras años en el mundo de la gastronomía decidió clavarse en los libros de masa y harina para crear la pizzería que a él le gustaría visitar.
La magia de Grasso reside en su honestidad. Aquí no hay pretensiones en el servicio; lo que hay es una alianza ganadora entre Alejandro y Andrés “Peluche” Torres (el alma detrás de La garnacha que apapacha), quienes apostaron por una pizza que haga justicia al mercado local.
La recomendación, si es que deseas visitar el lugar, es: de entrada unas croquetas de jamón serrano y atún o una ensalada ahumada, y para beber una botella de vino de casa o un buen vermut.
En cuanto a las pizzas, sí o sí tienes que probar la Mr. Grasso, que lleva salsa de tomate, queso mozzarella, pepperoni, stracciatella y miel picante; y la Silver Pig, hecha con salsa blanca, queso mozzarella, hongos de temporada y papada de cerda que le da un toque muy muy especial.
Jaime Torres Bodet 268 local 1, Santa María la Ribera, mié-dom: 15-23 h, IG: @grasso.cdmx
TRAFICANTE DE PIZZA
Este concepto del pizzaiolo y chef Reno Guerrero y del creativo Josué Salas nació como una dark kitchen. Su pizza napolitana contemporánea, hecha con masa de fermentación larga, ha sido tan exitosa que ya tienen dos sucursales en las que las puedes probar, después de una buena entrada (recomendamos el carpaccio de res) y/o ensalada.
Para conocer la verdadera calidad de sus pizzas, prueba la margherita ―puede ir con papitas fritas― o la marinara, clásicos infalibles. Si te quieres ver más aventurero, no te pierdas la de calamares rebozados con camarones al mojo y limón al gusto; o la llamada Corona del Capo, con cornicione (orilla) de prosciutto que vale la pena.
Además, cada mes tienen una pizza especial. En marzo, la propuesta fue La Brava, creada por las jefas de cocina de las dos pizzerías, con salsa bechamel, queso mozarella, solomillo de res a la cerveza, kale frito, parmesano en láminas, salsa macha y cebolla morada. Para abril, la propuesta es una colaboración con Chubbies Burger, que toma como base la margherita de Traficante de Pizza —pomodoro, albahaca, mozzarella fresco y aceite de oliva extra virgen— pero intervenida con fries, queso americano, mermelada de tocino y aderezo de ajo.
También tienen coctelería clásica y de autor, pizzetas y postres como el tiramisú, flan de queso pecorino con ralladura de parmesano o el helado de vainilla con aceite de oliva y sal de Colima.
Pilares 1314, Letrán Valle, lun-jue: 15-22 h, vie-sáb: 15-23 h, dom: 15-20 h,
Aguayo 3, Coyoacán, lun-mar: 13-23 h, mié y dom: 13-0 h, jue-sáb: 13-1 h, IG: @tdp_mx
HOMESLICE PIZZA
Uno de los fundadores de este lugar pasó tiempo en Chicago aprendiendo de la receta original del deep dish —esa pizza gruesa, con salsa de tomate por encima y rellena de queso— y decidió que esta joya merecía un espacio propio en la CDMX.
En Homeslice Pizza capturan la receta del platillo con ingredientes de primera: queso mozzarella de Wisconsin, salsa de tomate hecha en casa, masa artesanal esponjosa y rellenos generosos como pepperoni, salchicha italiana, champiñones, cebolla y pimiento.
Si prefieres una pizza de corte más delgado, busca las clásicas neoyorquinas, como la Hot Honey NY, con base de salsa vodka, queso mozzarella, pepperoni y miel picante infusionada con cayena.
Tlacoquemécatl 215, Del Valle Sur, lun-jue: 14-21 h, vie-sáb: 14-22 h, dom: 14-20 h, IG: @homeslicemx
SELVA NEGRA
A las faldas del Xitle está este refugio para escapar del caos urbano. Cada pizza pasa por tres hornos de leña: uno para cocer, otro para gratinar y un tercero —hecho con archiveros reciclados— que le da ese toque crujiente. Se hacen con una receta original de salsa de tomate y masa delgada; y van desde las clásicas hasta las de ingredientes poco convencionales, como minialbóndigas, mermelada de tocino o camarones al ajillo.
Propiedad de la familia Cruz, Selva Negra se caracteriza por su concepto de “cocina de bosque” y también ofrecen entradas, sopas, pastas y postres. La experiencia se complementa con fogatas al aire libre, bombones para asar, música en vivo y hasta cocteles de autor.
Camino a la Marina esq. Héroes de 1910, Samuel Navarro, vie: 15-22 h, sáb: 13-21:30 h, dom: 10-20 h, IG: @selvanegra.ajusco