En las faldas del volcán Xitle se esconde una de las pizzerías más peculiares de la CDMX: Selva Negra Ajusco. Entre árboles, frío de montaña y aroma a leña, este lugar se ha convertido en un refugio ideal para escapar del caos urbano y disfrutar de una buena pizza al horno.
La pizzería tiene un lustro de existencia y, con el paso de los años, se ha ganado el corazón de sus comensales. No sólo por su original sabor chilango, sino también por su acogedora atmósfera boscosa y, por supuesto, por la hospitalidad de la familia Cruz, dueña del establecimiento.
La “cocina de bosque”
Selva Negra Ajusco se caracteriza por su concepto de “cocina de bosque”. Su especialidad son las pizzas al horno de leña, elaboradas con una receta original de salsa de tomate y una masa delgada que logra el equilibrio perfecto entre textura y sabor.
El punto clave está en su cocción. Cada pizza pasa por tres distintos hornos de leña: uno para cocer, otro para gratinar y un tercero —hecho con archiveros reciclados— que le da ese toque crujiente final.
En el menú encontrarás más de 14 tipos de pizzas, desde las clásicas de pepperoni, champiñones o tres quesos, hasta opciones más atrevidas con ingredientes poco convencionales, como mini albóndigas, mermelada de tocino o camarones al ajillo.
Pero el menú no termina en pizzas. También hay una amplia variedad de entradas, sopas, pastas y, por supuesto, postres, entre los que destacan:
- Papas al horno
- Papas gajo
- Aros de calamar
- Alitas a la leña
- Aguachile
- Cortes de carne
- Costillas BBQ
- Filete de pescado
- Tacos gobernador
- Hamburguesas
- Sopa azteca
- Sopa de setas
- Fettuccine a la boloñesa
- Fettuccine alfredo
- Ensaladas
- Burritos
- Pepito de arrachera
- Choripán
- Pan dulce
- Crepas
- Tiramisú
- Pastel
Tampoco puede faltar su menú de bebidas, que incluye una cuidada selección de vinos y licores, además de coctelería clásica como aperol spritz, mojito, margarita y piña colada. Sin embargo, nuestra recomendación son los cócteles de autor, como el Black Forest, Tiki Borracho o el Ajusquito.
Así es Selva Negra Ajusco
Además del menú, esta pizzería de la CDMX destaca por su spot rústico y bohemio, adornado con luces de neón que se entrelazan con los árboles. Predominan las mesas y bancas de madera natural, con estructuras de metal negro que aportan firmeza y un sutil toque industrial.
La experiencia se complementa con fogatas al aire libre, acompañadas de bombones, que te hacen sentir en un campamento dentro del bosque sin sacrificar la comodidad. Para cerrar la noche, la música en vivo pone el ambiente perfecto.
El spot también es ideal para celebrar momentos especiales, desde una noche romántica para una pedida de mano hasta un cumpleaños, con la posibilidad de organizar detalles personalizados para el festejado. La familia Cruz puede ayudarte a preparar la sorpresa y cuidar cada aspecto para que la experiencia sea inolvidable.
Y si quieres alargar la visita, puedes alquilar alguna de sus cabañas, equipadas con todas las amenidades necesarias para una estancia cómoda. Aquí lo único que deberás hacer es relajarte y olvidarte de las preocupaciones antes de regresar a la ciudad.
¿Dónde está la pizzería Selva Negra Ajusco?
La pizzería Selva Negra Ajusco abre únicamente de viernes a domingo, en los siguientes horarios:
- Viernes: 15:00 a 22:00 h
- Sábado: 13:00 a 22:00 h
- Domingo: 10:00 a 20:00 h
El restaurante se ubica en Camino a la Marina esquina Héroes de 1910, colonia Samuel Navarro, alcaldía Tlalpan. Se recomienda llegar por la carretera Picacho-Ajusco para facilitar el acceso.
En cuanto al hospedaje, la cabaña Espacio Oyamel tiene un costo de $2,500 pesos por noche para dos personas, mientras que la Tiny cuesta $3,000 pesos por noche. Ambas opciones incluyen una fogata con carga de leña.
Selva Negra Ajusco es uno de esos lugares que se disfrutan sin prisa: buena comida, ambiente de bosque y la sensación de estar lejos de la ciudad, aunque sigas en la CDMX. Ya sea para una comida casual, una celebración especial o una escapada de fin de semana, esta pizzería en las faldas del volcán Xitle es una opción perfecta para reconectar, comer bien y dejar que el Ajusco haga su magia.